El cierre de operaciones de Thomas Cook afectó a unos 600.000 turistas en todo el mundo, de los cuales más de 150,000 eran británicos. (REUTERS/Darrin Zammit Lupi)
El cierre de operaciones de Thomas Cook afectó a unos 600.000 turistas en todo el mundo, de los cuales más de 150,000 eran británicos. (REUTERS/Darrin Zammit Lupi)

Peter Fankhauser, el ex CEO de Thomas Cook, la compañía de viajes que colapsó en septiembre, habló este martes con los miembros de parlamento británico. Según explicó en su testimonio, ningún ministro británico contactó a Thomas Cook en los seis días anteriores al colapso, a pesar de las ofertas de ayuda del gobierno alemán, español, búlgaro, turco y griego.

La compañía había presentado una propuesta formal de ayuda el 17 de septiembre, seis días antes de que la compañía entrara en liquidación el día 23, pero no obtuvo ninguna respuesta, formal o informal, de parte de nadie del gobierno británico, se le informó a los parlamentarios.

“Realmente quiero repetir frente a los miembros del comité de selección cuánto lamentamos no haber podido salvar esta marca icónica y esta compañía que tiene una larga historia en esta parte de la industria del Reino Unido”, dijo el ejecutivo.

El bono

Uno de los momentos más tensos de la comparecencia fue cuando Fankhauser, que ha cobrado más de USD 10 millones desde que obtuvo su puesto como jefe de Thomas Cook en 2014, admitió que ni siquiera había “considerado” devolver ninguna de sus bonificaciones, que ascienden a unos 950 mil dólares. La parlamentaria a cargo de la comisión, Rachel Reeves, indagó más sobre el asunto.

¿Cree que ese bono debería devolverse y tal vez, si pudiera decirlo así, tendría un mejor propósito? Podría usarse para pagar el pago por despido de los miles que trabajaban para compañía. Podría usarse para compensar a los contribuyentes que ahora están pagando el daño fiscal de la compañía que usted guió a la ruina, Sr. Fankhauser. ¿Cree que ese bono debería devolverse?"

El ejecutivo se mostró molesto por la pregunta y dijo que si bien “comprendía completamente” la ira sobre su paga, pero afirmó que había “trabajado incansablemente” para tratar de salvar a la compañía durante sus cinco años y añadió que el colapso de la compañía no podría atribuirse solamente a sus acciones. Pero Reeves le preguntó nuevamente: “¿Cómo puede justificar el bono?

Después de una sentida pausa, Fankhauser le respondió: “Reflexionaré y consideraré lo que sea correcto, pero no decidiré hoy”.

Peter Fankhauser (Photographer: Simon Dawson/Bloomberg)
Peter Fankhauser (Photographer: Simon Dawson/Bloomberg)

También fueron interrogados los otros jefes sobre el rescate fallido de Thomas Cook. Los parlamentarios preguntaron sobre cómo se gestionaba la compañía y por qué los salarios y bonos corporativos eran tan altos a pesar de que la compañía tenía una deuda de USD 2.100.

Según reportó el Daily Mail, los últimos tres directores ejecutivos que lideraron la firma desde 2007 obtuvieron un total de más de USD 45 millones en pagos y bonos durante su tiempo a cargo.

La falta de respuesta del gobierno británico

En la audiencia para determinar las causas del colapso de la que era la compañía de turismo más antigua del mundo, los jefes de la firma fueron sometidos a fuertes críticas de los miembros del Comité de Estrategia Comercial, Energética e Industrial del Parlamento.

Frank Meysman, quien era el ex presidente de la junta de directores, dijo que la empresa de viajes le pidió al gobierno del Reino Unido una de las tres opciones para evitar el colapso pero no obtuvo respuesta. La Unidad de Inversión del gobierno se reunió con representantes de Thomas Cook el 16 y 17 de septiembre para discutir posibles fondos, pero dijo que sería difícil rescatarlos debido a las normas de ayuda estatal y prometió dar otras alternativas.

Peter Fankhauser, jefe ejecutivo de Thomas Cook Group Plc (Photographer: Simon Dawson/Bloomberg)
Peter Fankhauser, jefe ejecutivo de Thomas Cook Group Plc (Photographer: Simon Dawson/Bloomberg)

La revelación es la última noticia tras colapso de Thomas Cook, que se declaró en banca rota el mes pasado y dejó a más de 600.000 turistas -entre ellos, 150.000 británicos- varados por varias partes del mundo. Esto obligo a los gobiernos de decenas de países a gastar millones para repatriar a sus ciudadanos desde 17 destinos diferentes.

Para el gobierno británico, esto significó llevar a cabo la mayor operación de repatriación de ciudadanos desde la Segunda Guerra Mundial. La quiebra de la compañía además dejo sin empleo a 9.000 personas solamente en el Reino Unido.

Thomas Cook passengers queue in front of check-in desks on the second day of repatriations at Reus airport, next to Tarragona, Spain, September 24, 2019. REUTERS/Albert Gea
Thomas Cook passengers queue in front of check-in desks on the second day of repatriations at Reus airport, next to Tarragona, Spain, September 24, 2019. REUTERS/Albert Gea

La compañía presentó una propuesta formal el 17 de septiembre, seis días antes de que la compañía entrara en liquidación el 23 de septiembre, se informó a los parlamentarios. La comisión ahora investigará la falta de respuesta del gobierno.

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