El paparazzo de la foto del millón de dólares que provocó la furia de Marlon Brando y Jackie Kennedy

Ron Galella se convirtió en el “Paparazzo extraordinario” por lograr capturar a las celebridades en sus momentos más mundanos: Mick Jagger, Liza Minelli, Elvis Presley, David Bowie, Paul McCartney, Bob Dylan, Liz Taylor o Frank Sinatra; todos ellos pasaron por su lente. Pero eso no lo salvó de la polémica

Ron Galella se convirtió en el “Paparazzo extraordinario” por lograr capturar a las celebridades en sus momentos más mundanos Fotos: @PhilippePerez68 / Elle France /Ron Galella Biography - rongalella.com
Ron Galella se convirtió en el “Paparazzo extraordinario” por lograr capturar a las celebridades en sus momentos más mundanos Fotos: @PhilippePerez68 / Elle France /Ron Galella Biography - rongalella.com

Con el lente de su cámara logró capturar algunos de los rostros más famosos del siglo XX. Mick Jagger, Liza Minelli, Elvis Presley, David Bowie, Paul McCartney, Bob Dylan, Liz Taylor o Frank Sinatra, por mencionar algunos; todos ellos quedaron impresos en su rollo fotográfico. Por su hazaña se ganó el título de “Paparazzo extraordinario” y una fama indiscutible. Aunque a lo largo de su carrera también acumuló el odio de la élite política y de los famosos: Marlon Brando le partió la mandíbula a golpes, Jackie Kennedy logró que le pusieran una orden de restricción.

Así fue la apasionada vida de Ron Galella, quien hoy día tiene 90 años. Un paparazzo extraordinario que recorría las calles con una cámara marca Nikon dispuesto a llegar muy lejos, incluso a prisión, para obtener una fotografía. Su trabajo ahora adorna las paredes de importantes museos alrededor del mundo, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Tate Modern de Londres.

Nació en 1930 en la Gran Manzana de los Estados Unidos, específicamente en el barrio del Bronx. Hijo de un inmigrante italiano y de una neoyorkina hija de padres también italianos, comenzó su relación con el arte durante la guerra de Corea y sirvió como fotógrafo a las fuerzas armadas de su país de 1951 a 1955. Una vez terminado su servicio en el ejercito, Galella continuó su educación en el ArtCenter College of Design en los Ángeles, California y ahí obtuvo las credenciales necesarias para ejercer como fotoperiodista, según se relata en su página web oficial.

Ron Galella es uno de los paparazzi más importantes del siglo XX y uno de los pioneros en su área
Ron Galella es uno de los paparazzi más importantes del siglo XX y uno de los pioneros en su área

Ahí tuvo su primer contacto con el mundo de las celebridades: “En esa época ya me acercaba a los estrenos e intentaba hacer fotos a las estrellas. Sentía curiosidad por cómo eran en realidad, no la versión idealizada que nos presentan las películas. Quería verlos haciendo lo que hacemos nosotros: pasear, hacer deporte, comprar en el supermercado, cosas así”, explicó el mítico fotógrafo durante una entrevista publicada por la revista Minerva en 2012.

Esa curiosidad lo distinguiría de otros paparazzi que, hasta el día de hoy, buscan sacar el “ángulo menos favorecedor de las estrellas”, según contó. “Los otros paparazzi buscan controversia. Quieren irritar a las estrellas, verlas enojadas o pillarlas en los malos momentos. Yo busco cierta naturalidad, dar humanidad a unos artistas que no siempre se nos presentan como personas”, expresó.

Sin embargo, esta filosofía al momento de retratar celebridades, no impidió que fuera parte de incontables controversias. Algunas, incluso, pusieron su vida en riesgo y se llevó uno que otro rasguño.

Marlon Brando: Chinatown, una mandíbula rota y un casco

Ron Galella recibió un fuerte golpe por parte de Marlon Brando y tuvieron que reacomodarle los dientes en tres ocasiones.
Ron Galella recibió un fuerte golpe por parte de Marlon Brando y tuvieron que reacomodarle los dientes en tres ocasiones.

En 1973, Galella leyó en el periódico que Marlon Brando iba a ser el invitado especial en un evento organizado por la ABC. Así que pensó que era el boleto dorado para retratar al actor famoso por su aparición en películas como El Padrino, Apocalypse Now o El último tango en París, quien siempre se mostraba solitario en ese tipo de eventos, según contó el paparazzi en La historia detrás de la fotografía.

Inmediatamente comenzó su labor de “cacería” y buscó más información sobre la logística del evento y cómo es que Marlon planeaba llegar al sitio. El conductor de una limosina fue quien le proporcionó esa información, según recuerda: Brandon llegaría en helicóptero a la ciudad. Aunque había tres posibles helipuertos en donde el actor podría aterrizar, Galella lo encontró en el más cercano al evento.

Logró retratarlo ahí, pero las fotografías no fueron de su gusto - estaban demasiado atiborradas de fanáticas-, así que decidió esperar al final del evento para intentar otra vez. Esta vez la toma no se le escaparía... o eso pensaba. Lo siguió hasta el Barrio Chino de la ciudad, y finalmente obtuvo una serie de 10 fotografías de él y su acompañante recorriendo las calles del Chinatown.

