El calvario que vive una estrella de la NBA: “Me duele hasta cuando subo las escaleras”

Lonzo Ball, figura de los Chicago Bulls, deberá entrar nuevamente al quirófano producto de su lesión en la rodilla izquierda

Lonzo Ball, una de las figuras de los Chicago Bulls (Credit: Kamil Krzaczynski-USA TODAY Sports)
Lonzo Ball, una de las figuras de los Chicago Bulls (Credit: Kamil Krzaczynski-USA TODAY Sports)

Cuando Chicago Bulls parecía posicionarse nuevamente para ser protagonista en la Conferencia Este, las lesiones le jugaron una mala pasada al plantel dirigido por Billy Donovan. Uno de los más afectados fue el mediático base Lonzo Ball, quien develó que vive un verdadero calvario.

El ex número dos del Draft de 2017 se posicionaba como el socio perfecto para la dupla Zach LaVine y DeMar DeRozan, pero en enero sufrió una lesión en el menisco de su rodilla izquierda. El primer parte médico indicaba que el base estaría entre cuatro y seis semanas fuera de los campos de juego; pero aún no pudo ni siquiera volver a entrenar con normalidad. Ante este escenario, el basquetbolista y la franquicia de Illinois decidieron que sea nuevamente intervenido quirúrgicamente.

Desde la institución informaron que será “reevaluado” en un plazo de entre cuatro y seis semanas. De esta manera, se perderá el training camp y, seguramente, el inicio de la temporada regular.

En una conferencia de prensa vía Zoom, el ex Los Angeles Lakers y New Orleans Pelicans brindó detalles de los dolores que siente en el día a día: “De veras que ni siquiera puedo correr, ni eso ni saltar”.

“Hay un rango, entre los treinta y sesenta grados con la rodilla doblada, en el que no tengo nada de fuerza y no me tengo en pie. Hasta que no pueda hacer eso no podré jugar. Hice rehabilitación y fue bien, pero no hasta el punto de salir ahí y poder correr a toda velocidad. Así que la cirugía es el siguiente paso. Es todos los días, hasta subir unas escaleras es doloroso”, remarcó el surgido de la UCLA.

Aunque prefirió no hablar de plazos, Ball reconoció que espera no perderse toda la temporada: “Es algo que no está en mi mente en este momento, pero sería el peor de los casos. Estoy en un punto en el que sé que no puedo volver a jugar hasta que me sienta cómodo jugando y realmente pueda hacerlo como siempre. Entonces, cuando llegue ese día, me pondré la camiseta”. En los 35 partidos que pudo jugar durante la pasada campaña promedió 13 puntos, 5.4 rebotes, 5.1 asistencias y 1.8 robos.

Ante este escenario, Billy Donovan deberá apostar por el esloveno Goran Dragic, Alex Caruso o los jóvenes Coby White o Ayo Dosunmu para reemplazar a Lonzo Ball en los próximos partidos de los Chicago Bulls.

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