
Como si fuera un rompecabezas difícil de armar, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, por sus siglas en inglés) está luchando por rastrear los contactos de una persona infectada un subtipo de gripe porcina, después de que el país anunciara ayer la detección su primer caso humano de la cepa H1N2.
El virus es diferente de la cepa de la gripe H1N1 que causó la pandemia de gripe porcina de 2009 que mató a más de 400 personas en el Reino Unido.
El caso inglés de gripe porcina ha surgido en una región del norte de Yorkshire, donde ahora se ha extremado la vigilancia de las personas con problemas o síntomas respiratorios y las medidas de precaución e higiene en granjas y mataderos.
“Estamos trabajando apresuradamente para rastrear los contactos próximos y reducir cualquier potencial de propagación. De acuerdo con los protocolos establecidos, se realizan investigaciones para conocer cómo el individuo adquirió la infección y evaluar si existen más casos asociados”, afirmó Meeran Chand, directora de Incidencias en la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, en las siglas en inglés).

El contagio fue detectado durante “un proceso de seguimiento rutinario” del virus de la gripe, después de dar positivo en un test efectuado por el médico de esta persona al presentar “síntomas respiratorios”, explicó hoy la UKHSA en un comunicado, que señaló que el individuo padeció una “enfermedad leve” y que se “ha recuperado totalmente” del subtipo del virus de la gripe porcina (o influenza porcina) H1N2.
Un análisis de PCR seguido de un ejercicio de secuenciación del genoma permitió a los expertos confirmar la primera infección humana de la cepa inglesa del virus A (H1N2).
Según precisa la Organización Mundial de la Salud (OMS), los virus de la gripe porcina por lo general, no infectan a los humanos, aunque ocasionalmente se ha informado de brotes en personas en contacto directo con cerdos. Hay también algunos casos documentados de transmisión entre personas.
En este sentido, la UKHSA indicó que “no se ha determinado aún la fuente de infección”, por lo que “sigue bajo investigación”.

Asimismo, la veterinaria Christine Middlemiss de la misma institución sanitaria británica, aseguró que se están proporcionando “conocimientos científicos y veterinarios especializados” para reforzar la investigación de la UKHSA sobre este primer caso detectado en el Reino Unido. “Los criadores de cerdos también deben informar inmediatamente a su veterinario local de cualquier sospecha de gripe porcina en sus piaras”, agregó la experta.
Las autoridades sanitarias no han querido sembrar la alarma en la población y simplemente recomiendan seguir los consejos habituales en situaciones de malestares respiratorios y reducir al mínimo posible el contacto con otras personas mientras perduren los síntomas. Conviene, en particular, alejarse de mayores e individuos con salud vulnerable.
El origen de la infección del A (H1N2) no se ha identificado todavía y la investigación al respecto sigue su curso reglamentario. Los expertos están analizando también las características de la patología y evaluando el riesgo que la gripe porcina pueda causar en la salud individual y la salud pública.

Además, la agencia oficial de control veterinario pidió a los criadores de cerdos que den parte formalmente a nivel local de cualquier sospecha de gripe porcina entre sus piaras. “Sabemos que algunas enfermedades de los animales pueden transmitirse a los humanos, por ello es tan importante mantener altos niveles de salud, bienestar y bioseguridad animal”, sostuvo Middlemiss.
Los virus de la gripe porcina A (H1N2) circulan en las poblaciones porcinas de muchas regiones del mundo. Las infecciones humanas suelen deberse a la exposición directa o indirecta a cerdos o a entornos contaminados. Puede haber importantes diferencias antigénicas y genéticas entre los virus de la gripe estacional que circulan por todo el mundo en la población humana y los virus de la gripe que circulan normalmente en los cerdos.
Los virus de la gripe no estacional o zoonótica que infectan a los seres humanos pueden causar enfermedades que van desde la conjuntivitis leve hasta la neumonía grave e incluso la muerte. Por lo general, estas infecciones humanas de gripe zoonótica se adquieren a través del contacto directo con animales infectados o entornos contaminados.
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