
No es nuevo que las mucosas nasales y los anticuerpos que contienen son esenciales para frenar el ingreso al organismo de algunas infecciones. Y en este sentido, el COVID no fue la excepción. Sin embargo, una reciente investigación realizada por científicos del Instituto Karolinska y el Hospital Danderyd, en Suecia, advirtió cuánto dura la protección en la nariz tras el contagio de Ómicron. Al tiempo que resaltaron cuál es la posibilidad de volver a infectarse tras transitar la enfermedad.
Para conocer estos datos, que fueron publicados en la revista The Lancet Infectious Diseases, los científicos desarrollaron el estudio denominado COMMUNITY, el cual comenzó en la primavera de 2020 mediante la recolección regular de muestras de 2149 empleados en el Hospital Danderyd. A principios de 2022, los expertos se centraron en evaluar periódicamente a 338 empleados. Según explicaron, buscaron detectar la infección por SARS-CoV-2 en estos participantes, los cuales habían recibido tres dosis de la vacuna.
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Según determinaron, tras recibir las tres dosis, la mayoría de los participantes del trabajo tenía niveles altos de anticuerpos en la sangre. Sin embargo, “solo un poco más de la mitad (62 por ciento) tenía anticuerpos medibles en el tracto respiratorio”, indicaron mediante un comunicado. En ese sentido, explicaron que “aquellos con los niveles más altos de anticuerpos en el tracto respiratorio tenían un riesgo reducido a la mitad de ser infectados por Ómicron”.

Ahora, tras monitorear a este grupo por un año, los científicos pudieron advertir por cuánto tiempo se extiende la protección en la esta zona tras la infección por Ómicron. “Los altos niveles de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en la mucosa nasal brindan protección contra el COVID-19 durante al menos ocho meses”, señalaron los expertos en un comunicado.
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En ese sentido, resaltaron que “la infección con la variante Ómicron produce anticuerpos mucosos con buena durabilidad, lo que probablemente contribuye a una fuerte protección contra la infección repetida por Ómicron”. Con estos datos, según afirmaron, se elevan “las esperanzas de que una futura vacuna nasal pueda tener un buen efecto”.
“Los anticuerpos en la sangre protegen de enfermedades graves, pero si nuestro objetivo es limitar la infección, la transmisión viral y la aparición de nuevas variantes del SARS-CoV-2, debemos reforzar nuestra inmunidad en la superficie de la mucosa, que es el punto de entrada viral”, explicó la profesora asociada del Departamento de Ciencias Clínicas, Hospital Danderyd - Instituto Karolinska, y directora del trabajo, Charlotte Thålin.
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Asimismo, del trabajo se desprende que, “entre los participantes del estudio que contrajeron la infección por Ómicron durante el estudio de detección del invierno pasado, la mayoría tuvo un aumento de cuarenta veces en los anticuerpos en las vías respiratorias, incluso después de una infección leve”. Según detallaron el comunicado, “los nuevos resultados muestran que estos anticuerpos generalmente tienen una buena durabilidad, ya que la mayoría de los participantes del estudio, siete meses después, todavía muestran niveles de anticuerpos por encima del nivel que inicialmente significaba protección contra la infección”.
Es más, los expertos destacaron que “aquellos infectados con las primeras variantes de Ómicron a principios de 2022 tenían casi un 90 por ciento menos de riesgo de infectarse más tarde con la variante de Ómicron BA.5″. Incluso, los expertos lograron advertir el impacto de las infecciones repetidas y encontraron que “los participantes con una infección previa por SARS-CoV-2 generaron una respuesta inmune de la mucosa más fuerte a la infección por Ómicron”.
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“Los resultados nos muestran que es posible recordar respuestas protectoras y duraderas de anticuerpos IgA en la mucosa de las vías respiratorias, y que estas respuestas aumentan con el número de infecciones. Aunque estos hallazgos no son sorprendentes, son importantes para el desarrollo de vacunas nasales”, aseguró Ulrika Marking, estudiante del Karolinska Institutet y autora principal del artículo.
Mientras que Thålin se refirió a la protección detectada en la mucosa nasal y aseguró: “No obtenemos eso de las vacunas actuales, que se administran a través de un músculo. Tal vez las futuras vacunas nasales puedan generar una respuesta inmunitaria en las vías respiratorias, similar a lo que vemos después de una infección, y así frenar la pandemia”. Más allá de la difusión de estos resultados, los expertos que integran el estudio COMMUNITY aseguraron que aún realizan un muestreo regular para conocer cómo se “desarrolla la respuesta inmune después de repetidas infecciones y vacunas por SARS-CoV-2″.
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