El Maquilishuat tiñe de rosa a El Salvador: la temporada que une tradición y naturaleza

Las calles y parques se transforman en un espectáculo visual único cada año gracias al Maquilishuat, símbolo salvadoreño que conecta a familias, turistas y amantes de la naturaleza en torno a la belleza y la identidad nacional

Guardar
(Foto cortesía en la red
(Foto cortesía en la red social X de El Salvador Travel)

Cada año, El Salvador se envuelve en los intensos tonos rosas y blancos que aporta la floración del Maquilishuat, un fenómeno natural que redefine tanto el paisaje urbano como el sentimiento de identidad nacional.

La temporada de floración, que ocurre entre enero y abril, no solo transforma espacios emblemáticos como el Centro Histórico de San Salvador, sino que genera un marcado incremento en el turismo interno y en la promoción cultural, incentivando a la ciudadanía y a visitantes a reencontrarse con el patrimonio botánico del país, de acuerdo con información difundida por el Ministerio de Cultura de El Salvador.

El Maquilishuat: símbolo de identidad y patrimonio en El Salvador

La importancia del Maquilishuat trasciende lo ornamental: fue declarado árbol nacional desde 1939 y, desde entonces, su presencia ha ocupado un lugar central en el arte, la literatura y la memoria colectiva del país. Su imagen se ha instalado en murales, poemas y canciones, constituyendo un símbolo de orgullo y pertenencia que las generaciones reconocen y celebran.

Durante el periodo de floración, espacios como el Parque Cuscatlán, la Plaza Divino Salvador del Mundo y el Parque Maquilishuat (nombrado en homenaje al árbo) se consolidan como puntos clave para la observación de este espectáculo.

Las diferentes plazas del casco urbano tales como el Morazán y Gerardo Barrios presentan ejemplares cuyos colores enmarcan la arquitectura urbana, convirtiéndose en escenarios habituales para la fotografía y el esparcimiento. Entre los destinos destacados para captar la transformación paisajística se suma la Ruta de las Flores, en el occidente del país, que reúne a quienes desean participar en actividades organizadas en torno a la observación botánica.

Disfruta de la espectacular floración de los Maquilishuats que pintan de rosa las calles y parques de San Salvador. Un recorrido visual por la capital salvadoreña en su época más hermosa.

La dimensión ambiental del Maquilishuat ha cobrado atención en medios internacionales. De acuerdo con información de El Salvador Travel, este árbol fomenta la biodiversidad, ya que sus flores atraen polinizadores como abejas y colibríes, y sus semillas constituyen una fuente de alimento para diversas especies de aves y mamíferos.

Además, la madera tiene aplicaciones en la carpintería y la medicina tradicional salvadoreña ha registrado usos de la corteza en tratamientos naturales.

El valor simbólico se expresa también en las dinámicas familiares y sociales: para muchas comunidades, la llegada de la floración es un evento esperado que invita al encuentro en plazas, parques y calles. Instituciones educativas incorporan el estudio del Maquilishuat en los programas escolares como parte del esfuerzo por fortalecer el respeto al patrimonio natural y promover el cuidado ambiental.

La experiencia visual alcanza su punto máximo en las primeras horas del día y durante el atardecer, cuando la luz potencia los matices del florecimiento, según recomendaron autoridades y medios locales. Invitan a los visitantes a aprovechar ese periodo para explorar la historia y el significado del árbol.

Para el Ministerio de Cultura de El Salvador, la elección del Maquilishuat como árbol nacional obedece a su capacidad de unir a la sociedad en torno a valores como la belleza, el cuidado del entorno y el sentido de pertenencia. El árbol sigue siendo un referente que distingue y representa a El Salvador en el escenario internacional.