Este martes Luke iba ser intervenido en una operación (Foto: Facebook)
Este martes Luke iba ser intervenido en una operación (Foto: Facebook)

La capacidad que tienen los humanos para ser crueles y egoístas con los animales parece no tener límites. Al menos esto hace pensar el caso de Luke, un perro gran danés que estaba en condiciones tan drásticas de descuido que para poder sobrevivir tuvo que devorar una de sus propias patas.

El 19 de noviembre la policía de Carolina del Norte y personal de Protección Animal de EEUU acudieron a un domicilio en la calle Edgewood Drive, en donde encontraron a varios perros viviendo en las inmediaciones del lugar.

Aunque dos de los canes se encontraban relativamente bien, a las autoridades les llamó la atención un gran danés de 6 años que tenía un cable eléctrico amarrado en una sus patas.

"Cuando me acerqué a la cerca, pude ver a un gran danés negro muy flaco con una herida en la pierna derecha posterior. Conforme me fui acercando más pude notar que más de la mitad de su pierna ya no estaba" escribió en su reporte uno de los policías que atendió la emergencia.

Luk desarrolló problemas intestinales por la falta de comida (Foto: Facebook)
Luk desarrolló problemas intestinales por la falta de comida (Foto: Facebook)

Al parecer, la imposibilidad de quitarse el cable de encima y el estrés provocado por el hambre obligaron al animal a cercenarse una de sus propias extremidades. Las personas que más tarde lo atendieron informaron que Luke llevaba casi dos semanas sin comer.

Si no hubiera sido intervenido en ese momento, dijeron los médicos veterinarios, probablemente el perro habría muerto de hambre o por una infección provocada por las mordidas autoinfligidas.

"Está tan desnutrido que cuesta creer cómo es que tiene la fuerza para caminar un par pasos. Da la impresión de ser un perro que no va seguir con vida al final del día" escribió en su portal la asociación animalista Noah's Ark, quienes actualmente están al cuidado de Luke.

"Se encuentra en un estado tan crítico que sólo pesa 31 kilos, cuando su peso debería estar cerca de los 63 kg. Tampoco tenemos ninguna pista sobre cómo es su personalidad porque aún está muy enfermo. Sin embargo, hasta ahora, él ha sido muy dulce con nosotros", agregó la organización.

Cuando los policías lo encontraron, Luk tenía un cable eléctrico amarrado en una de sus patas (Facebook)
Cuando los policías lo encontraron, Luk tenía un cable eléctrico amarrado en una de sus patas (Facebook)

La falta de comida provocó que el perro enfrentara serios problemas intestinales, pues cuando llegó al hospital veterinario los médicos reportaron que tenía una diarrea que no se le pudo quitar.

Debido al estado en el que lo mantuvieron sus dueños, el perro desarrolló un mecanismo de supervivencia que alteró el funcionamiento de todo su cuerpo. El desbalance en sus electrolitos comprometió la salud de sus pulmones y el corazón.

"En cuanto a su personalidad Luke sigue siendo muy asustadizo y temeroso. Todo parece indicar que este gentil gigante nunca ha recibido amor por parte de algún humano" describieron en el portal las personas a cargo de su cuidado.

Los veterinarios dijeron que Luk tiene un carácter muy noble (Foto: Facebook)
Los veterinarios dijeron que Luk tiene un carácter muy noble (Foto: Facebook)

En el último reporte de la organización detallaron que debido a la infección que comenzó a esparcirse por una de sus piernas, Luke tuvo que ser intervenido de inmediato. Determinaron que el resto de la pierna que le quedaba iba ser amputada.

Sólo hemos tenido a Luke en el Centro de Rehabilitación durante un par de días, pero en ese tiempo hemos descubierto que él ama a todos y que no tiene ni un pelo de malo. Sólo necesitaba un lugar donde pudiera sentirse seguro

La cirugía se llevó a cabo este martes 4 de noviembre y la organización continúa pidiendo fondos para su recuperación, pues los tratamientos son costosos.

Dueños a la cárcel

Los dueños de Luk tenían en condiciones críticas a su mascota (Foto: Facebook)
Los dueños de Luk tenían en condiciones críticas a su mascota (Foto: Facebook)

Cuando la policía de Ware Sholes detuvo a los dueños de Luke, una pareja de 32 y 38 años, ambos explicaron que lo habían amarrado como castigo por intentar saltar una valla.

Jessica James y Skylar Craft se contradijeron en sus declaraciones cuando los policías les preguntaron cuánto tiempo estuvo el perro amarrado y desde cuando habían notado que estaba lesionado.

Su justificación fue que no lo habían atendido porque no tenían dinero para pagar un hospital veterinario.

La policía detalló en su informe que en ningún momento observaron algún cuenco de agua o comida cerca de Luke, cuando lo encontraron en condiciones tan críticas.

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