
El descubrimiento de una nueva especie de araña urbana en Colombia ha llamado la atención tanto del ámbito científico como del cultural. Denominada Pikelinia floydmuraria, este diminuto arácnido es especialista en la caza de insectos y debe su nombre a la banda británica Pink Floyd, por su hábito de habitar muros y paredes.
Pikelinia floydmuraria es una araña recientemente identificada en el departamento de Tolima, Colombia. El nombre combina un homenaje a Pink Floyd—por su icónico álbum “The Wall”—y una referencia directa a su hábitat urbano. Mide entre 3 y 4 milímetros, puede capturar presas hasta seis veces mayores y cumple una función relevante en el control de plagas dentro del ecosistema urbano.
Características y hábitos de la nueva especie de araña
Investigaciones divulgadas por la revista Zoosystematics and Evolution describen a Pikelinia floydmuraria como una araña sinantrópica, adaptada a convivir con seres humanos y a ocupar grietas en paredes y edificios de ciudades como Armenia, en Quindío.

Según Popular Science, este arácnido destaca por ser un depredador eficaz, alimentándose principalmente de moscas, escarabajos y hormigas. Normalmente construye sus telas cerca de luminarias públicas, donde espera a que los insectos sean atraídos por la luz.
Esta especie, aunque de cuerpo reducido, demuestra una notable capacidad de caza, llegando a capturar presas hasta seis veces más grandes. Un análisis de dieta realizado en Tolima y Armenia indica que aproximadamente el 35% de sus presas corresponden a himenópteros, seguidos por otros tipos de insectos como dípteros y coleópteros.
Las hembras muestran órganos reproductores compuestos por tubos largos y delgados con forma de “S”. Suelen ocultarse en fisuras y rincones de los muros que habitan.
Clasificación, parentesco y descripción científica

Dentro de la taxonomía, Pikelinia floydmuraria pertenece al género Pikelinia, uno de los 18 géneros de la familia Filistatidae. Hasta la fecha, solo se han documentado dos especies de este género en Colombia: la autóctona Pikelinia kiliani y la recién descrita Pikelinia floydmuraria, datos corroborados por el World Spider Catalog (2025).
Actualmente, el género Pikelinia incluye unas 20 especies sudamericanas, presentes desde Argentina hasta Colombia. Este grupo posee adaptaciones morfológicas particulares, principalmente en los machos, como una modificación característica en el metatarso II y una seta fuerte en la tibia palpal, además de microdientes en el extremo del embolus.
El estudio publicado detalla un análisis comparativo entre Pikelinia floydmuraria y Pikelinia fasciata, una especie presente en las Islas Galápagos (Ecuador). A pesar de estar separadas por los Andes y el océano Pacífico, ambas comparten similitudes morfológicas importantes. Esto plantea interrogantes sobre su dispersión y posible relación evolutiva, aunque los investigadores resaltan que aún es necesario profundizar en estudios genéticos para esclarecer su historia evolutiva.

Además, se presenta la primera descripción formal de los órganos reproductores femeninos de P. fasciata, resaltando la relevancia de futuras investigaciones sobre el ADN de P. floydmuraria para comprender mejor su origen.
Importancia para el ecosistema urbano y control de plagas
Las arañas, como Pikelinia floydmuraria, son clave en el equilibrio ecológico, incluso en ambientes urbanos. De acuerdo con Zoosystematics and Evolution, estos arácnidos figuran entre los principales grupos depredadores de artrópodos, capaces de consumir hasta 800 millones de toneladas de insectos al año en todo el mundo.
En zonas urbanas, la acción de estos depredadores naturales contribuye a regular las poblaciones de insectos, beneficiando la salud pública y la sanidad vegetal al reducir la cantidad de vectores de enfermedades y plagas agrícolas. Sin embargo, la biología y ecología de estas especies, especialmente en Colombia y otros países de Sudamérica, sigue siendo poco conocida, como subraya la revista científica.
Significado del nombre y curiosidades culturales

La denominación floydmuraria honra tanto a Pink Floyd como al entorno donde vive la araña: muros y paredes. El término “muraria” proviene del latín para “muro” y hace alusión directa a “The Wall”, el célebre álbum de la banda, según Popular Science. Científicos registraron ejemplares sobre murales de colores vivos, vinculando el nombre a su hábitat habitual.
Según Zoosystematics and Evolution, la selección de este nombre no solo surge por coincidencia, sino por la intención de resaltar la diversidad que puede descubrirse en espacios transformados por el ser humano y el vínculo entre ciencia y cultura.
Aunque diminuta y lejana de proezas fantásticas, la intervención de Pikelinia floydmuraria en la salud ambiental urbana tiene un impacto tan destacado y sorprendente como la música que inspiró su nombre.
Últimas Noticias
Científicos buscan frenar un trastorno genético que debilita los músculos: las terapias en desarrollo
Se trata de la enfermedad de Pompe. Hoy es el Día Mundial de esta patología. La investigación científica apunta al origen y a mejorar la calidad de vida de los pacientes

Identifican una diminuta araña bautizada en honor a Pink Floyd que controla plagas urbanas
El estudio realizado por científicos sudamericanos destaca el comportamiento depredador de este arácnido, que habita en edificaciones y consume una amplia variedad de insectos

Científicos revelan cómo la evolución de estrellas jóvenes beneficia a planetas en desarrollo
Un equipo internacional identificó que ciertos astros recién formados disminuyen su actividad mucho antes de lo que preveían los modelos. Este proceso natural contribuye a la conservación de atmósferas en cuerpos celestes cercanos

El origen de los anillos de Saturno: cómo una antigua luna pudo cambiar la historia del planeta para siempre
Investigadores de la Universidad de California revelan cómo la desaparición de un satélite gigante podría explicar la juventud y el brillo helado de estos cinturones de asteroides

Manhattan estrena monitoreo hiperlocal de emisiones: cómo el MIT ayuda a combatir la polución urbana
El laboratorio Senseable City desarrolló un modelo, con inteligencia artificial, que combina imágenes de tráfico y registros móviles para ajustar estrategias ambientales y medir el efecto calle por calle



