
En algunos hogares, la contaminación del aire en los ambientes internos puede superar la del aire exterior. Esto se debe especialmente a las emisiones generadas de material particulado (PM) y compuestos orgánicos volátiles (VOC).
Así lo demostraron investigadores del Reino Unido y Alemania al emplear una cocina de investigación con métodos de cocción que utilizan aceite y temperaturas altas.
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El estudio fue llevado a cabo por científicos de la Facultad de Ciencias Ambientales, de la Tierra y Geografía de la Universidad de Birmingham y la Universidad de Reading, en el Reino Unido, en colaboración con el Instituto Max Planck de Química en Alemania. Los resultados fueron publicados en la revista Indoor Air.
¿Qué es la contaminación del aire?

La contaminación del aire se define como la presencia de partículas y sustancias químicas en la atmósfera que pueden afectar la salud humana. En espacios interiores, estas sustancias pueden acumularse en niveles elevados debido a la falta de ventilación.
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Entre los principales contaminantes se encuentran las partículas en suspensión (PM) y los compuestos orgánicos volátiles (VOC), que se generan en diversas actividades cotidianas, como la cocina.
El nuevo estudio analizó cómo distintos métodos de cocción influyen en la calidad del aire en interiores. Se examinó la relación entre la temperatura de cocción, la cantidad de aceite utilizada y la emisión de contaminantes para comprender mejor los factores que agravan la polución en espacios cerrados.
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¿Qué se encontró en el ambiente interior?

El estudio se llevó a cabo en una cocina de investigación de 82,72 m³ en la Universidad de Birmingham, donde se prepararon alimentos utilizando cinco métodos distintos: freír en sartén, saltear, freír en profundidad, hervir y freír con aire.
Durante las pruebas, se midieron las concentraciones de PM y VOC al usar un espectrómetro de aerosol óptico y un espectrómetro de masas de transferencia de protones.
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Los resultados indicaron que los niveles más altos de PM2.5 correspondieron a freír en sartén. En cuanto a los VOC, las concentraciones más altas fueron también por freír con freír en sartén y freír en profundidad.
Qué descubrió a partir de otro estudio sobre contaminación interior

Otro trabajo que fue publicado en Scientific Reports encontró que las concentraciones de material particulado (PM) en los hogares monitoreados en el Reino Unido fueron mayores y más variables que las registradas en un sitio de monitoreo ambiental cercano.
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En uno de los hogares, los niveles de PM2.5 superaron los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante varios días.
La metodología utilizada permitió modelar con precisión las concentraciones de PM en los hogares, y mostró que las fuentes de contaminación en interiores contribuyeron significativamente a las partículas más grandes (PM10).
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Además, los resultados subrayaron la necesidad de monitorear la contaminación del aire en interiores, ya que las personas pueden estar expuestas a concentraciones perjudiciales dentro de sus propias viviendas, incluso si residen en áreas con una calidad del aire ambiental aceptable.
Para realizar la investigación, instalaron sensores de bajo costo en tres viviendas dentro de una misma zona residencial en Birmingham. Estos sensores midieron las concentraciones de PM1, PM2.5 y PM10 durante dos semanas. Los resultados mostraron diferencias significativas entre los hogares, con concentraciones más elevadas en aquel con menor ventilación.
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Se observó que las actividades dentro de las viviendas, como la presencia de personas y la cocción de alimentos, afectaron la contaminación del aire interior. Una de las conclusiones del estudio afirma que “mientras las personas pueden vivir en áreas con calidad del aire ambiental aceptable, pueden estar expuestas a concentraciones no saludables en sus propios hogares”.
Qué consejos dieron los científicos

Los investigadores del trabajo publicado en Indoor Air destacaron la necesidad de mejorar la ventilación en los espacios donde se cocina. “Las personas pasan, en promedio, más del 80 % de su tiempo en espacios cerrados, lo que resalta la importancia de controlar la contaminación del aire en interiores”, señalaron en sus conclusiones.
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Además, recomendaron optar por métodos de cocción con menor impacto en la calidad del aire, como hervir o freír con aire. También enfatizaron la importancia de utilizar sistemas de extracción adecuados para reducir la acumulación de contaminantes en los hogares.
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