
¿Y si el cerebro pudiera mostrar señales de desgaste mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas de pérdida de memoria o dificultad para concentrarse? Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Singapur descubrió una posible clave: la brecha de edad cerebral, es decir, la diferencia entre la edad real de una persona y la que aparenta su cerebro.
El estudio, publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología, señala que este nuevo indicador podría ayudar a detectar a tiempo a quienes están en riesgo de sufrir problemas de memoria, atención o lenguaje, sobre todo en personas con enfermedad cerebrovascular.
PUBLICIDAD
¿Qué es la brecha de edad cerebral y cómo se calcula?
La brecha de edad cerebral se refiere a cuánto más viejo o más joven parece el cerebro de una persona en comparación con su edad real. Por ejemplo, si una persona tiene sesenta años, pero su cerebro parece de setenta, se dice que tiene una brecha de diez años, lo que sugiere un envejecimiento cerebral acelerado.
Este concepto ha ganado relevancia gracias a los avances en técnicas de neuroimagen y al desarrollo de herramientas de aprendizaje automático (una técnica de inteligencia artificial que permite a las computadoras encontrar patrones en grandes volúmenes de datos y hacer predicciones sin necesidad de ser programadas paso a paso). Así pudieron analizar imágenes cerebrales para estimar la edad biológica del cerebro de cada participante.
PUBLICIDAD

Según explicó Saima Hilal, médica y autora principal del estudio, “a medida que envejecemos, nuestros cerebros cambian, con menos volumen cerebral y menos vasos sanguíneos que sostienen el tejido cerebral, y las enfermedades pueden empeorar estos cambios, afectando profundamente la salud del cerebro”.
Estos signos pueden observarse en las imágenes cerebrales, que revelan si el cerebro aparenta más edad de la que le corresponde a la persona.
Diseño y metodología del estudio
Con el objetivo de evaluar la utilidad de la brecha de edad cerebral como biomarcador, el equipo de la Universidad Nacional de Singapur analizó los datos de 1.437 personas sin diagnóstico de demencia, con una edad promedio de sesenta y seis años. Según detalló la Academia Estadounidense de Neurología, el 60% de los participantes no presentaba deterioro cognitivo al inicio del estudio.
PUBLICIDAD
La recopilación de datos incluyó cuestionarios, entrevistas, revisión de medicación, exámenes físicos, análisis de laboratorio y tomografías cerebrales. A cada participante se le realizaron pruebas para medir su memoria, lenguaje, atención, capacidad para resolver problemas, velocidad mental y habilidades como la visoconstrucción (copiar dibujos o construir modelos) y la velocidad visomotora (capacidad para procesar información visual y transformarla en acción).

Además, se calculó una puntuación de factores de riesgo de deterioro cognitivo que consideraba edad, nivel educativo, tabaquismo actual o pasado, hipertensión, diabetes, colesterol alto, índice de masa corporal, síntomas depresivos y antecedentes de accidente cerebrovascular.
PUBLICIDAD
Los escáneres cerebrales también sirvieron para detectar marcadores de enfermedad cerebrovascular, como microhemorragias e infartos cerebrales, es decir, zonas donde el tejido cerebral había muerto por falta de irrigación sanguínea. Los resultados se compararon entre personas con altos y bajos niveles de estos marcadores.
Qué encontraron los investigadores
El estudio mostró que las personas con más factores de riesgo obtenían peores resultados en las pruebas de memoria, lenguaje y pensamiento. Además, la brecha de edad cerebral ayudaba a explicar parte de esa relación.
PUBLICIDAD
Este efecto fue más fuerte en personas con enfermedad cerebrovascular. En ellas, el hecho de que el cerebro pareciera más viejo tuvo un mayor impacto en funciones como el lenguaje y la función ejecutiva (capacidad para planificar, organizar y tomar decisiones).
Los investigadores calcularon que la brecha de edad cerebral explicaba el 20% de la relación entre los factores de riesgo y el deterioro cognitivo. En algunas áreas específicas, el impacto fue aún mayor: 34% en la función ejecutiva y 27% en el lenguaje.
PUBLICIDAD
Por qué este hallazgo es importante

Estos resultados indican que el envejecimiento cerebral acelerado puede ser una señal temprana de deterioro cognitivo. Si el cerebro de una persona envejece más rápido que el resto del cuerpo, es más probable que experimente dificultades mentales en el futuro.
Saima Hilal, citada por la Academia Estadounidense de Neurología, afirmó: “La brecha de edad cerebral puede ser un biomarcador útil para determinar el riesgo de deterioro cognitivo de una persona”. Y añadió: “Nuestros hallazgos sugieren que el envejecimiento cerebral acelerado puede ser un factor importante que vincule los factores de riesgo de deterioro cognitivo con las habilidades de pensamiento y memoria en adultos con enfermedades cerebrovasculares”.
PUBLICIDAD
Los autores del estudio aclaran que los resultados deben interpretarse con cautela. La investigación se realizó únicamente con personas del sudeste asiático, por lo que no se sabe si los hallazgos se aplican igual en otras poblaciones.
Además, no se pudieron analizar factores como el ejercicio físico, la alimentación o la predisposición genética a enfermedades como el Alzheimer, ya que no se contaba con datos completos para todos los participantes.
PUBLICIDAD
La Academia Estadounidense de Neurología destaca que serán necesarios nuevos estudios en poblaciones más diversas y con información más amplia, incluyendo datos sobre estilo de vida y genética, para confirmar si la brecha de edad cerebral puede convertirse en un marcador confiable del riesgo de deterioro mental.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La extensión de hielo del Ártico alcanzó mínimos históricos, según los últimos datos científicos
Nuevas mediciones satelitales revelan una caída sin precedentes en la cobertura invernal polar. Las definiciones de expertos

Un hueso olvidado en un museo durante 30 años podría reescribir la historia de los depredadores marinos prehistóricos
Científicos japoneses identificaron por primera vez el premaxilar de un mosasaurio a partir de fósiles recolectados en los años 90 y nunca examinados, un hallazgo que cambia la comprensión sobre la diversidad marina del Cretácico

“Voló como un sueño”: los astronautas que viajaron a la Luna en Artemis II revelaron nuevos detalles de la misión
Los testimonios ofrecieron una mirada íntima al trabajo previo, los momentos críticos del trayecto y el impacto de la travesía en la visión de quienes participaron
La NASA lanza seis nuevas misiones para monitorear incendios forestales, contaminación y deshielo
Especialistas y pilotos desplegarán aviones, drones y globos en campañas científicas que buscarán mejorar la comprensión sobre estas problemáticas

El secreto evolutivo de gorriones y golondrinas: cómo los cambios climáticos aceleraron su transformación
Investigadores de la Universidad de Michigan de los Estados Unidos reconstruyeron 45 millones de años de historia de las aves paseriformes. Qué encontraron


