Por qué el pigmento detrás del cabello rojo podría tener un inesperado rol protector para las células

Recientes hallazgos científicos señalan que una característica distintiva en ciertas especies podría estar relacionada con mecanismos biológicos desconocidos hasta ahora

Guardar
La feomelanina protege a aves
La feomelanina protege a aves y humanos al eliminar el exceso de cisteína y prevenir el daño celular - (AP Photo/Virginia Mayo)

Un reciente estudio publicado por PNAS Nexus resuelve una incógnita científica de larga data al demostrar que la feomelanina, el pigmento que otorga el color anaranjado a ciertas aves y es responsable del cabello rojo en humanos, cumple una función esencial en la supervivencia celular: protege al organismo al eliminar el exceso de cisteína, lo que previene el daño celular.

El trabajo, encabezado por Ismael Galván y realizado en la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB) en España, se centró en analizar el efecto fisiológico de la feomelanina en pinzones cebra (Taeniopygia guttata). Los machos de esta especie, que presentan plumas anaranjadas ricas en feomelanina, se diferenciaron de las hembras, quienes carecen de dicho pigmento.

Durante la investigación, los científicos suministraron cisteína en el agua de aves adultas. Algunos machos recibieron simultáneamente ML349, un inhibidor del receptor de melanocortina-1 (MC1R), lo que impidió la síntesis de feomelanina y redujo la pigmentación anaranjada característica. Los resultados fueron claros: los machos tratados con ambas sustancias presentaron niveles elevados de daño oxidativo en el plasma sanguíneo respecto a aquellos que producían feomelanina normalmente.

Bloquear la síntesis de feomelanina
Bloquear la síntesis de feomelanina en aves conduce a un aumento medible del daño oxidativo y desequilibro celular - (Dan Pancamo/Wikipedia)

Según los datos de PNAS Nexus, las hembras, incapaces de sintetizar este pigmento, también mostraron una tendencia a mayor daño oxidativo al recibir solo cisteína, en comparación con las hembras de control. De este modo, el estudio constituye la primera evidencia experimental del papel fisiológico de la feomelanina: la síntesis de este pigmento contribuye a la homeostasis de la cisteína, transformando el exceso de este aminoácido potencialmente tóxico en un compuesto inerte que se deposita en plumas, cabello y piel.

La investigación comprobó que, al bloquear la producción de feomelanina, las células pierden una vía esencial para procesar el exceso de cisteína, lo que conduce a un aumento medible del daño oxidativo. Este mecanismo protector resulta decisivo en situaciones donde la dieta o ciertas condiciones aumentan la disponibilidad de cisteína, ya que previene tanto su acumulación nociva como los efectos tóxicos asociados.

El equipo dirigido por Ismael Galván abordó uno de los principales interrogantes en torno a la persistencia de variantes genéticas que favorecen la síntesis de feomelanina, pese a que incrementan el riesgo de melanoma. El trabajo sugiere que, en determinados contextos ambientales, estos polimorfismos ofrecen ventajas adaptativas al asegurar la supervivencia celular frente al exceso de cisteína, lo que habría favorecido su mantenimiento tanto en humanos como en otras especies animales.

La feomelanina transforma la cisteína
La feomelanina transforma la cisteína tóxica en compuestos inertes, que el organismo deposita en plumas, piel y cabello - (AP Photo/Virginia Mayo)

La feomelanina, por tanto, representa un ejemplo de cómo la evolución puede equilibrar riesgos y beneficios. Aunque la presencia de este pigmento incrementa la vulnerabilidad al cáncer de piel en individuos con cabello rojo y piel clara, también proporciona protección frente a los efectos tóxicos del metabolismo de la cisteína. Los autores del estudio señalan que futuros trabajos deberán analizar cómo factores ambientales y dietéticos influyen en el metabolismo de la cisteína, la pigmentación y el riesgo de melanoma, con el objetivo de desarrollar estrategias personalizadas de prevención y tratamiento.

Además, los hallazgos de PNAS Nexus resaltan el papel fundamental de los melanocitos, las células encargadas de sintetizar feomelanina, en el control de la cisteína. De esta manera, contribuyen a evitar el daño oxidativo y mantienen el equilibrio celular sin sobrecargar los mecanismos antioxidantes existentes, lo que refuerza la importancia de este pigmento en la fisiología animal.

La investigación abre nuevas líneas para comprender las implicancias evolutivas y médicas de la pigmentación. En aves, la presencia de feomelanina podría estar asociada no solo al colorido y a la selección sexual, sino también a una mayor capacidad para tolerar dietas ricas en cisteína, lo que podría influir en la supervivencia y éxito reproductivo de ciertas especies. En humanos, la comprensión de este proceso podría conducir a avances en el manejo de enfermedades relacionadas con el metabolismo de la cisteína y a una mejor evaluación de los riesgos asociados a la pigmentación.

Futuros estudios explorarán cómo la
Futuros estudios explorarán cómo la dieta y el ambiente afectan el metabolismo de la cisteína, la pigmentación y el riesgo de melanoma - (Freepik)

Finalmente, el estudio de la feomelanina aporta una visión más completa sobre la complejidad de los procesos biológicos que regulan la vida y la salud, mostrando que los mecanismos aparentemente simples, como la producción de un pigmento, pueden esconder funciones vitales para el organismo.

En lo que respecta a la salud humana, los hallazgos aportan una nueva perspectiva sobre el equilibrio entre los riesgos y beneficios de la feomelanina. Si bien este pigmento incrementa la vulnerabilidad al cáncer de piel en individuos con cabello rojo y piel clara, ofrece simultáneamente protección frente a los efectos tóxicos del metabolismo de la cisteína.

Los autores sostienen que siguientes investigaciones deberán examinar cómo factores ambientales y dietéticos influyen en el metabolismo de la cisteína, la pigmentación y el riesgo de melanoma, con miras a posibles estrategias personalizadas de prevención y tratamiento.

Los resultados de PNAS Nexus subrayan que los melanocitos, las células responsables de sintetizar feomelanina, desempeñan una función esencial en el control de la cisteína. De esta forma, evitan el daño oxidativo y permiten mantener el equilibrio celular sin sobrecargar los mecanismos antioxidantes existentes, consolidando así la única función fisiológica comprobada de este pigmento.