Ron Galella, el paparazzo al que Marlon Brando arrancó cinco dientes de un puñetazo, vuelve al trabajo después de un año de lo sucedido
Foto: @JotDownSpain
Ron Galella, el paparazzo al que Marlon Brando arrancó cinco dientes de un puñetazo, vuelve al trabajo después de un año de lo sucedido Foto: @JotDownSpain

Antes de entrar a un restaurante, Marlon le pidió al fotógrafo que se acercara y le preguntó qué otra toma de ellos necesitaba. Pero ahí fue donde todo se descontroló. Sin ningún aviso, Brando le golpeó fuertemente la cara: “Fue un golpe directo, ni siquiera lo vi. Se me cayeron cinco dientes y se me abrió el labio, la mandíbula se tronó”, recordó el fotógrafo.

Después de aquel golpe que le asestó el actor, Ron sólo resolvió ponerse un curita en la herida y se fue manejando a un hospital, donde le tuvieron que dar unas puntadas. Aunque el golpe no lo frenó: esa misma noche, el “paparazzo extraordinario” regresó al ruedo y fue a cubrir otro evento, pero en ese ya no estaba Brando.

Un año después, Marlon regresó a Nueva York para una conferencia de prensa. Al fotógrafo se le ocurrió burlarse del golpe que lo había dado y orquestó una toma que pasó a la historia; con un casco de jugador de futbol americano en la cabeza, se acercó a Brando y consiguió que tomaran su retrato junto al del actor, quien iba caminando.

La moraleja sería: para tomar fotos de Brando hay que estar protegidos. Sin embargo, esta no fue la única polémica en la vida del famoso fotorreportero.

Jackie Kennedy: la orden de restricción por invasión a la privacidad y la fotografía “al natural”

"Winblown Jackie" disparada en las calles de Nueva York en 1971
"Winblown Jackie" disparada en las calles de Nueva York en 1971

Entre las centenas de fotografías que Ron disparó durante su carrera como paparazzi hubo una que destacó más que todas. Una que se convirtió en la fotografía “del millón de dólares” y que es la más reconocida en toda su carrera: Windblown Jackie. Traducido al español como “Jackie soplada por el viento”.

La fotografía, que data de 1971, destaca por la naturalidad de la figura de la viuda de John F. Kennedy y, especialmente, por la sonrisa que tiene en los labios y en los ojos. Un gesto que, al menos para su autor, tiene todas las características de la Mona Lisa de Da Vinci. Una Jackie ligera y sexy que sencillamente se transportaba a pie por las calles de Nueva York, muy cerca del Central Park.

El fotógrafo, como en una típica escena de las películas policiacas de Hollywood, pidió a un taxi que siguiera a Jackie para tomar esta fotografía: “De repente, sin preguntarme, el taxi tocó el claxon en la esquina de la calle nueve. Jackie volteó y yo presioné el obturador por tercera vez, creando lo que Henri Cartier-Bresson llamó ‘un momento decisivo’.

En un momento, el fotógrafo sacó un metro para comprobar que estaba a la distancia requerida de Jackie Kennedy
En un momento, el fotógrafo sacó un metro para comprobar que estaba a la distancia requerida de Jackie Kennedy

Sin embargo, la relación entre Galella y Jackie Kennedy, quien después adoptó el apellido de su segundo esposo, Onassis, era sumamente ríspida. Según se ha documentado en distintos medios de comunicación, el fotógrafo supuestamente la seguía demasiado. Al grado que Jackie sintió que su privacidad estaba siendo invadida.

Aquello ocurrió cuando Galella fue detenido por agentes del servicio secreto de los Estados Unidos y decidió poner una demanda en contra de Jackie y los agentes. Demanda que Jackie contraatacó alegando que se había invadido su privacidad.

El juicio del caso duró alrededor de seis semanas. La resolución fue favorecedora para Jackie y la demanda de Galella fue pasada por alto: simplemente, obtuvo una restricción que no le permitía acercarse a más de 100 metros ni a Jackie ni a sus hijos. Aunque, después de una apelación por parte del fotógrafo, se llegó un acuerdo a la corte en donde se estableció que él podría seguir haciendo fotografías de Jackie para vivir. Sin embargo, no podría acercarse a más de 25 metros para evitar nuevos “ataques”.

¿En dónde está el “padrino de los paparazzi modernos” ahora?

Ron Galella reside en la ciudad de Nueva Jersey, Estados Unidos, en donde permanece a manera de retiro.
Ron Galella reside en la ciudad de Nueva Jersey, Estados Unidos, en donde permanece a manera de retiro.

A sus noventa años, Ron Galella reside en la ciudad de Nueva Jersey, Estados Unidos, en donde permanece a manera de retiro. Sobre la profesión y la manera en que se desarrolla en nuestros días, el viejo paparazzo opina que todo ha cambiado. No sólo las estrellas, sino los fotógrafos: ahora, con la revolución digital, los profesionales han quedado fuera del juego.

Las grandes estrellas tipo Liz Taylor se han ido. Sofía Loren es la única que queda, pero ya no es joven ni despampanante. Los actores y cantantes actuales viven bajo mucha presión porque tiene que parecer algo que no son (...) Ahora todo el mundo tiene una cámara en su teléfono móvil. Es terrible, eso hace que todas las estrellas se vuelvan más paranoicas”, opina.

Sin embargo, a pesar de su retiro, la vida de Ronald continúa inspirando a generaciones de paparazzi y obras como la cinta de 2010, Smash his camera. Habría que recuperar aquel sentido de humanidad en las estrellas.

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