La Policía Marítima chilena decomisó 68 toneladas de productos impregnados con droga proveniente de Bolivia

Tres cargamentos rociados con cocaína y ketamina estaban listos para salir desde el puerto de Arica a Alemania, Italia y México

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Oficial de Policía Marítima con uniforme oscuro y perro K9 frente a grandes pilas de paquetes marrones etiquetados como "Evidencia" en un puerto chileno con grúas al fondo
La Policía Marítima chilena y su unidad canina inspeccionan el millonario cargamento proveniente de Bolivia, camuflado en madera.

Gracias a un trabajo conjunto entre la Armada de Chile, el Ministerio Público, la Policía de Investigaciones (PDI) y Carabineros, la Policía Marítima del puerto de Arica (2.000 kms al norte de Santiago) logró un histórico decomiso de 68 toneladas de carga impregnada con cocaína y ketamina provenientes de Bolivia, la que estaba lista para ser exportada a puertos de México, Italia y Alemania.

Dos de los cargamentos fueron detectados gracias a una investigación de largo aliento que permitió identificar inconsistencias documentales y patrones de riesgo, amén de la labor de perros amaestrados que lograron encontrar la droga escondida de manera sofisticada en artículos de caucho y madera aserrada, mientras que la tercera incautación se logró tras una fiscalización hecha a un camión por parte del OS7 de Carabineros.

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En detalle, los tres cargamentos arrojaron un total de 24,5 toneladas de productos contaminados con cocaína y ketamina, y otras 44,2 toneladas solo de ketamina, alcaloides que venían impregnados en madera con destino a los puertos de Manzanillo y Venecia, y en baldosas de caucho hacia Hamburgo.

Múltiples pilas de paquetes rectangulares de color marrón, atados, con etiquetas de 'Evidencia Aduanas Chile', sobre un muelle con barcos y contenedores al fondo
Los cargamentos con cocaína y ketamina iban a los puertos de Manzanillo, Venecia y Hamburgo.

Incautación histórica

En un punto de prensa, el contraalmirante Sigfrido Ramírez, director de Seguridad y Operaciones Marítimas (Dirsomar), valoró este decomiso “histórico y particularmente relevante, dado que, por la dependencia de nuestro país del comercio marítimo, permite que nuestros puertos sigan operando de manera segura y, junto con ello, impedir el empleo de estas instalaciones y de las cadenas logísticas portuarias y marítimas por parte del crimen organizado transnacional”.

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Por su parte, el fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, detalló la metodología utilizada para dar con los cargamentos ilícitos.

“Empezamos un trabajo para determinar cuál era el riesgo de ciertas cargas, y fue así como el año pasado seleccionamos dos contenedores para probar la metodología, y uno de estos dio positivo y el otro negativo. O sea, tuvimos certeza de un 50%, que es altísima. Luego, utilizando esa misma metodología hemos seguido trabajando hacia adelante", explicó.

“Esto no es al azar. No es que cualquier contenedor que venga es revisado bajo esta lógica, sino que el trabajo es anterior, porque ninguno de los contenedores que se ha revisado ha sido por mera arbitrariedad, sino que porque nuestros análisis alertan un riesgo“, cerró el persecutor.

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