Agregar Infobae enGoogle

Murió Craig Venter, el científico que ayudó a descifrar el genoma humano y creó vida en un laboratorio

Tenía 79 años. Fue desde enfermero en Vietnam a fundador de empresas que cambiaron la biología. Qué había hecho en enero pasado para el desarrollo de la medicina más adaptada a cada paciente

Craig Venter
El científico y empresario Craig Venter murió en San Diego, Estados Unidos, tras enfrentar efectos secundarios vinculados al tratamiento de un cáncer diagnosticado recientemente (AP Photo/ Matt Houston)
Guardar

En mayo de 1998, Craig Venter anunció que su empresa terminaría de descifrar el genoma humano, el conjunto completo de información genética que contiene el ADN de la especie, antes que el proyecto oficial financiado por los Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Japón y China.

La comunidad científica quedó en shock. Ese era Venter. El científico y empresario, que murió ayer en San Diego, California, a los 79 años, “tras una breve hospitalización por efectos secundarios inesperados derivados del tratamiento de un cáncer diagnosticado recientemente”, según el comunicado oficial de su instituto de investigación.

Venter fue científico, empresario e imposible de ignorar. Quienes lo apreciaban decían que nunca filtraba sus pensamientos. Quienes no, lo llamaban egómano y hombre superficial.

PUBLICIDAD

ADN, Genética, Genes
El equipo de Venter, quien fundó la empresa Celera, fue uno de los que descifró el genoma humano, el manual de instrucciones escrito en el ADN de nuestra especie. (Freepik)

Había nacido el 14 de octubre de 1946 en Salt Lake City, Utah, y creció en un suburbio obrero al sur de San Francisco, en una casa junto a las vías del tren.

En la escuela secundaria se destacó en los talleres prácticos, no en las aulas. Tras graduarse, se enroló en la Marina durante la Guerra de Vietnam y fue destinado al hospital de Da Nang durante la ofensiva del Tet.

“La guerra de Vietnam cambió totalmente mi vida. La vida era tan barata allí. De ahí viene mi sentido de urgencia”, diría años después.

Tras dos estancias en el calabozo por desobedecer órdenes, estudió en la Universidad de California en San Diego y terminó la carrera de grado y el doctorado en apenas seis años.

PUBLICIDAD

En 1984 fue contratado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los Estados Unidos, donde desarrolló el método EST para identificar genes de forma más rápida y barata que el Proyecto Genoma Humano que acababa de arrancar.

La carrera por descifrar el genoma humano

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Descifrar el genoma humano abrió el camino a medicamentos personalizados, diagnósticos genéticos y tratamientos contra el cáncer.(Imagen Ilustrativa Infobae)

La polémica fue inmediata: el NIH intentó patentar fragmentos de genes cuya función aún se desconocía, lo que desató un debate internacional.

El director del proyecto, James Watson, se opuso y renunció. Venter dejó el NIH, fundó su propio instituto sin fines de lucro, el TIGR, y en 1998 lanzó la empresa privada Celera Genomics con un objetivo claro: ganarle la carrera al mundo.

Su estrategia estaba basada en el método llamado “shotgun”: cortar el ADN en miles de fragmentos pequeños, leerlos por separado y armar el rompecabezas.

El investigador Lluís Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) de España, matizó que aquella batalla fue, en realidad, algo distinto: “No existió tal batalla y fue más una colaboración que una competición”, dijo hoy a Science Media Center España.

Genoma humano
El 26 de junio de 2000, Clinton reunió en la Casa Blanca a Venter y a Francis Collins para anunciar juntos que la humanidad había logrado leer por primera vez su propio código genético/Archivo Mark Wilson/Newsmakers)

Celera necesitaba el mapa físico del proyecto público para saber dónde colocar sus millones de fragmentos, y el proyecto público necesitaba esos fragmentos para completar el genoma.

“Ambos proyectos se necesitaban”, explicó Montoliu. El resultado fue una publicación doble: el 15 de febrero de 2001, el consorcio público publicó el genoma en la revista Nature; un día después, Celera publicó el suyo en la revista Science.

Un detalle lo dice todo sobre quién era Venter: su propio ADN fue la principal fuente entre las cinco personas usadas para construir el genoma de Celera.

Crear vida desde cero

El equipo de Venter creó en 2010 la primera bacteria controlada por un genoma diseñado y construido en un laboratorio/Archivo EFE/Kai Försterling/Archivo
El equipo de Venter creó en 2010 la primera bacteria controlada por un genoma diseñado y construido en un laboratorio/Archivo EFE/Kai Försterling/Archivo

Venter nunca supo quedarse quieto. En 2010, su equipo construyó desde cero el genoma completo de una bacteria, lo fabricó con componentes químicos a partir de un archivo de computadora, lo introdujo en una célula y logró que esa célula viviera y se reprodujera.

“Un médico puede salvar cientos de vidas en toda su carrera. Un investigador puede salvar al mundo entero”, sostenía Venter.

La bacteria, llamada Mycoplasma mycoides JCVI-syn1.0, fue la primera forma de vida controlada por un genoma diseñado digitalmente.

El campo que abrió ese experimento se llama “biología sintética”, con aplicaciones hoy en medicina, energía y alimentación.

A través de la expedición Sorcerer II, Venter y su equipo recorrieron los océanos del planeta para analizar el ADN de millones de microorganismos.

