Tras la pelea de Canelo Álvarez ante Golovkin, y luego del triunfo de Anthony Joshua sobre Povetkin,  todavía queda un plato fuerte en el boxeo internacional: Deontay Wilder y Tyson Fury se enfrentarán el 1 de diciembre en el Staples Center de Los Ángeles. Y la pelea promete ser memorable, ya que en la previa tuvieron que ser separados en el tenso cara a cara que llevaron a cabo en Londres.

El púgil estadounidense y el británico, ambos invictos, se lanzaron con munición pesada en dicho encuentro, donde calentaron su futuro combate con frases hostiles, insultos y hasta empujones. Si no intervenía el personal de seguridad, iban derecho a golpearse en vivo.

Todo comenzó con Fury desafiando a Wilder a que mostrara al mundo el poder de sus puños, ya que Wilder, campeón del mundo de 33 años, acumula 40 victorias y 39 de ellas por nocaut. El peleador británico, que buscará recuperar los cinturones que perdió por dar positivo por cocacína, logró que su rival se ponga de pie y estuvieron a punto de adelantar su combate.

"No te voy a mostrar mi poder porque si te golpeo ahora no podré tenerte como rival el 1 de diciembre", le dijo Wilder. Ambos aspiran imponerse en este combate y ser el próximo rival de Anthony Joshua, que ya tiene reservado el estadio de Wembley para un gran combate en abril de 2019.

El acto llevado a cabo en el BT Towers de Londres sirvió para promocionar su evento y generar expectativa en los fanáticos del boxeo, quienes confían en que el acercamiento de Fury y Wilder realmente calentó el ambiente a dos meses de su choque en el cuadrilátero.

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