Una herramienta digital agilizará el control y la prevención de la malaria en Costa Rica

El plan piloto prevé implementar en 2026 una plataforma que permita supervisión y reporte eficiente del trabajo en campo, involucrando a inspectores y colaboradores para evitar retrocesos y sostener la eliminación de la enfermedad

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El plan piloto prevé implementar
El plan piloto prevé implementar en 2026 una plataforma que permita supervisión y reporte eficiente del trabajo en campo, involucrando a inspectores y colaboradores para evitar retrocesos y sostener la eliminación de la enfermedad

Costa Rica se encuentra a tan solo ocho casos autóctonos de la eliminación total de la malaria, una meta que exige mucho más que intervenciones clínicas tradicionales.

El verdadero desafío reside en construir un sistema de información eficaz que integre y transforme en decisiones rápidas el esfuerzo conjunto de centenares de personas a lo largo del país.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), esa infraestructura tecnológica no solo acelerará la erradicación de la enfermedad, sino que garantizará la capacidad de sostener ese logro a largo plazo.

Más de 91 mil pruebas diagnósticas se realizaron en 2024, lo que representa un incremento del 133% respecto al año anterior, impulsando la vigilancia activa en las zonas fronterizas con Nicaragua y Panamá. Este crecimiento revela la magnitud de la operación, coordinada por 17 equipos de manejo de focos, 331 colaboradores voluntarios y numerosas cuadrillas de inspectores de salud.

Más de 91 mil pruebas
Más de 91 mil pruebas diagnósticas se realizaron en 2024, lo que representa un incremento del 133% respecto al año anterior.

En el centro del reto está el modo en que se registra y utiliza la vasta información generada en terreno. El BID describe que la heterogeneidad de actores y sistemas —como el expediente digital de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), las bases de datos operativas del Ministerio de Salud y los controles de calidad del INCIENSA— exigía, como paso inicial, no la adquisición de una simple aplicación, sino un diagnóstico exhaustivo que permitiera identificar las verdaderas carencias y prioridades de integración.

El valor de la iniciativa

La respuesta vino a través de la Iniciativa Regional para la Eliminación de la Malaria (IREM): junto al Ministerio de Salud, IREM planteó dos líneas de acción fundamentales, priorizando el desarrollo de una herramienta digital destinada a sistematizar el reporte y la supervisión del trabajo en campo realizado por los colaboradores y los inspectores.

La Iniciativa Regional para la
La Iniciativa Regional para la Eliminación de la Malaria (IREM) en conjunto con el Ministerio de Salud, IREM y plantea dos líneas de acción fundamentales, priorizando el desarrollo de una herramienta digital destinada a sistematizar el reporte y la supervisión del trabajo en campo.

De acuerdo con el BID, la prioridad era resolver el eslabón más invisible de la cadena: aquellos que realizan las tareas directamente en las áreas con riesgo.

El plan fija como meta piloto el año 2026 para que esta herramienta digital opere en municipios prioritarios, permitiendo que los datos fluyan de forma transparente y faciliten la toma de decisiones inmediatas.

El objetivo, señala el BID, no es solo eliminar la malaria, sino establecer una infraestructura tecnológica que impida cualquier retroceso futuro.

Mientras tanto, las necesidades del presente se centran en ofrecer a quienes están en terreno herramientas digitales directas y sencillas que permitan reportar su trabajo, así como dotar a los supervisores de nuevos niveles de visibilidad para respaldar esas acciones.

El BID resalta el valor de este enfoque pragmático, basado en diagnóstico y adaptación constante, como el verdadero motor detrás de la resiliencia y eficacia del sistema de salud de Costa Rica.