
La razón por la cual Jonathan, una tortuga de 186 años de edad considerado el animal más viejo del mundo, nunca ha tenido hijos pese a compartir la mayor parte de su vida junto a Frederica, su compañera tortuga, siempre ha sido un misterio.
Pero una examinación reciente despejó dos incógnitas: Frederica (ahora llamado Frederic) en realidad es hombre y Jonathan es gay.

Jonathan nació en las Islas Seychelles en África Oriental pero fue obsequiado en la década de 1880 a la colonia británica Santa Elena, una isla en el Océano Atlántico Sur donde ha vivido la mayor parte de su vida.
Conoció a Frederic en 1991, cuando llegó de regalo de parte del cónsul francés al gobernador de Santa Elena.

Sorprendentemente, siempre se pensó que Frederic era hembra.
Por su parte, pese a estar perdiendo el sentido del olfato y sufrir de cataratas, Jonathan continúa con suficiente fuerza para seguir viviendo.
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