
Transportistas del servicio público paralizaron el centro de La Paz, en protesta contra los bloqueos que desde el 22 de enero realizan los seguidores del ex mandatario Evo Morales contra los jueces que lo inhabilitaron como candidato para las presidenciales de 2025.
Los manifestantes atravesaron sus vehículos en el centro de la capital boliviana, de 960.000 habitantes y sede del gobierno y del legislativo.
El gremio que presta el servicio interdepartamental paralizó el tráfico en rechazo a los cierres viales que incomunican el oriente y occidente de Bolivia.
“Que nos dejen trabajar, por favor, que no se atente contra el transporte, porque cada vez nos bloquean y esto ya no se puede sostener más”, afirmó el chofer Rubén Flores a la prensa.

El servicio de transporte de pasajeros desde La Paz hacia los departamentos de Potosí, Santa Cruz y Cochabamba está interrumpido desde hace casi dos semanas, según el responsable de la principal terminal de buses Américo Gemio.
Las protestas también han causado escasez de pollo y huevos y de combustible.
Este jueves se veían largas filas en las gasolineras de La Paz.
“Estamos teniendo filas en los surtidores, afrontando un bloqueo que nos complica la logística” para la llegada de los camiones cisternas, dijo a la prensa Armin Dorgathen, presidente de la estatal YPFB.
Según el funcionario, hay más de 200 camiones varados. “Estamos buscando rutas alternativas para cubrir la demanda de combustibles que tenemos en los diferentes departamentos”, añadió.

Los cocaleros y demás organizaciones afines a Morales salieron a las carreteras en respaldo de su líder, para exigir la renuncia de los magistrados constitucionales que fallaron contra Morales a finales de diciembre.
Los jueces que inhabilitaron a Morales prorrogaron sus mandatos, ante la falta de un acuerdo en el Congreso para llamar a comicios judiciales.
“La única solución al problema es la inmediata convocatoria a elecciones judiciales y la cesación de funciones de los magistrados prorrogados”, escribió Morales en la red social X.
Morales acusa al gobierno de su ex aliado Luis Arce de boicotear su candidatura presidencial junto a jueces y congresistas.
Según el balance del gobierno, al menos tres personas han muerto al quedar varadas en las protestas, incluido un bebé de nueve meses con dengue que no pudo recibir atención médica en Cochabamba.
Además, 32 policías han resultado heridos en enfrentamientos en las vías y 21 manifestantes han sido detenidos con explosivos.
A instancias del gobierno, las divididas fuerzas del oficialismo en el Congreso discuten desde el martes un proyecto de ley para convocar a elecciones judiciales, y tratar de desactivar las manifestaciones.
(Con información de AFP)
Últimas Noticias
El petrolero ruso Anatoly Kolodkin llegó a aguas de Matanzas, en Cuba
Con 100.000 toneladas métricas de crudo, el navío obtuvo una exención de Estados Unidos para sortear las sanciones en vigor

El Gobierno de Bolivia reemplazó al presidente de YPFB y anunció medidas ante la crisis por combustible de baja calidad
El mandatario boliviano, Rodrigo Paz, designó a Claudia Cronenbold en lugar de Yussef Akly y anunció un paquete de medidas para enfrentar la crisis por la calidad del combustible tras protestas y denuncias de daños en vehículos

El Congreso de Honduras autoriza contratación directa para suministro de placas vehiculares
La nueva legislación permite al gobierno formalizar acuerdos sin intermediarios para restablecer la provisión de identificaciones metálicas y tecnología asociada, con el fin de resolver el retraso acumulado en la entrega de estos bienes

República Dominicana: El presidente Abinader entrega más de mil títulos de propiedad en Hato del Yaque
La ceremonia, que formó parte de la segunda fase del proyecto en la zona, representó un avance en el programa de regularización inmobiliaria y contó con la presencia de autoridades y beneficiarios del sector

Del campo a la liturgia: La flor inmortal que da color a la Semana Santa guatemalteca
La disminución en la producción de estaticia por factores climáticos plantea interrogantes sobre el futuro de una práctica ancestral que sostiene la economía local y la identidad religiosa centroamericana



