Por un brote de COVID-19 entre los tripulantes, Royal Caribbean pospuso la salida de su crucero más nuevo

Por segunda vez, el último gran barco de la empresa de cruceros ve pospuesta su inauguración. En esta oportunidad, se debe a que ocho miembros de su tripulación tienen COVID 19

Adventure of the Seas, el nuevo crucero de Royal Caribbean (Foto: Reuters)
Adventure of the Seas, el nuevo crucero de Royal Caribbean (Foto: Reuters)

Royal Caribbean, la gigante de los cruceros, ha pospuesto su viaje inaugural en su barco más nuevo debido a que ocho miembros de su tripulación resultaron positivos en la prueba de COVID-19.

El barco Odyssey of the Seas estaba previsto que partiera para un viaje de entre seis y ocho noches en el caribe occidental y caribe sur, entre el 3 y el 31 de julio. En ese período, la empresa tenía prácticamente vendidos por completo cuatro cruceros. Por un exceso de precaución, según la definición de la vocera de la empresa, Lyan Sierra-Caro, han decidido posponer la salida del crucero con pasajeros para el 31 de julio.

La empresa, además, tenía organizado un viaje de prueba en el Odyssey of the Seas, para finales de junio, que también será reprogramado para una fecha posterior.

A quienes habían comprado paseos en este crucero para el mes de julio, se le ofrecerán fechas alternativas de viaje o se les devolverá el dinero, según confirmó la empresa.

El barco Odyssey cuenta con una tripulación de 1.400 personas. Todos ellos fueron vacunados el pasado 4 de junio. Por rutina, la empresa continuó realizando pruebas de COVID entre sus tripulantes -que pese a no estar interactuando con pasajeros, se encuentran trabajando en los barcos-. El 18 de junio se considera que las vacunas le darán protección completa, tras dos semanas de la inoculación. Pero dos días antes, en el control de rutina, ocho empleados resultaron positivos de coronavirus.

De los ocho tripulantes con COVID-19, la empresa informó que seis son asintomáticos, mientras que los dos restantes tienen síntomas leves. De inmediato, estas ocho personas fueron aisladas -mientras reciben controles médicos de los galenos a bordo del crucero-, y el resto de la tripulación estará en cuarentena por los próximos 14 días. Una vez que culmine ese período, se les hará la prueba del COVID una vez por semana por control.

“Si bien es una decepción, estamos tomando la decisión correcta al priorizar la salud y el bienestar de nuestros empleados y pasajeros”, declaraba en un mensaje a través de la red social Twitter, el CEO de Royal Caribbean, Michael Bayley, al explicar la situación.

No es la primera vez que el debut de Odyssey of the Seas es pospuesto. En un principio, el viaje inaugural estaba previsto a salir el 2 de junio desde el puerto de Haifa, en Israel. Debido al conflicto bélico en la zona, la empresa cambió los planes y movió el recorrido al caribe.

Otros siete barcos de la empresa están supuestos a reanudar actividad comercial este verano, desde puertos de Florida y Texas.

Aún no está claro si la empresa exigirá prueba de vacunación, para asegurarse que el 95% de los pasajeros están inmunizados contra el COVID 19 -tal como exigen los CDC (Centros para el Control de Enfermedades, por sus siglas en inglés)-, o si dejarán que cada pasajero sea responsable por sí mismo, tal como sugiere el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien prohibió que en su estado ninguna empresa pida prueba de vacunación.

Por el momento, según lo comunicado en la página web de la empresa de cruceros, Royal Caribbean sugiere a sus clientes que se vacunen, aunque no es un requisito excluyente. Ofrecen descuentos para quienes voluntariamente presenten su tarjeta de vacunación, y considerarán que quien no la presenta no está vacunado, exigiéndoles que utilicen máscaras en todo momento en las áreas públicas del barco.

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