(AFP)
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La discoteca Pulse de Orlando, donde el pasado 12 de junio 49 jóvenes fueron asesinados por un fanático musulmán, tendrá un destino inesperado para algunos y deseado para otros. La masacre es considerada el mayor ataque terrorista en los Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Ahora, el Consejo de la Ciudad de Orlando votará el lunes una moción que podría cambiar para siempre el significado de la discoteca. Decidirán si comprarán el edificio por 2.250.000 dólares para convertirlo en un memorial, un lugar de culto que recuerde la matanza.

"En el futuro será un monumento conmemorativo. Pero vamos a involucrar a la comunidad en el proceso. Sentimos que éste es un sitio importante para toda la comunidad, por eso debería haber un proceso público para determinar qué ocurrirá en ese lugar", explicó un vocero a la revista People.

(Reuters)
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Los dueños de Pulse están de acuerdo en vender el edificio y que se convierta en un lugar de respeto hacia las víctimas que allí murieron. "Ellos reconocen el aspecto que le da la comunidad al lugar ahora", agregó el portavoz de la ciudad, que no fue identificado. "El club tiene gran significado, no sólo para la comunidad LGTB y la latina, sino, además, para todos los que vivimos y amamos Orlando", indicó en un comunicado el alcalde Buddy Dyer.

El pasado 12 de junio, Omar Mateen ingresó a la discoteca gay con un rifle automático. Disparó contra todos los presentes. Asesinó a 49 e hirió a otros 53.