Agregar Infobae enGoogle

El Senado de EEUU confirmó a Amy Coney Barrett como nueva jueza de la Corte Suprema

La magistrada se convirtió de esta manera en el tercer nombramiento de Donald Trump para el máximo tribunal en sus cuatro años de mandato. La mayoría conservadora pasa a tener seis escaños contra tres de aquellos de tendencia progresista

Guardar
La jueza Amy Coney Barrett es juramentada como juez asociada de la Corte Suprema de los Estados Unidos por el juez de la Corte Suprema Clarence Thomas mientras su esposo Jesse Barrett y el presidente Donald Trump observan en el jardín sur de la Casa Blanca en Washington.   REUTERS/Tom Brenner
La jueza Amy Coney Barrett es juramentada como juez asociada de la Corte Suprema de los Estados Unidos por el juez de la Corte Suprema Clarence Thomas mientras su esposo Jesse Barrett y el presidente Donald Trump observan en el jardín sur de la Casa Blanca en Washington. REUTERS/Tom Brenner

El Senado de los Estados Unidos confirmó este lunes por la noche a Amy Coney Barrett como nueva jueza de la Corte Suprema.

Con 52 votos a favor y 48 en contra, la vasta mayoría de los legisladores votó de acuerdo a su orientación partidaria. La única excepción fue la de la republicana Susan Collins (Maine) quien enfrenta una dura elección en noviembre en un estado predominantemente demócrata.

Barrett, nominada solo 30 días antes, es la primera magistrada en la historia moderna en ser confirmada en una votación partidaria. El hecho es ilustrativo de la manera en que la polarización del escenario político ha alcanzado todos los aspectos de la vida institucional del país.

El partido republicano, liderado por el presidente Donald Trump, ve la confirmación como una gran victoria a solo ocho días de las elecciones presidenciales. De hecho, la Casa Blanca anunció inmediatamente después de la votación que se llevará a cabo la ceremonia de juramentación en sus jardines.

Barrett se convierte en el tercer nombramiento de Donald Trump para el máximo tribunal en sus cuatro años de mandato, luego de Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh. Con su adición, la mayoría conservadora pasa a tener seis escaños, contra tres de aquellos de ideología progresista.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplaude a la jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Amy Coney Barrett, después de que prestó juramento en la Casa Blanca.   REUTERS/Jonathan Ernst
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplaude a la jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Amy Coney Barrett, después de que prestó juramento en la Casa Blanca. REUTERS/Jonathan Ernst

La tendencia podría mantenerse durante una generación, considerando que los puestos en la Corte Suprema son vitalicios y los tres jueces nombrados por Trump tienen 55 años o menos.

Trump celebró este lunes la entrada de la jueza conservadora Amy Coney Barrett a la Corte Suprema como un “día trascendental para Estados Unidos”.

“Es un día trascendental para Estados Unidos, para la constitución estadounidense y para un estado de derecho justo e imparcial”, indicó el mandatario en el jardín de la Casa Blanca antes de que Barrett jurara como jueza ante el magistrado del máximo tribunal Clarence Thomas.

La ideología de Barrett es diametralmente opuesta a la de Ruth Bader Ginsburg, cuya vacante pasa a ocupar. Ginsburg, feminista e ícono del movimiento progresista, falleció en septiembre a los 87 años luego de una larga batalla contra el cáncer.

Los demócratas advirtieron que Barrett puede votar para desarticular el Obamacare, una reforma de salud que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico.

Foto del resultado final de la votación del Senado sobre la confirmación de Amy Coney Barrett como jueza de la Corte Suprema.
Foto del resultado final de la votación del Senado sobre la confirmación de Amy Coney Barrett como jueza de la Corte Suprema.

Barrett es católica practicante y se opone al derecho al aborto, uno de los temas claves dentro de la polarización cultural que domina la actualidad de Estados Unidos. Una de sus conferencias, impartidas a estudiantes en Notre Dame, se utiliza con frecuencia para criticar a Barrett en este sentido.

La magistrada se presenta a sí misma como un “tipo diferente de abogada”, y considera que una “carrera legal no es más que un medio para un fin...y ese fin es la construcción del reino de dios”.

