Declaran alerta meteorológica en Bolivia ante el posible desborde de ríos de cinco regiones

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología emitió una alerta naranja por crecida de ríos y posibles desbordes en cinco de nueve departamentos del país. Está vigente hasta el viernes 13 de marzo.

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Foto de archivo - Una vista de dron muestra áreas inundadas que dejaron a las comunidades aisladas tras las lluvias torrenciales en la comunidad de El Torno, en la región de Santa Cruz, Bolivia, el 14 de diciembre de 2025. REUTERS/Ipa Ibanez

Las lluvias se intensificaron desde el fin de semana en varias regiones de Bolivia. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), existe el riesgo de desborde de ríos en al menos cinco de nueve regiones del país, por lo que se activó una alerta naranja vigente hasta el viernes 13 de marzo.

Este nivel de alerta se declara cuando la tendencia ascendente de los ríos, sumada a la persistencia e intensidad de las lluvias, indica la posibilidad de desbordes en las próximas horas. Los departamentos que podrían verse afectados son La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Beni y Tarija.

Desde que inició la temporada de lluvias, en octubre del año pasado, al menos 33 personas han perdido la vida. Según el último reporte del Viceministerio de Defensa Civil, publicado a finales de enero, a la cifra de fallecidos se sumaban 11 personas desaparecidas en medio de los desastres provocados por la lluvia, además de 56 mil familias damnificadas.

Una persona es rescatada en
Una persona es rescatada en una zona afectada por el desbordamiento de un río en El Torno, Bolivia (imagen de archivo). EFE/Juan Carlos Torrejón

El viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche Machicado, indicó que los lugares más afectados hasta entonces habían sido los departamentos de Santa Cruz, La Paz, Potosí, Sucre y Oruro, donde también se contabilizaban cerca de 60 mil hectáreas de cultivos afectadas.

En declaraciones anteriores, Troche lamentó que la falta de recursos limite la capacidad del Estado para atender las emergencias y ayudar a las familias damnificadas. “Estamos haciendo los esfuerzos necesarios y tratando de cubrir todas las demandas con los recursos limitados que tenemos actualmente”, afirmó en una entrevista radial tras las primeras emergencias ocurridas en las localidades de Achira y Samaipata, distantes a unos 120 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra.

El presidente Rodrigo Paz, que entonces llevaba menos de dos semanas en el Gobierno, anunció que la cooperación internacional destinó 380.000 dólares para auxiliar a los afectados y el viceministro Troche informó sobre un plan de gestión de riesgos enfocado en la prevención a nivel nacional.

Un hombre retira lodo tras
Un hombre retira lodo tras una intensa lluvia enAchira, Santa Cruz, Bolivia. 18 de noviembre de 2025. REUTERS/Ipa Ibanez

La temporada de lluvias en Bolivia suele iniciar en octubre y terminar en marzo. A pesar de la previsibilidad, la historia se repite todos los años: desbordes de ríos, deslizamientos, inundaciones, daños en infraestructura pública y miles de familias afectadas.

Expertos vinculan estos fenómenos no solo a cuestiones climatológicas o geográficas, sino también a la actividad humana como la expansión de la minería ilegal en algunas regiones, la falta de planificación en el desarrollo urbano y una mala gestión pública en materia de prevención y ordenamiento territorial.

El geógrafo Hubert Mazurec ilustró en una entrevista anterior con Infobae la urgencia de corregir los asuntos administrativos cuando sostiene que “los desastres naturales no existen”. Según el experto, los desastres ocurren cuando coinciden tres fenómenos: un evento de la naturaleza, la concentración poblacional y la vulnerabilidad de la zona. “Si uno falta, no hay desastre”, afirmó.

Según reportes de prensa local, en el periodo anterior —entre 2024 y 2025— las lluvias dejaron al menos 55 personas fallecidas, con varios desaparecidos y decenas de miles de familias afectadas en todo el país. Este año, la cuenta todavía está abierta.