Las lluvias torrenciales que impactaron el sureste de Brasil entre el lunes y el martes dejaron al menos 28 muertos y decenas de desaparecidos en Juiz de Fora y Ubá, en el estado de Minas Gerais, según autoridades locales y organismos de emergencia.
El fenómeno, que superó los registros históricos de precipitaciones para febrero, obligó a evacuar a más de 400 personas y provocó la declaración del estado de calamidad, con barrios aislados y amplias zonas urbanas inundadas.
En Juiz de Fora, ciudad de 540.000 habitantes, la alcaldesa Margarida Salomão declaró el estado de calamidad tras la muerte de más de 16 personas y el colapso de viviendas por deslizamientos de tierra.
El Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais y la Defensa Civil continúan la búsqueda de desaparecidos, especialmente en los barrios próximos al río Paraibuna, desbordado por el volumen de agua. Los equipos de rescate trabajan entre escombros y zonas anegadas, mientras decenas de vecinos permanecen sin localizar.
En Ubá, a poco más de 100 kilómetros de Juiz de Fora, el desborde del río homónimo y la acumulación de 170 milímetros de lluvias en tres horas causaron la peor inundación en años, con siete fallecidos y múltiples deslizamientos.
La emergencia llevó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva a reconocer oficialmente el estado de calamidad en Juiz de Fora y ordenar la “alerta máxima” para la Defensa Civil Nacional, que desplegó refuerzos y recursos en la región.

Paralelamente, el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, decretó luto oficial de tres días y aseguró el apoyo total del gobierno provincial a las comunidades afectadas.
El Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) emitió un “alerta naranja” por tormentas en 14 estados, incluyendo Minas Gerais, São Paulo y Río de Janeiro, y advirtió sobre el riesgo de nuevos aludes e inundaciones.
En Juiz de Fora, la acumulación de lluvias en febrero ya supera los 584 milímetros, el doble del promedio histórico.
Las consecuencias del desastre se reflejan en la vida cotidiana: suspensión de clases en todas las escuelas municipales de Juiz de Fora y Ubá, interrupciones parciales en los servicios básicos y el despliegue de bomberos y policía militar para garantizar la seguridad y el traslado de familias a refugios.
Los testimonios recogidos por la prensa local e internacional ilustran la magnitud del drama. En declaraciones a TV Globo, el voluntario Valtencir Coutinho describió la angustia de quienes buscan familiares bajo los escombros, mientras Angélica Rezende Moreira, comerciante de Juiz de Fora, relató al diario Estadao la pérdida total de su local tras el desborde del río.
La destrucción se concentró en barrios como JK, Santa Rita y Parque Burnier, donde se contabilizan la mayoría de las víctimas y desaparecidos, según datos de Deutsche Welle (DW).
Otras zonas, como Vila Ideal, Lourdes, Vila Alpina, São Benedito y Vila Olavo Costa, también reportaron daños significativos.
(Con información de AFP, DW y CNN Brasil)
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