
El estrés es una reacción fisiológica y emocional del organismo ante situaciones demandantes. Según MedlinePlus, cuando se prolonga puede causar insomnio, dolores, fatiga y aumentar el riesgo de enfermedades físicas y mentales.
En ese contexto un equipo dirigido por la Universidad de Otago registró que las neuronas que regulan el estrés presentan un ciclo regular de activación y desactivación, incluso cuando el organismo no experimenta amenazas externas.
PUBLICIDAD
Los investigadores del Centro de Neuroendocrinología de la Universidad de Otago focalizaron su atención en el núcleo paraventricular del hipotálamo (PVN), una diminuta y vital región cerebral. Allí, las neuronas que liberan la hormona liberadora de corticotropina (CRH) revelaron un comportamiento rítmico inesperado: se activan y se apagan en ciclos fijos, con una periodicidad de cerca de 60 minutos.

Según el profesor asociado y autor del estudio Karl Iremonger, “estas explosiones de actividad de las células cerebrales parecen actuar como una señal natural de ‘despertar’ y a menudo conducen a un aumento de las hormonas del estrés, o cortisol”. El fenómeno, identificado tanto en ratones como en ratas, se mantuvo aún en ausencia de estímulos que puedan desencadenar estrés.
PUBLICIDAD
El hallazgo publicado en PNAS se apoya en un seguimiento continuo de la actividad neuronal durante las 24 horas del día, sin interferir en la rutina de los animales.
Para desentrañar este patrón, el grupo de investigación empleó la fotometría. Esta técnica óptica permite “iluminar” regiones profundas del cerebro y captar la actividad celular en tiempo real. “Esto implicó iluminar el cerebro de los animales, lo que nos permitió monitorear la actividad de las células cerebrales durante el día y la noche mientras se movían libremente”, precisó el equipo de Otago.
PUBLICIDAD

De esta manera, los científicos observaron la coordinación entre la actividad de las vías neuronales, los ciclos de sueño–vigilia y los niveles fluctuantes de cortisol, una de las hormonas centrales asociadas al estrés. Se identificó que los pulsos de las neuronas CRH se mantienen sincronizados con los periodos de mayor alerta en los animales, sugiriendo una función intrínseca en el control de la vigilia.
El estudio no solo se limitó a observaciones pasivas. Los investigadores realizaron manipulaciones directas sobre estas neuronas. Al activar artificialmente las CRH, modificaron de inmediato el comportamiento de los roedores. Según el texto publicado: “Animales que antes descansaban tranquilamente se volvieron hiperactivos”.
PUBLICIDAD
De igual modo, esta intervención refuerza la hipótesis de que los patrones rítmicos de CRH influyen en la alternancia entre descanso y alerta, e incluso pueden modificar el estado conductual de los animales en el corto plazo. Tal como explicó el profesor Iremonger, estas neuronas no solo responden a amenazas externas sino que también podrían ejercer un control interno sobre el nivel de energía y la disposición a la acción.

Implicancias para la salud mental y nuevas líneas de investigación
Más allá del interés básico, los autores sugieren que entender estos ciclos puede ser clave para abordar alteraciones relacionadas con trastornos del ánimo y del sueño. “Nuestra nueva investigación nos ayuda a comprender cómo el cerebro controla estos ritmos normales de liberación de la hormona del estrés. Conocer cómo funcionan estas señales cerebrales nos ayudará a comprender la relación entre los niveles de la hormona del estrés, el estado de alerta y la salud mental”, puntualizó Iremonger.
PUBLICIDAD
El estudio motiva la exploración de cómo las modificaciones en el ritmo de las neuronas CRH están asociadas a episodios de hiperactividad, cambios en el patrón de sueño o alteraciones en el estado de ánimo. Los resultados podrían sentar las bases para futuros tratamientos farmacológicos enfocados en modular el funcionamiento de este circuito específico del cerebro.
Asimismo, el equipo valora que este primer registro de patrones ultradianos en neuronas del estrés permitirá profundizar en cómo fluctúan los sistemas de respuesta al estrés a lo largo de la jornada, abriendo una nueva dimensión en el análisis del bienestar físico y psicológico.
PUBLICIDAD

Los científicos destacan la posibilidad de que futuras terapias dirigidas a disminuir la hiperactividad de estas neuronas puedan contribuir al tratamiento de patologías donde la respuesta al estrés resulta exagerada.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El valor oculto de la lentitud: por qué el cerebro humano supera a la velocidad de las máquinas
El contraste entre la capacidad de procesamiento humano y la de los ordenadores revela ventajas inesperadas, donde la selección consciente y la compresión de información dotan de sentido y adaptabilidad en escenarios inciertos y complejos

Cómo fue el operativo argentino contra el hantavirus en 2018 y las claves que la OMS busca replicar
La experiencia del país tras el gran brote en la localidad de Epuyén, en la provincia de Chubut, demostró la eficacia de un sistema de contención riguroso y puso a los infectólogos argentinos como referentes globales frente a posibles contagios en el crucero MV Hondius
Cómo un ave del tamaño de un gorrión logra migrar 6.000 km de noche y volar 28 horas sin parar
En el Día Mundial de las Aves Migratorias, el viaje del fiofío silbón entre el sur de Argentina y el norte de Brasil revela nuevos secretos. Un equipo científico logró documentar sus desplazamientos y registrar medio millón de aleteos durante la travesía
Cómo las gotas de agua explotan al evaporarse y por qué ese hallazgo podría cambiar la nanotecnología
La fisión de Coulomb, una predicción formulada en 1882 y confirmada ahora en superficies sin fricción, abre camino hacia técnicas de electrospray más eficientes y sustentables, sin necesidad de alto voltaje

Qué dicen los expertos sobre los documentos ovni que Estados Unidos hizo públicos: “Fenómenos imposibles de explicar”
La presidenta de CEFORA, Andrea Pérez Simondini, analizó en Infobae a la Tarde el material desclasificado por el Pentágono y explicó por qué la ciencia aún no logra identificar el origen de los objetos reportados por pilotos y radares militares