Buzo explorando un vibrante arrecife de coral rodeado de peces tropicales, mostrando la serenidad y la belleza del mundo submarino. La fotografía ilustra la emocionante experiencia de sumergirse en el océano, descubriendo los tesoros escondidos bajo el mar durante unas vacaciones o un viaje de aventura. (Imagen ilustrativa Infobae)
A través de la expedición Sorcerer II, el equipo de Venter recorrió los océanos del planeta y descubrió millones de genes de microorganismos marinos que la ciencia desconocía (Imagen ilustrativa Infobae)

El resultado fue el descubrimiento de millones de genes desconocidos y una comprensión más profunda de la vida microscópica que sostiene los ecosistemas marinos.

Apenas tres meses antes de morir, en enero pasado, Venter lanzó su última apuesta: Diploid Genomics, Inc., una empresa que combina inteligencia artificial, secuenciación genómica e imágenes médicas para hacer los diagnósticos de enfermedades complejas más precisos y personalizados.

El doctor Montoliu lo describió como “uno de los científicos más influyentes, vehementes, agresivos y ambiciosos” de su época.

Añadió que merece ser recordado “no por sus frecuentes posicionamientos personalistas, sino por sus aportes”: haber demostrado que los seres humanos son la primera especie capaz de leer e interpretar su propio genoma.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La primera secuenciación completa del genoma de un microorganismo en Argentina fue la de una bacteria hallada en la Antártida. Antes de hacer esa iniciativa, los científicos tuvieron reunión con Venter (Imagen Ilustrativa Infobae)

En diálogo con Infobae, el doctor Lino Barañao, ex investigador en biotecnología del Conicet y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y actual vicerrector de la Universidad Maimónides, recordó al científico y empresario: “Conocí a Craig Venter cuando viajamos en una misión con Marcelo Criscuolo y Marcelo Argüelles, de Biosidus, para hablar sobre el proyecto de secuenciación de la bacteria antártica. Ese proyecto, llamado Genoma Blanco, se concretó en 2008 y fue la primera secuencia de un organismo local argentino en publicarse, algo que se presentó incluso en Casa de Gobierno. Fue un hito y, de alguna forma, el puntapié inicial al desarrollo de la genómica en Argentina”.

Barañao añadió: “Venter era un personaje fuera de serie. Tenía una foto de él mitad con guardapolvo y mitad con traje de empresario, y eso resumía bastante bien lo que era. Contribuyó a instalar la figura del científico empresario y a demostrar que ambos roles no eran incompatibles. Para él, la única manera de que los descubrimientos científicos llegaran a la población y tuvieran impacto real era a través de ese puente entre el laboratorio y el mercado”.

Craig Venter
Venter demostró que la bata de laboratorio y el traje de empresario podían convivir en la misma persona/Archivo REUTERS/Mike Blake

La participación en la carrera por el genoma humano en la década de 1990 “aceleró los tiempos y tuvo un efecto mediático enorme. Sin esa competencia entre lo público y lo privado, difícilmente la opinión pública habría prestado tanta atención. En ese sentido fue positivo”.

Aclaró que la decodificación del genoma “no fue el negocio que Venter esperaba. ”Recién ahora empiezan a comercializarse productos basados en genes específicos. Pero Venter tuvo esa visión y dejó una contribución real: cambiar el estereotipo del científico como alguien ajeno al mundo de los negocios”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

La revolución científica que permite rastrear la basura espacial en tiempo real

En los últimos meses, dos avances tecnológicos rompieron paradigmas. Cómo el uso combinado de radiotelescopios y sistemas sísmicos marca un antes y un después en la vigilancia del espacio

La revolución científica que permite rastrear la basura espacial en tiempo real

Un estudio identificó un antioxidante con potencial para impulsar la regeneración muscular: cómo funciona

Liderado por la Universidad de Kyushu y realizado en modelos animales, el trabajo halló un compuesto que restaura la actividad de una proteína clave para reparar ese tejido envejecido y acelera la recuperación tras la atrofia

Un estudio identificó un antioxidante con potencial para impulsar la regeneración muscular: cómo funciona

Abrir una cuenta en redes sociales antes de los 14 años podría afectar el rendimiento escolar, según un estudio

La investigación siguió a 5.227 alumnos de Italia y detectó que el uso entre los 11 y 13 años reduce los resultados en lengua y matemáticas, con una pérdida equivalente a medio año de aprendizaje

Abrir una cuenta en redes sociales antes de los 14 años podría afectar el rendimiento escolar, según un estudio

Identifican rastros de “ADN fantasma” en humanos modernos heredados de linajes antiguos desconocidos

El trabajo estima que entre 0,5% y 1% del material genético actual proviene de esa ascendencia, separada hace miles de años. Cómo logró incorporarse al genoma

Identifican rastros de “ADN fantasma” en humanos modernos heredados de linajes antiguos desconocidos

Argentina avanza en el espacio con el satélite SABIA-Mar

El experto Diego Córdova analizó el regreso argentino a la órbita con el nuevo observatorio espacial nacional que será lanzado en 2027. La entrevista fue realizada en Infobae al Mediodía, donde repasó logros y desafíos del sector espacial nacional

Argentina avanza en el espacio con el satélite SABIA-Mar
MÁS NOTICIAS