Protestas en Bolivia: la escasez de oxígeno y alimentos agrava la crisis sanitaria en los hospitales

Los hospitales públicos bolivianos racionan oxígeno medicinal y reducen las porciones alimenticias de sus pacientes ante bloqueos de carreteras que impiden el paso de insumos esenciales

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La escasez de oxígeno en el Hospital del Niño amenaza la salud de 57 niños internados, quienes cuentan con apenas 36 horas de suministro garantizado. (REUTERS/Sara Aliaga)
La escasez de oxígeno en el Hospital del Niño amenaza la salud de 57 niños internados, quienes cuentan con apenas 36 horas de suministro garantizado. (REUTERS/Sara Aliaga)

Bolivia enfrenta una crisis sanitaria en sus hospitales públicos donde los centros médicos de La Paz racionan oxígeno medicinal, postergan cirugías y recortan la alimentación de sus pacientes tras 16 días de bloqueos de carreteras que aíslan la capital del país.

Los cortes de ruta, impulsados por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos Tupac Katari, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y un aumento salarial del 20% que el mandatario considera inviable. La presión se intensificó tras las violentas protestas del lunes, que derivaron en batalla campal frente al Palacio de Gobierno y dejaron al menos 11 policías heridos, con más de 100 detenidos.

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En el Hospital de la Mujer, su directora, Janett Aliaga, exigió un uso racional del oxígeno en la unidad de neonatología, donde hay 29 bebés, con reservas disponibles para apenas siete días. En su unidad de terapia intensiva hay cinco mujeres cuya evolución depende de ese suministro.

“La salud no tiene color político. Por favor, pedirles, abran este carril humanitario, permítannos el paso de los alimentos, del oxígeno. Nosotros tenemos niños prematuros que requieren sí o sí para vivir el oxígeno”, manifestó Aliaga.

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Adultos y niños esperan en el hospital pediátrico Dr. Ovidio Aliaga Uría de La Paz, uno de los centros médicos afectados por los bloqueos de carreteras contra el gobierno de Rodrigo Paz, el 20 de mayo de 2026. (REUTERS/Sara Aliaga)
Adultos y niños esperan en el hospital pediátrico Dr. Ovidio Aliaga Uría de La Paz, uno de los centros médicos afectados por los bloqueos de carreteras contra el gobierno de Rodrigo Paz, el 20 de mayo de 2026. (REUTERS/Sara Aliaga)

El Hospital del Niño tiene garantizadas 36 horas de oxígeno para 57 niños internados. La escasez también afecta a quienes ya recibieron el alta. Magaly Quispe, de 38 años, llegó al consultorio con su bebé Arón, operado del corazón al nacer, cargándolo en un brazo mientras con el otro sostenía un tubo de oxígeno personal que le dura ocho horas. Debió atravesar varios puntos de bloqueo desde El Alto en la madrugada para llegar a la cita médica.

La Sociedad Boliviana de Cancerología informó en un comunicado que los pacientes oncológicos de La Paz, Oruro y Potosí enfrentan interrupciones en sus tratamientos de quimioterapia.

La situación en el Hospital del Tórax llevó a una decena de jefes de servicio a conformar un comité de emergencia. Su director, Marco García, explicó que el establecimiento requiere 25 cilindros diarios de 6 metros cúbicos y que la última dotación recibida alcanza para solo dos días. El jefe de Cardiología, Enrique Oropeza, advirtió que la atención en consulta externa se redujo en un 80% y que pacientes con enfermedades graves que requieren controles semanales dejaron de presentarse.

“Estamos seguros que vamos a perder muchas vidas por este tipo de conflicto social”, advirtió Oropeza. En el complejo médico de Clínicas, autoridades y médicos reclamaron este jueves un “corredor humanitario” para normalizar las provisiones.

Habitantes de La Paz hacen fila para comprar pollo en medio del desabastecimiento provocado por los bloqueos de carreteras que mantienen aislada a la capital boliviana, el 19 de mayo de 2026. (REUTERS/Claudia Morales)
Habitantes de La Paz hacen fila para comprar pollo en medio del desabastecimiento provocado por los bloqueos de carreteras que mantienen aislada a la capital boliviana, el 19 de mayo de 2026. (REUTERS/Claudia Morales)

El desabastecimiento no se limita al oxígeno. El Hospital del Tórax lleva días sin carne de res y solo dispone de pollo para dos jornadas. El Hospital de la Mujer, por su parte, redujo las raciones a sus pacientes ante la imposibilidad de recibir carne y huevos desde las zonas productoras.

En el mercado de Villa Fátima, al norte de La Paz, los puestos de carne estaban en su mayoría cerrados y las verduras escaseaban. Rosario Yujra, ama de casa de 73 años, pagó 23 bolivianos —unos tres dólares— por un cuarto de kilo de carne con hueso, un precio que antes de los bloqueos rondaba un dólar.

La Cruz Roja, organización humanitaria internacional, facilitó el paso de dos camiones con cilindros de oxígeno desde El Alto y anunció que gestionará el ingreso de un camión cisterna varado en Guaqui, en la frontera con Perú, con capacidad para abastecer a los centros médicos por aproximadamente diez días.

El gobierno, por su parte, organizó vuelos con provisiones de alimentos mediante dos aviones Hércules enviados por Argentina y desplegó camiones cisterna de combustible para garantizar el funcionamiento de las ambulancias.

Las autoridades señalan al expresidente Evo Morales —en el poder entre 2006 y 2019— como instigador de las movilizaciones. La politóloga Verónica Rocha matizó esa lectura: “Las cosas se fueron acumulando y han explotado: el tema salarial, la crisis económica permanente, la gasolina basura”, y calificó a Morales como “solamente una pieza más”.

Desde Washington, el subsecretario de Estado Christopher Landau manifestó en la red social X su apoyo al “gobierno constitucional legítimo” de Paz y rechazó los bloqueos como un intento de quienes “perdieron abrumadoramente en las urnas” de derrocar al mandatario.

(Con información de EFE y AP)

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