
El juego social entre los delfines mulares (Tursiops truncatus) revela más de lo que parece a simple vista. Estos animales, conocidos por su inteligencia y capacidad lúdica, utilizan expresiones faciales como la de “boca abierta” para comunicarse mientras juegan.
Esta expresión, análoga a una sonrisa, es una de las formas en que los delfines señalan sus intenciones y emociones a sus compañeros de juego. Según un estudio publicado por la revista iScience de Cell Press, esta expresión facial se utiliza casi siempre cuando el delfín está en el campo visual de su compañero de juego, facilitando la comunicación y la cohesión social.
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El juego entre los delfines es variado e incluye desde acrobacias, surfear y jugar con objetos, hasta perseguirse y simular peleas. Es fundamental distinguir estas actividades de posibles signos de agresión, ya que, aunque algunas acciones pueden parecer hostiles, en realidad forman parte de la dinámica lúdica y social de los delfines, según informó la agencia de noticias EFE.

La expresión de “boca abierta” actúa como un indicador de que el contexto es amistoso y de juego, evitando así posibles malinterpretaciones entre los delfines y permitiendo que la interacción siga siendo alegre y cooperativa.
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“Hemos descubierto la presencia de una expresión facial distintiva, la boca abierta, en los delfines mulares, y demostramos que los delfines también son capaces de imitar la expresión facial de otros”, aseguró la autora principal de la investigación Elisabetta Palagi, de la Universidad de Pisa, Italia, quien también es bióloga evolutiva, según la agencia de noticias Europa Press.
El mimetismo y la respuesta a la sonrisa
Durante el juego social, los delfines no solo utilizan la expresión facial de “boca abierta”, sino que también tienden a imitar esta “sonrisa” en respuesta a sus compañeros. La investigación mostró que, cuando un delfín percibe esta expresión en otro, responde de la misma manera el 33% de las veces. Este comportamiento de mimetismo juega un papel importante en la interacción y la sincronización social entre los delfines.
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El estudio observó un total de 1288 eventos de “boca abierta” durante sesiones de juego social, con el 92% de estos eventos ocurriendo entre delfines y solo un evento registrado durante el juego en solitario. Además, la probabilidad de que un delfín imitara la “sonrisa” de otro era 13 veces mayor cuando el receptor veía realmente la expresión original de su compañero.
Esto refuerza la idea de que la imitación no es casual, sino una respuesta social consciente, similar a la observada en otros carnívoros sociales como los suricatos y los osos malayos.
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Este mimetismo rápido contribuye a fortalecer los lazos sociales y facilita la interacción armoniosa entre los delfines, permitiendo que el juego sea una actividad compartida y coordinada.

“El gesto de boca abierta probablemente evolucionó a partir de la acción de morder, descomponiendo la secuencia de morder para dejar solo la ‘intención de morder’ sin contacto”, aseguró Palagi.
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Más comunicación de los delfines
La comunicación visual desempeña un papel fundamental en el juego social de los delfines mulares, pero no es la única forma en que estos animales interactúan. Los investigadores han señalado que, aunque la “sonrisa” de boca abierta es una señal visual clave, la comunicación de los delfines es multimodal.
Combinan diversos tipos de señales para transmitir intenciones y emociones de manera más efectiva. Esto significa que, además de los gestos faciales, los delfines utilizan otras formas de comunicación como vocalizaciones y señales táctiles para enriquecer sus interacciones para entretenerse.
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El estudio actual se centró en analizar la comunicación visual, pero también destacó la importancia de explorar en investigaciones futuras cómo los silbidos y otros sonidos de los delfines se integran con las señales visuales durante el juego social.
Dado que los delfines poseen uno de los sistemas de vocalización más complejos del mundo animal, el sonido juega un papel crucial, aunque puede conllevar riesgos, como atraer depredadores. Por esta razón, se considera que la combinación de señales acústicas y visuales permite a los delfines comunicarse de manera más segura y efectiva, especialmente durante el juego, cuando están menos atentos a posibles amenazas.
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