Juancho Dique asegura que los militares ayudaron a conformar el bloque Montes de María de las AUC

En libertad, varios exjefes paramilitares han contado detalles de cómo se constituyeron sus fuerzas con apoyo de militares.

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Colprensa
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El bloque Montes de María fue uno de los principales perpetradores de masacres y desplazamientos, entre otras violaciones de derechos humanos, en los departamentos de Bolívar y Sucre. Uno de sus fundadores fue Juancho Dique, quien reveló detalles del apoyo militar a la conformación del bloque paramilitar.

En entrevista con el diario El Espectador, Dique, quien estuvo por varios años en el Ejército, contó que esa institución tuvo una fuerte relación con los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia que llegaron a ese territorio.

Incluso, Juancho Dique, como fue conocido en la guerra Úber Banquez Martínez, contó que conoció a Rodrigo Mercado, conocido como “el verdugo de Macayepo”, a bordo de un helicóptero de la brigada 11 del Ejército en el que se trasladaban como miembros de una Convivir.

Según le dijo Dique en esa conversación con el periodista Alfredo Molano Jimeno, la creación del bloque Montes de María fue suya con un grupo de cuatro hombres, a quienes los batallones les vendían las armas, los camuflados, las municiones, granadas y carpas.

Además, según dijo en esa entrevista, Mercado tenía relación directa, incluso tras la unión con las AUC, con “Inteligencia de la Brigada” desde donde los guerrilleros desmovilizados eran enviados para trabajar bajo su mando. Así se habría fortalecido el bloque Montes de María.

Ese contingente paramilitar, de acuerdo con Verdad Abierta, cometió cerca de 56 masacres, ocasionó cientos de miles de desplazamientos forzados, y varios asesinatos selectivos de líderes campesinos que reclamaban el derecho a ocupar esas tierras.

La incursión paramilitar terminó por aumentar el número de violaciones de derechos humanos en esa zona del país, tanto por las actividades de la AUC como por la guerra que sostuvieron con las guerrillas hasta la desmovilización de los primeros.

Dique habló con Molano Jimeno desde un lugar desconocido porque teme por su seguridad, según dijo prefiere no hablar de la “maquinaria” política porque no tiene las suficientes garantías para mantenerse con vida.

Por estos días se han adelantado algunas audiencias en Justicia y Paz en las que varios exparamilitares han expresado que no están siendo protegidos ni ellos ni sus familias. Entre esos estuvo Salvatore Mancuso, el exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). Los procesados señalaron que han recibido amenazas de muerte constantes por su aporte a la verdad.

Aparte de Mancuso, también estuvo Miguel Posada Castillo, alias ‘Rafa’; Uber Enrique Banquez, alias ‘Juancho Dique’; Ignacio Fierro Flórez y Jorge Iván Laverde, además de otros. Por su parte el exjefe paramilitar señaló que las personas con las que trabajaba antes se han convertido sus enemigos debido a las declaraciones que han dado sobre su paso por el grupo criminal y los nexos que tenían con ciertas personas y la clase política, además de grupos económicos, conoció El Tiempo.

Además denunció que son más de 4.000 los exparamilitares desmovilizados que han asesinado desde que Justicia y Paz entró a funcionar hace más de 10 años y esas muertes se han dado de maneras violentas como con estrangulamientos, torturas y envenenamiento en cárceles.

La masacre del Salado en Montes de María

En febrero del 2000 la historia de El Salado cambió para siempre, el 16 de ese mes un amplio grupo de paramilitares del Bloque Norte de las denominadas Autodefensas Unidas de Colombia, conformado aproximadamente por más de 700 hombres, todos armados, bajo las ordenes de Jhon Jairo Esquivel (alias el Tigre), Jaime Delgado alias “el Gallo”, Rodrigo Alfonso Mercado Peluffo alias “Cadena”, y Uber Enrique Bánquez Martínez alias “Juancho Dique”, se concentraron en la Finca Las Palmas ubicada en el municipio de San Onofre y desde allí partieron en camiones hacia el corregimiento.

Los paramilitares ingresaron a los caseríos de Palmarito, Pativaca, El Recreo, Puerto Príncipe, Bajo Grande y el Cielito, todos ubicados en Sucre. Los más de 450 paramilitares que estaban a cargo de Jhon Jairo Esquivel Cuadrado alias “el Tigre”, entraron a las malas a todas las viviendas pateando las puertas y obligando a los pobladores a salir y dirigirse hacia el parque principal, acompañando sus acciones con una serie de insultos y gritos en los que se les acusaban de ser guerrilleros.

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