La advertencia del Vaticano a los obispos de Estados Unidos sobre el apoyo de los políticos al aborto

En el país norteamericano hay una división entre los que creen que no se le debe dar la comunión a los católicos que defiende la interrupción legal del embarazo, como el presidente Joe Biden, y quienes no están de acuerdo en tomar una línea tan dura. La Santa Sede intervino en el asunto

El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, posa frente a la catedral de Santa María de la Asunción en San Francisco. EFE/Marc Arcas
El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, posa frente a la catedral de Santa María de la Asunción en San Francisco. EFE/Marc Arcas

El debate lleva tiempo y ahora cobró estado público. Algunas figuras relevantes de la iglesia católica en Estados Unidos, como el arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, creen que llegó el momento de dejar en claro que quienes apoyen el aborto no pueden recibir la comunión. Lo argumentó en una extensa carta pastoral. Su postura tiene especial relevancia hoy ya que el propio presidente del país, Joe Biden, es católico -es el segundo mandatario en la historia del país que pertenece a esta religión- y está a favor de la legalización del aborto.

Por otro lado, están las autoridades eclesiásticas más progresistas, como el obispo de San Diego, Robert McElroy, quién publicó un ensayo en respuesta a Cordileone indicando que tal medida “traería consecuencias tremendamente destructivas”.

El próximo 16 de junio habrá una reunión nacional de la conferencia de obispos de los Estados Unidos donde se tratará el tema. Con miras a dicha reunión, el Vaticano sentó su postura a través de una carta que le envió el cardenal Luis Ladaria, prefecto de la congregación para la doctrina de la fe en el Vaticano, al arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, presidente de la conferencia de obispos de los Estados Unidos.

En su carta, Ladaria establece que “los obispos de Estados Unidos deben deliberar cuidadosamente y minimizar las divisiones antes de proceder con un posible plan que reprenda a los políticos católicos apostólicos y romanos”, como Joe Biden, prohibiéndoles recibir la comunión por su apoyo a la legalización del aborto.

El arzobispo de Los Ángeles, José Gómez. EFE/DON BARTLETTI/Archivo
El arzobispo de Los Ángeles, José Gómez. EFE/DON BARTLETTI/Archivo

“Cualquier nueva norma requiere un diálogo que ocurra en dos escenarios: entre los obispos, por un lado, y entre los obispos y los políticos católicos que apoya el aborto legal en sus jurisdicciones”, decía la carta de Ladaria, donde además recomienda que los obispos busquen apoyo absoluto antes de tomar una medida nacional, para que esta “no se convierta en objeto de discordia en lugar de unidad entre el episcopado y la iglesia en general en Estados Unidos”.

Si bien en ningún punto Ladaria les dice directamente lo que deben hacer, en su carta presenta cuatro argumentos que complican el camino de quienes quieren endurecer las normas de la iglesia:

· Asegura que cualquier nueva política establecida no debe concernir solamente a los políticos católicos, sino que debe ser para todos los católicos que se acerquen a la iglesia. La norma para quienes pueden recibir la comunión debe ser igual para todos.

· Cuestionó que la conferencia de obispos identifique al aborto como el tema moral preeminente, diciendo que “sería incierto si un nuevo documento diera la impresión de que el aborto y la eutanasia constituyen las únicas ofensas morales graves que requieren enseñanzas por parte de los católicos”.

· Recomendó que si los obispos estadounidenses van a cambiar su política, deberían consultar con obispos de otros países “para aprender unos de otros y para preservar la unidad universal de la iglesia”.

· Por último recuerda que ninguna determinación de la conferencia puede sobrepasar la autoridad de cada obispo localmente de determinar quién puede recibir la comunión en su diócesis.

Si bien no se sabe cuál será la determinación de la conferencia de obispos, el cardenal Wilton Gregory, arzobispo de Washington D.C., ha declarado ya públicamente que el presidente Biden es siempre bienvenido a la hora de la comunión en las iglesias de su arquidiócesis.

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