
Cuando los adultos consumen productos del tabaco en el hogar o en un auto, entre otras situaciones, las niñas, los niños y los adolescentes que están cerca son particularmente vulnerables a los efectos nocivos del humo de tabaco.
El humo de segunda mano puede afectar su desarrollo pulmonar, aumentar el riesgo de infecciones respiratorias y contribuir a enfermedades cardiovasculares a largo plazo. Es decir, el humo cercano daña el derecho a la salud de niños y adolescentes.
Un grupo internacional de investigadores, liderados por científicos del Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona, España, estudió la relación entre la exposición infantil al humo de tabaco y los cambios en la metilación del ADN.
Aportó pistas clave sobre las posibles consecuencias epigenéticas de la exposición del humo sobre la infancia. El estudio fue publicado en la revista Environment International.

En diálogo con Infobae, una de las coautoras del estudio, Mariona Bustamante, que trabaja en ISGlobal, la Universidad Pompeu Fabra y en el Centro de investigación biomédica en red en epidemiología y salud pública (CIBERESP), comentó: “Los cambios epigenéticos se han asociado a diferentes enfermedades, siendo el cáncer el ejemplo más paradigmático, pero también la obesidad o el neurodesarrollo”.
Sin embargo, la investigadora aclaró “no quiere decir que los cambios que hemos observado en nuestro estudio asociados al tabaco pasivo conlleven mayor riesgo de padecer una enfermedad. Para llegar a esta conclusión deberíamos hacer más estudios”.
La investigación también fue realizada por científicos de la Universidad Pompeu Fabra en España, el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental, de los Estados Unidos, el Instituto Carolina de Suecia, y de instituciones de los Países Bajos, Francia y Lituania.
Cómo afecta el humo de tabaco a los niños

La exposición al humo de tabaco en la infancia estaba vinculada a múltiples problemas de salud. Investigaciones previas habían identificado su asociación con un mayor riesgo de asma, enfermedades cardiovasculares, infecciones respiratorias y trastornos en el desarrollo neurológico.
Se había demostrado, además, que la exposición prenatal al tabaco afectaba la metilación del ADN, lo que sugería posibles cambios epigenéticos con efectos persistentes en el tiempo.
No obstante, el impacto de la exposición postnatal al humo de segunda mano sobre la metilación del ADN no había sido ampliamente estudiado.
El nuevo trabajo se propuso evaluar si la exposición infantil al humo de tabaco estaba relacionada con modificaciones en la metilación del ADN en la sangre y, en caso afirmativo, identificar los sitios específicos donde ocurrían estos cambios.
Cuáles fueron los resultados del estudio

El estudio analizó datos de 2.695 niños de entre 7 y 9 años, provenientes de seis cohortes europeas incluidas en el llamado PACE Consortium.
Se utilizó un análisis de metilación del epigenoma completo para identificar asociaciones entre la exposición al humo de tabaco en el hogar y la metilación del ADN en sangre.
Los resultados mostraron que la exposición infantil al humo de segunda mano estaba relacionada con cambios significativos en la metilación en 11 sitios específicos del ADN.
Nueve de esos sitios ya habían sido previamente asociados con el tabaquismo activo o la exposición prenatal al humo de tabaco, mientras que dos sitios parecían ser exclusivos de la exposición postnatal.
Los genes afectados incluyen MYO1G, FAM184B, CTDSPL2, LTBP3, PDE10A y FIBCD1. Algunos de estos genes están involucrados en funciones del sistema inmunológico y en procesos biológicos que pueden estar relacionados con enfermedades exacerbadas por la exposición al humo de tabaco.

