Transportistas de Bolivia exigieron una compensación al Gobierno por los daños causados por la gasolina de mala calidad

Las autoridades dijeron que se trata de “casos específicos” y anunciaron un refuerzo en los controles del combustible

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Fotografía de camiones de transporte
Fotografía de camiones de transporte de combustible estacionados durante una huelga en Santa Cruz, Bolivia (EFE/Juan Carlos Torrejón/Archivo)

Sindicatos de transportistas de Bolivia reclamaron al Gobierno de Rodrigo Paz una compensación por los daños sufridos en sus vehículos a causa de la gasolina comercializada en el país, de la que denuncian mala calidad. Las autoridades respondieron que se trata de “casos específicos” y anunciaron un refuerzo en los controles del combustible.

Durante la jornada, se registraron protestas en La Paz, Santa Cruz, Oruro, Beni y Cochabamba, donde los transportistas exigieron un “resarcimiento” por los daños atribuidos a la gasolina.

En La Paz, la manifestación tuvo lugar frente a la oficina de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). El dirigente Santos Escalante declaró que “la lucha ha empezado hoy” y dio al Gobierno un plazo de 24 horas para responder a la demanda de compensación.

Escalante anunció que este jueves protestarán frente al Ministerio de Hidrocarburos y Energías, ubicado en el centro histórico de la ciudad.

En Santa Cruz, considerada la región más poblada y el motor económico de Bolivia, los mototaxistas bloquearon la carretera que conecta la capital departamental con el municipio de Montero.

El Ministerio de Hidrocarburos y Energía, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la ANH publicaron un comunicado conjunto asegurando que, tras las denuncias, se activó “un análisis técnico exhaustivo en toda la cadena de suministro”.

Transportistas bolivianos (EFE/Juan Carlos Torrejón/Archivo)
Transportistas bolivianos (EFE/Juan Carlos Torrejón/Archivo)

El análisis incluyó un seguimiento “desde las plantas de origen” en Chile, Argentina y Paraguay, hasta la recepción, almacenamiento, transporte, refinación, distribución y surtidores.

“El resultado nos permite confirmar que la gasolina importada y de producción nacional cumple estrictamente las especificaciones técnicas requeridas como gasolina base (RON entre 78 y 84) apta para la incorporación de etanol, que eleva el octanaje a rangos superiores a 85, conforme a la normativa vigente”, precisó el comunicado.

El texto reconoce, no obstante, que “de manera muy puntual, a través de todos estos muestreos, se identificaron casos específicos de gasolina residual localizada en algunos tanques con parámetros inferiores, correspondientes a adquisiciones anteriores, además de concentraciones superiores de gomas y manganeso”.

Las autoridades afirmaron que se aplicaron “todas las medidas de control y prevención” para evitar la comercialización de esa gasolina “desestabilizada”, además de implementar “nuevos controles reforzados en toda la cadena” y parámetros adicionales de monitoreo.

Fotografía de vehículos en una
Fotografía de vehículos en una estación de servicio para abastecerse de combustible en La Paz (EFE/Luis Gandarillas/Archivo)

También se informó que la mezcla de combustible con etanol “se realizará asegurando uniformidad y máxima calidad”.

El Gobierno argumentó que gestiona un “sistema heredado” que se está corrigiendo para garantizar que la gasolina comercializada cuente con “verificaciones rigurosas”.

La ANH comunicó que puso en marcha un operativo nacional para “verificar y supervisar” la calidad del combustible, con toma de muestras que serán enviadas a laboratorios certificados.

La entidad participará también en la toma de muestras que realizará YPFB entre jueves y sábado en Paraguay, país desde el cual se importa parte del producto.

En diciembre, el Gobierno boliviano eliminó la subvención a los combustibles vigente durante más de 20 años. El precio de la gasolina especial subió de 0,53 a 1 dólar por litro y el de la gasolina premium aumentó de 1 a 1,58 dólares.