
De acuerdo con un estudio de una misión espacial japonesa llevado a cabo durante 6 años, el agua que se consume en el planeta Tierra podría haber llegado de asteroides de los bordes exteriores del sistema solar.
El equipo de Kochi2, con el apoyo de investigadores de The Open University (OU) y UCLA, EEUU y dirigido por Motoo Ito de JAMSTEC, publicaron su estudio en Nature Astronomy, donde dan cuenta de las ocho partículas devueltas a la Tierra desde el asteroide ‘Ryugu’ por la JAXA3.
Los 5,4 gramos de rocas y polvo fueron traídos a la Tierra por la sonda espacial japonesa, llamada Hayabusa-2, que aterrizó en el asteroide Ryugu y lanzó un “impactador” en su superficie.
El pasado mes de junio, un grupo de investigadores indicó que habían encontrado material orgánico que mostraba que algunos de los bloques esenciales para la vida, los aminoácidos, se habían formado en el espacio.
En un nuevo informe publicado por la revista Nature Astronomy, los científicos indicaron que las muestras de Ryugu ofrecen pistas sobre el misterio de la aparición de los océanos en la Tierra hace miles de millones de años.

“Asteroides de tipo C volátiles y ricos en elementos orgánicos pueden haber sido una de las fuentes principales del agua de la Tierra”, señala el estudio realizado por científicos de Japón y otros países.
Los científicos teorizan que este material probablemente tenga “un origen externo al sistema solar”, pero dicen que es “improbable que sea la única fuente de volátiles entregada a la Tierra temprana”.
Hayabusa-2 fue lanzada en 2014 en dirección a Ryugu, a unos 300 millones de kilómetros de distancia, y volvió a la órbita de la Tierra hace dos años para soltar una cápsula con las muestras.
“Las partículas de Ryugu son, sin lugar a dudas, de los materiales menos contaminados disponibles en el sistema solar para estudios de laboratorio y las investigaciones en marcha sobre estas valiosas muestras van a expandir nuestro conocimiento de los procesos del temprano sistema solar”, afirma el estudio.

Los expertos de The Open University realizaron análisis de isótopos de oxígeno en muestras de Ryugu utilizando datos que fueron un componente crítico para establecer los vínculos entre los materiales de asteroides devueltos y el registro de meteoritos existente.
Según los datos de la nave espacial, anteriormente se pensaba que el material de Ryugu había experimentado altas temperaturas y que la mayor parte del agua que contenía se había expulsado debido a esto. Se descubrió que esta teoría era incorrecta.
De hecho, el material contiene mucha agua y materia orgánica, y los expertos pudieron confirmar que las muestras de Ryugu son muy similares a los meteoritos del grupo de condritas CI (tipo Ivuna). Estos son el grupo de meteoritos individuales más importante porque tienen una composición que coincide con la del Sistema Solar.
(Con información de AFP)
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