El australiano Nick Kyrgios fue descalificado este jueves del Masters 1000 de Roma tras lanzar una silla a la pista durante el partido de segunda ronda que disputaba contra el noruego Casper Ruud.

Kyrgios, que ya había creado polémicas por su actitud su estreno contra el ruso Daniil Medvedev, perdió la calma tras ir perdiendo por 2-1 en el set decisivo, lanzó su raqueta al suelo con rabia, y a continuación agarró una de las sillas de su lado para lanzarla al centro de la pista.

El australiano también golpeó con un pie una botella y el árbitro ordenó su descalificación de forma inmediata, lo que dio a Ruud el pase a los octavos de final. En ese momento, el resultado era 6-3, 6-7(5) y 2-1 a favor del noruego.

"Día muy agitado, para decir lo menos. Las emociones me vencieron y solo quería decir que el ambiente era una locura hoy, súper desafortunado que tuviera que terminar en una descalificación. Lo siento, Roma, nos vemos de nuevo, tal vez", había escrito el tenista tras el escandaloso episodio.

Kyrgios ya había sido protagonista en el pasado de actitudes poco deportivas, que fueron castigadas y condenadas por la ATP, que hasta aconsejó al australiano acudir a un psicólogo deportivo. Por ejemplo, durante el Masters 1000 de Shangai, había sancionado con 25.000 dólares de multa por encarar al público y dejarse ganar contra el alemán Mischa Zverev.

Pero parece no haber aprendido nada. Ahora, el número 36 del ranking ATP viajó a Inglaterra para prepararse para el inicio de la temporada sobre césped, que tiene su momento culmine en Wimbledon, el tercer Grand Slam del año.

Desde una de las pistas del All England Club, envió un mensaje a sus seguidores a través de Instagram con un video en vivo: "Roland Garros es una mierda comparado con esto", provocando así al Grand Slam francés que inició este lunes.  Kyrgios ha manifestado en más de una ocasión que no se siente cómodio sobre el polvo de ladrillo y prefiere la hierva. "Me mancha los calcetines", ha manifestado.

Con respecto a su sanción, el propio Roger Federer sostuvo que no deberían castigarlo tras su descalificación: "No pienso que debería ser suspendido, personalmente. ¿Qué hizo? ¿Dañar una silla? Eso no es suficiente para mí. No sé si está en algún periodo de prueba tras lo que pasó en Shanghái", afirmó en conferencia de prensa hace algunos días.

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Con información de EFE