Estados Unidos abrirá una oficina del FBI en Ecuador para apoyar investigaciones contra el crimen organizado

Un acuerdo con el Ministerio del Interior formalizó por primera vez la presencia permanente de la agencia en el país

Guardar
El memorando se firmó entre
El memorando se firmó entre las autoridades de ambos países.

La cooperación en materia de seguridad entre Ecuador y Estados Unidos dio un nuevo paso con la decisión de establecer una oficina permanente del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) en territorio ecuatoriano, con el objetivo de apoyar a la Policía Nacional en investigaciones vinculadas al crimen organizado, narcotráfico, terrorismo y otras actividades delictivas transnacionales.

La apertura se formalizó mediante la firma de un Memorando de Entendimiento entre el FBI y el Ministerio del Interior, que establece mecanismos de coordinación operativa, intercambio de información y fortalecimiento de capacidades institucionales.

Según información difundida por la Embajada de Estados Unidos en Quito, el acuerdo permitirá institucionalizar la presencia del FBI en Ecuador por primera vez de forma permanente, lo que incluirá la creación de una oficina federal de investigación y una unidad especializada dentro de la Policía Nacional que trabajará en coordinación directa con agentes estadounidenses.

Un logotipo del FBI aparece
Un logotipo del FBI aparece en la camisa de un agente durante la redada de las fuerzas de seguridad estadounidenses en la propiedad del oligarca ruso Oleg Deripaska en el distrito de Manhattan de la ciudad de Nueva York, Nueva York, Estados Unidos 19 de octubre de 2021. REUTERS/Carlo Allegri

La decisión se produce en un contexto de creciente preocupación regional por el avance de redes criminales transnacionales, que utilizan a Ecuador como punto estratégico para el tráfico internacional de drogas hacia mercados de Norteamérica y Europa. En los últimos años, el país andino ha experimentado un incremento significativo de la violencia asociada a disputas entre organizaciones criminales, muchas de ellas vinculadas a carteles extranjeros y estructuras de narcotráfico que operan en la región andina.

El memorando establece un marco formal para compartir inteligencia, coordinar operaciones conjuntas, desarrollar capacidades investigativas y ejecutar investigaciones paralelas contra organizaciones delictivas transnacionales, incluidas aquellas catalogadas como organizaciones terroristas extranjeras.

Autoridades estadounidenses sostienen que esta cooperación permitirá mejorar la capacidad conjunta de ambos países para identificar, desmantelar y procesar judicialmente a redes dedicadas al tráfico de drogas, lavado de dinero, contrabando de armas y financiamiento del terrorismo.

Fotografía difundida en la cuenta
Fotografía difundida en la cuenta en X @DanielNoboaOk del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de Noboa (d) y su homólogo de EE.UU., Donald Trump (4-d), en la foto de familia en la cumbre 'Escudo de las Américas' este sábado, en Miami (Fl, EE.UU.). EFE/ @DanielNoboaOk

El FBI ya ha mantenido presencia operativa en Ecuador durante años a través de su oficina regional ubicada en Bogotá, desde donde ha apoyado investigaciones específicas solicitadas por las autoridades ecuatorianas. De acuerdo con la hoja informativa difundida por la misión diplomática estadounidense, la agencia federal ha participado en varios casos relevantes en el país, incluyendo análisis forense posterior a explosiones ocurridas en Guayaquil, investigaciones relacionadas con asesinatos políticos vinculados al crimen organizado y coordinación en procesos de extradición de líderes criminales ecuatorianos requeridos por la justicia estadounidense.

La cooperación también se ha reflejado en investigaciones complejas sobre redes financieras vinculadas al narcotráfico y en asistencia técnica para fortalecer las capacidades de análisis criminal dentro de las instituciones ecuatorianas.

La ceremonia de firma del acuerdo contó con la presencia de representantes diplomáticos y de seguridad de ambos países. Entre las autoridades estadounidenses estuvieron Lawrence Petroni, encargado de negocios interino de la Embajada de Estados Unidos en Ecuador, y Allen Pack, agregado regional del FBI.

El establecimiento de una oficina permanente del FBI en Ecuador se inscribe en una estrategia más amplia de cooperación hemisférica impulsada por Washington para enfrentar el crimen organizado transnacional en América Latina. Las agencias estadounidenses han reforzado en los últimos años sus mecanismos de colaboración con fuerzas policiales y fiscales de la región, especialmente en países considerados rutas clave del narcotráfico.

Ecuador ha adquirido mayor relevancia en esta agenda debido a su ubicación geográfica entre Colombia y Perú —los dos mayores productores de cocaína del mundo— y a su infraestructura portuaria, que ha sido utilizada por organizaciones criminales para enviar cargamentos de droga hacia Europa y Estados Unidos. El puerto de Guayaquil, por ejemplo, se ha convertido en uno de los principales puntos de salida de cocaína incautada en operaciones internacionales.

Las autoridades ecuatorianas han intensificado la cooperación internacional en materia de seguridad desde el incremento de la violencia criminal registrado en el país desde 2020. Esa estrategia ha incluido acuerdos con agencias de seguridad extranjeras, programas de capacitación y asistencia técnica para las fuerzas policiales.