Uruguay: investigan si la mujer que apuñaló a su novio mientras tenían sexo lo hizo en defensa propia

La Justicia uruguaya debe determinar si la novia quiso matar a su pareja porque la dejó por otra chica o porque era una víctima de violencia de género que temió por su vida

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Fiscalia general de Uruguay
La Fiscalía uruguaya pide 8 años de prisión para una mujer que apuñaló a un hombre mientras tenían sexo

Un joven fue hasta la casa de su suegra, donde convivía con su novia, y le dijo que quería terminar el vínculo porque iba a retomar la relación con otra chica, con quien salía frecuentemente. Después de recibir la noticia, sin conocerse los detalles de cómo y por qué, comenzaron a tener relaciones sexuales, pero el acto terminaría de una manera violenta: la mujer tomó un cuchillo y lo apuñaló en el tórax y la cabeza.

Pero las versiones sobre cómo se llegó a ese final violento se contradicen y ahora la Justicia deberá determinar si la mujer apuñaló a su pareja para defenderse o porque quería matarlo, informó el diario uruguayo El País. El juicio todavía no ocurrió, por lo que no se sabe con certeza si la mujer, con alevosía, agarró de sorpresa a su novio porque la había dejado por otra o si era una víctima de violencia de género que temió por su vida.

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El vínculo entre estas dos personas era tóxico. Según él, ella lo volvía loco. Lo perseguía y amenazaba con matarlo si la dejaba. “Yo voy a ir presa, pero vos no salís más del cementerio”, contó que le dijo una vez. Lo levantaba con insultos de la cama y un día lo roció con gas pimienta.

Ella no negó ese episodio, pero dijo que le tiró el gas porque fue él primero le había pegado. La mujer reclamó que él la controlaba a toda hora, que le rompía sus cosas a propósito, que le tiraba la ropa, que le maltrataba verbalmente diciéndole “zorra” o “puta”. Contó que una vez lo siguió y comprobó que lo engañaba con otra mujer.

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Tras el episodio del gas pimienta, la joven lo denunció por violencia de género y la Justicia dispuso medidas de restricción de acercamiento por un lapso de tiempo. Pero luego retomaron la relación y ella pidió que se levantaran las restricciones.

La Fiscalía de Violencia Doméstica es la que investiga este caso. El fiscal Schubert Velázquez la acusa de haberlo querido matar después de haberlo “provocado” para tener sexo. Pide ocho años de cárcel.

Durante el acto sexual la mujer agarró un cuchillo que tenía cerca de la cama y, aprovechando que su novio estaba vulnerable, lo apuñaló en el tórax y al menos una vez en la cabeza, según la versión de la Fiscalía. Después de esta agresión, se fugó y se escondió debajo de un auto.

La defensa de la mujer, sin embargo, argumenta que la agresión fue un mecanismo de defensa. Fue él quien, mientras mantenían relaciones, la tomó del pelo, la golpeó a cachetazos y finalmente la quiso ahorcar. Como reacción, la novia tomó un cuchillo que tenía por seguridad en el cuarto y se defendió. Después se desmayó tras sufrir una “fuga disociativa”, producto de su frágil estado emocional.

La defensa asegura que están ante un caso de legítima defensa y señalaron que uno artículo del Código Penal uruguayo permite eximir de pena a quienes cometan delitos de homicidio o lesiones producto de “el estado de intensa conmoción provocada por el sufrimiento crónico producto de violencia intrafamiliar”.

Durante la investigación, la mujer estuvo en prisión porque se entendía que su libertad ponía en riesgo el proceso, consignó el diario uruguayo. Sin embargo, un Tribunal de Apelaciones le concedió el arresto domiciliario después de tres intentos de su defensa.

Sus abogadas –dos defensoras públicas– aseguran que tiene derecho a esperar el juicio en libertad, pero el fiscal y la abogada de él se opusieron en las tres oportunidades. Creen que existe el riesgo de que amedrente a testigos, incluso a la víctima de la agresión. También consideran que existen posibilidades de que se fugue, como hizo después de haberlo apuñalado.

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