La Corte Suprema debe de hecho examinar el 10 de noviembre un recurso contra la ley emblemática del ex presidente demócrata, sobre la cual la jueza expresó sus reservas en el pasado.

Tras pasar la infancia en Nueva Orleans, en el sur conservador, se convirtió en una de las mejores estudiantes de la escuela de derecho de Notre Dame en Indiana, institución en la que enseñó durante 15 años.

Al comienzo de su carrera como abogada, trabajó como secretaria del renombrado juez conservador de la Corte Suprema Antonin Scalia y adoptó su filosofía “originalista” que entiende la Constitución tal como estaba destinada a ser leída en el momento de su redacción, en contraposición a la interpretación más progresista.

Amy Coney Barrett junto a Donald Trump. Foto: Reuters
Amy Coney Barrett junto a Donald Trump. Foto: Reuters

En la corte federal de apelaciones de Chicago, la jueza adoptó posiciones a favor del derecho a portar armas y desfavorables para los migrantes y mujeres que pretenden abortar.

La designación se llevó a cabo en el marco de una disputa entre ambos partidos acerca de la ética de la decisión. El Partido Demócrata se pronunció en contra de manera enfática, recordando que en 2016 sus contrapartes -liderados por el jefe de la bancada Mitch McConnell- evitaron que el entonces presidente Barack Obama nombrara a Merrick Garland para ocupar la banca dejada por Antonin Scalia luego de su muerte.

En ese momento los Republicanos argumentaron que, considerando que era un año electoral, el pueblo estadounidense debía decidir quien fuera el presidente que nominara al próximo juez de la corte. No obstante, aseguraron que este año la situación es diferente, algo que enfureció al partido demócrata. Distintas encuestas mostraron que una mayoría de los electores está a favor de que sea el próximo presidente quien realice la nominación.

La decisión llevó a que los analistas no descarten la posibilidad de que Biden, de ganar las elecciones, aumente el número de jueces de la corte para imponer una mayoría progresista. El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, dijo a sus colegas que “nada está fuera de la mesa” si los republicanos reemplazan a Ginsburg y los demócratas toman la Casa Blanca y el Senado en noviembre.

Más sobre este tema:

Últimas Noticias

El multimillonario Ken Griffin quiere mover de lugar una casa histórica en Miami y abrirla al público

El dueño de Citadel compró una mansión sobre la bahía de Biscayne y en el mismo lote se encuentra una de las casas más antiguas de Miami. Ahora propone mudar la propiedad histórica a otra locación y abrirla al público como museo, lo cual ha despertado una polémica

El multimillonario Ken Griffin quiere mover de lugar una casa histórica en Miami y abrirla al público

Los respuesta de los republicanos al discurso de Biden: “Su administración está secuestrada por la izquierda radical”

La gobernadora de Arkansas y ex vocera del gobierno de Donald Trump, Sarah Huckabee Sanders, esbozó un retrato distópico de los Estados Unidos en su alocución

Los respuesta de los republicanos al discurso de Biden: “Su administración está secuestrada por la izquierda radical”

Joe Biden: “Si China amenaza nuestra soberanía, actuaremos para proteger a nuestro país”

El mandatario reafirmó su compromiso para trabajar con el gigante asiático, pero remarcó que la defensa es la prioridad luego del derribo del globo espía que sobrevolaba el territorio estadounidense

Joe Biden: “Si China amenaza nuestra soberanía, actuaremos para proteger a nuestro país”

EEUU aseguró que el globo chino forma parte de un programa de espionaje que recopila información sobre activos militares

“Lo que han hecho los chinos es tomar una tecnología increíblemente antigua y básicamente unirla con comunicaciones modernas y capacidades de observación para tratar de obtener inteligencia sobre las fuerzas armadas de otras naciones”, informó el diario The Washington Post

EEUU aseguró que el globo chino forma parte de un programa de espionaje que recopila información sobre activos militares

El régimen chino rechazó una llamada del Pentágono para esclarecer la incursión del globo espía en su espacio aéreo

El Departamento de Defensa de EEUU reiteró que para Washington es muy importante mantener abiertas las líneas de comunicación entre ambos países para gestionar responsablemente la relación

El régimen chino rechazó una llamada del Pentágono para esclarecer la incursión del globo espía en su espacio aéreo
MÁS NOTICIAS