Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU
Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU


“El Gobierno de Estados Unidos condena fuertemente las acusaciones del régimen de (Raúl) Castro contra nuestra encargada de negocios en la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mara Tekach”, señaló en un comunicado el secretario de Estado, Mike Pompeo, quien ha tildado las acusaciones de “infundadas”.

(Condenamos enérgicamente las acusaciones del régimen castrista contra nuestro Encargado de Negocios en la Embajada de Estados Unidos en La Habana. El régimen utiliza estas acusaciones infundadas para distraer a la comunidad internacional de sus abusos, pero Estados Unidos no cejará en su apoyo al pueblo cubano.)

Pompeo aseguró que el régimen cubano intenta “distraer a la comunidad internacional de su trato severo al pueblo cubano, especialmente la detención arbitraria en curso del disidente José Daniel Ferrer”.

En este sentido, ha dicho que su encargada de negocios y su equipo en la Embajada de Estados Unidos en La Habana “se mantienen firmes mientras que llevan a cabo la misión encomendada por el presidente de defender los Derechos Humanos y promover la causa de la democracia en Cuba

Pompeo ha enfatizado que parte del trabajo de Washington en Cuba es denunciar las violaciones y abusos de los Derechos Humanos del régimen de Castro. “El embajador de Cuba en Washington disfruta de su libertad de expresión, aquí en Estados Unidos, y la usa para criticar nuestro Gobierno”, ha dicho Pompeo en el texto, en el que ha agregado que espera que “los más de cien presos políticos y los cientos de disidentes que están sujetos al acoso oficial, puedan disfrutar de esa misma libertad de expresión”.

De este modo, el secretario de Estado ha advertido de que Estados Unidos seguirá expresando de manera “abierta y transparente” sus preocupaciones por las condiciones de los defensores de los Derechos Humanos.

Las declaraciones se producen después de que Cuba acusara a Tekach, sin nombrarla, de conducir "personalmente" una "campaña de calumnias y descrédito", según el periódico cubano 'Granma'.

La Habana ha considerado que Washington impulsa una campaña subversiva para contrarrestar su "fracaso político" y, en particular, su incapacidad para "rendir" a los cubanos frente al bloqueo económico. Así, ha rechazado la "nueva campaña de calumnias y descrédito" supuestamente lanzada por las autoridades norteamericanas aprovechándose del caso Ferrer, según el citado medio.

Tekach alertó esta semana de que el líder opositor José Daniel Ferrer es un preso político que corre “grave peligro” tras visitar a la familia del disidente en la ciudad de Santiago.

La Encargada de Negocios de la Embajada, Mara Tekach, condena enérgicamente la detención de Ferrer

Por su parte, el régimen cubano ha explicado por primera vez de forma pública las causas de la detención de Ferrer, al que ha acusado de participar en el secuestro y en la paliza de un individuo no identificado, y ha asegurado que las acusaciones sobre supuestas torturas son "puras mentiras al servicio de la doctrina política de Estados Unidos".

El periódico oficial ha aprovechado también para atribuir a Ferrer "una trayectoria delincuencial y de conducta violenta totalmente ausente de motivaciones políticas", así como una actividad "al servicio" de Washington como "asalariado".

“No es nuevo que el Gobierno de Estados Unidos utilice a personas de estas características para su actividad política subversiva contra Cuba”, añade.

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