Campesinos, jóvenes que heredan la tradición y ramos de palma frente a la catedral: el pulso económico y religioso de la Semana Santa en Honduras

Mujeres, hombres y niños fabrican artesanalmente ramos para sostener a sus familias y renovar la fe. Cruces, frutos locales y voces que insisten en preservar una costumbre amenazada por el tiempo

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Personas venden ramos de palma previo a la celebración del Domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa en Tegucigalpa (Honduras).EFE/ Gustavo Amador
Personas venden ramos de palma previo a la celebración del Domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa en Tegucigalpa (Honduras).EFE/ Gustavo Amador

La llegada de la Semana Santa moviliza a centenares de campesinos hondureños que, desde los accesos de los templos católicos en las principales ciudades, ofrecen ramos y cruces de palma. Esta costumbre marca el inicio de la festividad religiosa y constituye una fuente de ingresos clave para numerosas familias rurales.

En el atrio de la catedral metropolitana de Tegucigalpa, mujeres, hombres y niños elaboran artesanalmente los ramos destinados a ser bendecidos el Domingo de Ramos. El ambiente vincula el fervor religioso con la necesidad de asegurar el sustento económico de los hogares.

La venta de ramos y cruces de palma, conocida en la región como coyol, congrega a vendedores como Sandra Velásquez, quien participa en este evento anual desde hace seis años. Velásquez indicó: “Llevamos algo de dinero para nuestras casas y tener para el ‘pescadito’ de la temporada”. Pasa las noches junto a otros campesinos en la entrada de la catedral.

Quienes acuden a los puestos adquieren ramos para la misa del Domingo de Ramos. Los precios van de 10 a 20 lempiras, el equivalente a entre 37 y 75 centavos de USD. Además de palmas, los comerciantes ofrecen rosquillas, mangos, ciruelas y coyoles, frutos tradicionales que buscan atraer a una clientela en descenso, según relatan los propios vendedores.

AME8166. TEGUCIGALPA (HONDURAS), 27/03/2026.- Un hombre camina con ramos de palma este viernes, dentro de la Catedral San Miguel Arcángel previo a la celebración del Domingo de Ramos, en Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Gustavo Amador
AME8166. TEGUCIGALPA (HONDURAS), 27/03/2026.- Un hombre camina con ramos de palma este viernes, dentro de la Catedral San Miguel Arcángel previo a la celebración del Domingo de Ramos, en Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Gustavo Amador

Jóvenes participan en la preservación de la tradición

En los puestos de los templos, la presencia de jóvenes refleja un relevo generacional en el arte de entrelazar palmas. Cristian Martínez, de 21 años, viajó desde Sabanagrande y señaló que lleva 13 años en este oficio aprendido de su hermana. Manifestó su deseo de continuar con la tradición “hasta que Dios me preste vida” y solicitó al alcalde de Tegucigalpa apoyo para facilitar la estancia de los campesinos en la ciudad.

Los vendedores permanecerán en los alrededores de los templos hasta el Domingo de Ramos, día en el que se espera una mayor afluencia de fieles para la procesión de las palmas, que rememora la entrada de Jesús a Jerusalén y marca formalmente el inicio de la Semana Santa en Honduras.

Manifestaciones culturales y movimiento turístico

La Semana Santa en Honduras sobresale también por la elaboración de alfombras de serrín con motivos cristianos que decoran las calles principales por donde pasan las procesiones. Estas actividades continúan durante toda la semana, incorporando las celebraciones del Jueves y Viernes Santos.

AME8166. TEGUCIGALPA (HONDURAS), 27/03/2026.- Fotografía de una imagen junto a personas vendiendo ramos de palma este viernes, previo a la celebración del Domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa en Tegucigalpa (Honduras).EFE/ Gustavo Amador
AME8166. TEGUCIGALPA (HONDURAS), 27/03/2026.- Fotografía de una imagen junto a personas vendiendo ramos de palma este viernes, previo a la celebración del Domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa en Tegucigalpa (Honduras).EFE/ Gustavo Amador

Durante este periodo, las autoridades estiman que alrededor de dos millones de personas se desplacen por todo el país. Para promover el turismo interno, el Gobierno otorgó asueto a los empleados públicos durante la Semana Santa e implementó operativos de seguridad para prevenir accidentes de tránsito.

Las playas del Caribe hondureño, con más de 700 kilómetros de costa, se convierten en los destinos más concurridos durante estas fechas. El flujo de turistas y fieles transforma la Semana Santa en una de las épocas de mayor actividad tanto económica como cultural en Honduras.