
Un equipo internacional documentó cómo la primera gran pandemia conocida afectó la vida urbana en el Mediterráneo. El hallazgo de una fosa común en el antiguo hipódromo de Jerash, en Jordania, constituyó la primera prueba directa del impacto humano de la Peste de Justiniano, un brote que provocó una elevada mortalidad entre los siglos VI y VII.
El descubrimiento, publicado en Journal of Archaeological Science, fue verificado mediante análisis genéticos y arqueológicos, lo que permitió comprender la dimensión humana de una crisis sanitaria que marcó la región durante el periodo bizantino.
Un único episodio mortuorio y su agente causal
La investigación, liderada por la Universidad del Sur de Florida, determinó que los restos de unas 230 personas halladas en Jerash corresponden a un único episodio mortuorio. Los análisis de ADN antiguo identificaron una sola cepa de Yersinia pestis, la bacteria causante de la peste bubónica. Así se comprobó que todas las víctimas fallecieron durante el mismo brote epidémico.
PUBLICIDAD
El contexto urbano de Jerash resultó determinante en la magnitud de la tragedia. El antiguo hipódromo, que había dejado de emplearse para carreras y actividades industriales, fue transformado de manera excepcional en un espacio de entierro colectivo ante la emergencia.
En cuestión de días, los cuerpos fueron depositados sin la organización funeraria habitual, sobre capas de desechos cerámicos, lo que evidenció la gravedad de la crisis.

A diferencia de otros supuestos enterramientos masivos por enfermedades antiguas, en Jerash se confirmó con rigor biomolecular que se trató de un único evento mortuorio vinculado a la Peste de Justiniano. Este caso fue el que constituyó la primera evidencia directa, bien fechada y documentada, de una fosa común causada por una pandemia en el Mediterráneo oriental.
PUBLICIDAD
Análisis científicos y evidencias de mortalidad colectiva
El procedimiento científico incluyó el estudio de ADN antiguo y el análisis de linajes maternos, que respaldaron la existencia de una única cepa de peste. El equipo interpretó la acumulación acelerada y densa de cadáveres como señal de una mortalidad colectiva abrupta, muy distinta a la secuencia gradual de entierros típica de los cementerios urbanos.
Además del patógeno, la investigación analizó a quienes murieron y su integración en una ciudad activa. Los análisis isotópicos realizados en dientes y huesos mostraron que la mayoría compartía una dieta basada en recursos locales, aunque existían diferencias en el origen del agua consumida en la infancia.
PUBLICIDAD
Este dato apuntó a la presencia de una población móvil en la vida urbana de Jerash, revelando roles sociales y desplazamientos normalmente ocultos en cementerios tradicionales.

El estudio también identificó una heterogeneidad genética y geográfica característica de la región del Levante bizantino. La movilidad y las redes comerciales activas incrementaron la vulnerabilidad de Jerash durante la pandemia, especialmente cuando la ciudad ya experimentaba un declive demográfico desde el siglo III.
Los datos mostraron cómo la crisis sanitaria reunió en un solo lugar a personas con trayectorias vitales diversas, haciéndolas visibles ante la emergencia.
Un espacio público transformado por la emergencia
“La Peste de Justiniano se propagó a través de ciudades densamente pobladas y redes de intercambio, dejando al descubierto desigualdades y fragilidades sociales”, señaló Rays H. Y. Jiang, principal autor del estudio. El uso de un espacio público, antes símbolo de vida cívica, para enterrar a quienes murieron en pocos días, señaló una respuesta improvisada ante una situación inédita.
PUBLICIDAD
El análisis de este episodio permite reconsiderar el impacto de las pandemias en la sociedad y comprender cómo las enfermedades, además de afectar a los cuerpos, exponen debilidades y factores de vulnerabilidad en tiempos de crisis colectiva.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Alertan sobre un fenómeno que podría poner en riesgo futuras misiones a Marte
Un estudio científico advierte que el evento podría generar descargas capaces de afectar el funcionamiento de equipos y sistemas en las próximas expediciones al planeta rojo

Tres estudiantes crean un método revolucionario para eliminar microplásticos del agua potable
Un equipo de la India, formado por tres adolescentes de 16 años, obtuvo el premio global de The Earth Prize 2026 gracias a un polvo biodegradable hecho de semillas de tamarindo, capaz de agrupar residuos plásticos presentes en el agua y facilitar su extracción mediante un imán portátil

Por qué se reciben descargas eléctricas al tocar objetos y qué descubrió la ciencia
Un fenómeno presente en decenas de situaciones cotidianas acumula preguntas sin respuesta entre los físicos, que hallaron nuevas variables capaces de alterar todo lo que se creía saber sobre la electricidad estática y su comportamiento

Científicos desarrollan un sistema para localizar fósiles en los mapas antiguos del planeta
Un equipo de investigadores presentó una plataforma digital gratuita que transforma coordenadas modernas y edades geológicas en posiciones precisas sobre los continentes de épocas pasadas