En palabras de los investigadores, “estos hallazgos destacan los posibles efectos biológicos del humo de segunda mano en la metilación del ADN sanguíneo infantil, lo que respalda la necesidad de seguir explorando los factores epigenéticos que median los efectos nocivos de esta exposición”.
Tras conocerse los resultados, Marta Cosin-Tomàs, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, dijo en un comunicado: “Nuestro estudio muestra que el tabaquismo pasivo durante la infancia deja huella a nivel molecular, que puede modificar la expresión de genes que influyen en la susceptibilidad a enfermedades en la edad adulta”.
Ante los riesgos que implica, los científicos enfatizaron la importancia de reducir la exposición de los niños al humo de tabaco en ambientes cerrados. “Las políticas de salud pública deben enfocarse en minimizar la exposición infantil al humo de tabaco, especialmente en espacios donde los niños pasan la mayor parte del tiempo, como los hogares y los vehículos”, señalaron los autores.
La identificación de los cambios epigenéticos que hicieron también abre nuevas posibilidades para comprender cómo el humo de tabaco afecta el desarrollo infantil y podría contribuir al diseño de estrategias preventivas.
Más allá de las investigaciones, los autores fueron contundentes. Se deben adoptar medidas más estrictas para proteger a los niños del humo de tabaco en el hogar y en espacios públicos.
“Nuestros resultados refuerzan la necesidad de implementar regulaciones más efectivas para reducir la exposición infantil al humo de tabaco y proteger la salud de las futuras generaciones”, afirmaron.

Al ser consultado por Infobae, Mario Bedosti, de la Fundación Interamericana del Corazón en Argentina (FIC), señaló que “el nuevo estudio muestra cómo el tabaquismo ajeno es perjudicial para la salud de los niños y niñas, tanto en el embarazo como en la infancia”.
Además, subrayó: “Es importante destacar que la responsabilidad de proteger a las infancias de esa exposición es compartida por el Estado y las familias. La única forma de que las infancias no se vean afectadas por el humo ajeno es garantizar que sus entornos sean 100% libres de humo”.
Por un lado, “desde el Estado (a nivel nacional y/o provincial) se deben implementar políticas que aseguren ambientes saludables para toda la población. Por otro lado, es valioso el aporte de este estudio en la generación de conciencia”, dijo.
Para Julieta Cassone, médica, coordinadora del Programa de Cesación Tabáquica en Fundación Foro para la Salud Mental y ex presidenta de la Asociación Argentina de Tabacología, “el trabajo liderado por investigadores de España es muy interesante. Se debería tener en cuenta que también las partículas del humo que queda en los ambientes, que se conoce como humo de tercera mano, puede tener su impacto en la salud infantil. Los adultos a veces fuman en los hogares o en los autos y creen que con ventilar ya es suficiente. Sin embargo, los depósitos de ese consumo persisten y pueden tener efectos en los niños”.
Últimas Noticias
Cuáles son las cinco amenazas que enfrentan los grandes ríos de Sudamérica
En el Día Internacional de Acción por los Ríos, científicos y ambientalistas advierten los riesgos que ponen en jaque a los ecosistemas acuáticos. Qué ideas se proponen para frenar el deterioro de esas fuentes de vida

Cómo los polluelos aprenden a identificar peligros: el sorprendente mecanismo social detrás de su supervivencia
Investigadores revelan que la guía de los adultos, y no solo el instinto, permite a los pequeños reconocer señales de alarma y adaptarse a amenazas del entorno desde los primeros días de vida

¿Por qué solo algunas especies logran controlar su voz? La respuesta está en el cerebro de focas y leones marinos
El hallazgo de una vía exclusiva para la vocalización en estos mamíferos marinos podría cambiar la forma en que la ciencia entiende la evolución del lenguaje. Cómo este avance abre nuevas perspectivas sobre esta capacidad presente en el reino animal y humano

El asombroso secreto de los cuervos de Yellowstone: cómo logran encontrar alimento sin seguir a los lobos
Un nuevo estudio revela que estas aves usan memoria espacial y rutas de navegación sorprendentes, desafiando las ideas tradicionales sobre la inteligencia animal y el equilibrio ecológico en el parque

Cómo el cerebro entrena su atención para silenciar los sonidos repetidos y captar lo relevante
Un equipo de la Universidad de Carolina del Norte publicó una investigación que explica cómo el sistema nervioso prioriza estímulos novedosos y reduce la respuesta ante señales auditivas ya conocidas




