
La NASA impulsó un estudio pionero sobre floraciones silvestres en California mediante sensores espectrales montados en aeronaves. Este tipo de monitoreo, capaz de registrar cientos de longitudes de onda, permite detectar desde el aire no solo la presencia de flores, sino también sus etapas de desarrollo.
La investigación, liderada por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y realizada en reservas naturales del condado de Santa Bárbara, ofrece un enfoque inédito para analizar cómo responde la vegetación a las condiciones del entorno. Frente al avance del cambio climático, la observación aérea del color floral se perfila como una herramienta de gran utilidad para sectores que dependen de los ciclos biológicos de las plantas.
Un espectrómetro para seguir el ritmo de las estaciones
El instrumento utilizado, AVIRIS-NG (Airborne Visible/InfraRed Imaging Spectrometer–Next Generation), fue desarrollado por el JPL con apoyo de la NASA y sobrevoló miles de hectáreas.
Según datos del estudio, los investigadores lograron distinguir con un 97% de precisión las diferencias espectrales entre flores, hojas y coberturas de fondo, como suelo o sombras, e identificar etapas de floración con un 80% de certeza.
Entre las especies observadas figuraron arbustos nativos como Coreopsis gigantea y Artemisia californica. David Schimel, científico del JPL, definió esta investigación como “un estudio sin precedentes”, dado que fue la primera vez que el espectrómetro se utilizó para monitorear vegetación de forma continua durante toda la temporada de crecimiento.

El color de las flores como firma biológica
La detección se basa en la forma en que los pigmentos florales, carotenoides, betalainas y antocianinas reflejan la luz en patrones únicos. Según la NASA cada molécula presenta una “huella química” particular, lo que permite diferenciarlas mediante espectroscopía. Estos patrones de absorción y reflexión son invisibles al ojo humano, pero detectables por los sensores especializados.
Yoseline Angel, científica de la Universidad de Maryland y del Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA, explicó que el carácter efímero de las flores representa un desafío para los estudios tradicionales, ya que “pueden durar solo unas semanas”.
Angel destacó que ese rasgo vuelve necesario recurrir a técnicas que aprovechen su color para hacer seguimiento a gran escala.

Aplicaciones ecológicas y agrícolas
De acuerdo con lo que señaló Angel, uno de los objetivos del trabajo es brindar apoyo a agricultores y gestores de recursos que dependen de las plantas con flor y de las especies que interactúan con ellas, como insectos polinizadores. Entre los productos que derivan directamente de estas plantas figuran alimentos, medicamentos y materias primas como el algodón.
La NASA subrayó que este tipo de monitoreo permite observar cambios estacionales vinculados con temperaturas, precipitaciones y luminosidad. Ese fenómeno, conocido como fenología vegetal, resulta clave para comprender el impacto de un clima cambiante en los ecosistemas terrestres.
Tradicionalmente, este campo se basó en observaciones de campo o cámaras fijas, pero esas metodologías presentan limitaciones cuando se trata de evaluar procesos a gran escala.

Datos orbitales para floraciones excepcionales
El proyecto se enmarca dentro de la campaña SHIFT (Surface Biology and Geology High-Frequency Time Series), una colaboración entre The Nature Conservancy, la Universidad de California en Santa Bárbara y el JPL.
La NASA aclaró que también se están utilizando datos del espectrómetro EMIT (Earth Surface Mineral Dust Source Investigation), que opera desde la Estación Espacial Internacional.
Aunque EMIT fue diseñado para identificar minerales en zonas áridas, sus registros sirven para analizar floraciones excepcionales como los superblooms, que cubren grandes extensiones del desierto tras lluvias inusuales. Según Angel, la combinación de distintos conjuntos de datos ambientales podría enriquecer el estudio de estos eventos.
Participación ciudadana e impacto social
El seguimiento de floraciones no se limita a sensores avanzados. Angel afirmó que una parte significativa de su trabajo se alimenta también del entusiasmo de científicos ciudadanos. “Tengo alertas de redes sociales en mi teléfono”, explicó, como una forma de mantenerse informada sobre floraciones reportadas desde distintos puntos del planeta.
A través de esta combinación de tecnología aérea, análisis espectral y colaboración ciudadana, el monitoreo de flores silvestres se transforma en una herramienta para la gestión ambiental y la producción agrícola.
Según la NASA, el desarrollo de este tipo de capacidades permite anticipar transformaciones en los ecosistemas y apoyar decisiones informadas en un contexto climático cada vez más inestable.
Últimas Noticias
Un estudio afirma que evitar los incendios forestales es mejor que sembrar árboles para salvar la Amazonía
Un análisis publicado en la revista Science comparó distintas estrategias de conservación y concluyó que frenar las perturbaciones en los bosques existentes resulta tan decisivo como detener la deforestación para preservar aves y árboles nativos de la región

La NASA pone a prueba su tecnología para viajar a Venus: las claves de la misión
Una sonda diseñada por la agencia estadounidense logró resistir condiciones extremas de temperatura dentro de un horno industrial. Esto garantiza la integridad de sus instrumentos científicos durante el futuro descenso hacia el planeta

Se hundió casi 700 metros en pocas horas: qué pasó en el fondo del mar tras la violenta erupción de un volcán del Pacífico
Un estudio publicado en Nature Geoscience detalló las consecuencias de la explosión registrada en enero de 2022 en Tonga: el colapso de la caldera desplazó una masa de agua que provocó olas de más de 40 metros de altura y afectó cables de telecomunicaciones submarinos a lo largo de casi 200 kilómetros

Un estudio reescribe el origen de los murciélagos y lo sitúa en Europa hace 65 millones de años
La comparación de ADN de 103 especies vivas y 44 fósiles permitió reconstruir el desplazamiento hacia África y las posteriores expansiones hacia distintas regiones del planeta. La investigación reunió a 137 científicos de 64 países

Las imágenes desde el espacio revelan cómo la erupción de un volcán cambió una isla en un mes y dejó en alerta a Indonesia
El satélite Sentinel-2 registró el retroceso de la vegetación en Sertung tras la actividad de Anak Krakatau. El contraste, de agosto a septiembre, refleja la acumulación de cenizas y otros materiales expulsados


