
El presidente chileno Gabriel Boric fue el próximo en subir al escenario. En un discurso que duró cerca de 45 minutos, el mandatario agradeció a los ex presidentes que estuvieron dispuestos a firmar el “Compromiso De Santiago”, el que busca relevar la democracia siempre y fustigó a los que dicen que el golpe era inevitable. “Nos rebelamos cuando nos dicen que no había otra alternativa. ¡Por supuesto que había otra alternativa! Siempre va a haber otra alternativa que implique más democracia, no menos”, dijo.
Acto seguido, se intimo a todos los invitados internacionales, incluidos los presidentes de Bolivia, Uruguay y Colombia; el primer ministro de Portugal, y el resto a subir al escenario.
Hija de Allende: “No olvido su último abrazo”

La ceremonia se detuvo a las 11:52 AM, la hora en que hace 50 años comenzó el bombardeo sobre el Palacio La Moneda. Se realizó un emotivo minuto de silencio por las víctimas del Golpe de Estado. Las imágenes mostraron a Isabel Allende, hija del presidente Allende; y Maya Fernández, actual ministra de defensa y nieta del presidente chileno, con lágrimas en los ojos.
Ese fue el pie forzado para que Isabel Allende subiera al escenario a pronunciar un emotivo discurso.
“Ha sido triste y doloroso, me tocó ser la última persona del entorno de mi padre que entrara al palacio ese día. Junto a otras personas teníamos un mandato que contar de la Unidad Popular y la barbarie que pensaba imponerse”, dijo y recordó que ese día llegó en auto y que junto a su hermana no querían irse, aunque el bombardeo sobre La Moneda era inminente.
Isabel Allende agradeció al GAP (el grupo de amigos personales de Allende, quienes hacían de escolta del presidente) y a los funcionarios de la Policía de Investigaciones que ese día acompañaron hasta el final al presidente.
“No olvido su último abrazo, su calidez, su amor infinito... no deja de sorprendernos la fuerza de su mensaje en sus últimas alocuciones... La historia es nuestra y la hacen los pueblos”, dijo. Más tarde repasó algunas de las cifras del gobierno de Allende y algunos hechos destacados de su gobierno.
También aprovechó de homenajear a su madre, Hortensia Bussi. Y agradecer a presidente de México, Andrés López Obrador, por abrirle las puertas del país a su familia; y también a Cuba, donde se refugió otra parte de los Allende.
Criticó, además, el revisionismo que busca culpar a su padre del Golpe de Estado. “Nunca más un Golpe de Estado debiera ser el consenso de todas nuestras fuerzas políticas y democráticas”, afirmó.
Al terminar su discurso, Isabel Allende fue recibida con un abrazo por el Presidente Boric bajo el escenario.

Según el balance entregado por la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, durante la romería al Cementerio General, que se realizó este domingo, se denunciaron 37 incidentes violentos en Santiago,y otros 20 en regiones.
También se registraron 16 detenidos, nueve por desórdenes, 5 por daos y dos por maltrato a carabineros; seis uniformados resultaron lesionados, y otros cinco civiles debieron ser atendidos por diversas heridas.
Hoy, al menos, hasta esta hora, no se han presentado eventos ni manifestaciones graves.
A la misma hora en que se conmemora el medio sigo del Golpe de Estado, la UDI, partido emblemático de la derecha chilena emitió una declaración en la que condenan las violaciones a los derechos humanos y acusan al gobierno de la Unidad Popular de propiciar el “quebrantamiento de la democracia”.
“Entre 1970 y 1973 sobrevino un quiebre social, político e institucional respecto del cual el 11 de septiembre se transformó en algo inevitable”, afirma el documento.
“Los acontecimientos del 11 de septiembre de 1973 marcaron y seguirán marcando de manera decisiva la historia de Chile. Ello exige una profunda y permanente reflexión en torno a sus causas, su significado y sus consecuencias políticas para Chile”, dice el texto.
“El quiebre institucional tiene como antecedente causal directo la situación extrema que vivía Chile, marcada por el odio, la legitimación de la violencia como vía de acción política y la severa polarización provocada por un sector de la izquierda chilena”, dice el comunicado del partido de oposición que, como toda la derecha, se restó de los actos.
Finaliza afirmando que “sentimos que el gobierno haya frustrado el deseo mayoritario de una conmemoración en unidad, con reflexión y respeto democrático de las visiones irreconciliables”.

El primer momento emotivo de la mañana se vivió cuando un grupo de familiares de detenidos desaparecidos interpretaron y bailaron la cueca sola, el baile que hacían las mujeres de los asesinados en dictadura mientras buscaban a sus familiares.
Luego vino una declamación poética de Elicura Chihuailaf, quien recordó las palabras que Salvador Allende pronunció en su último discurso.

La ceremonia comenzó con el saludo a todos los invitados nacionales e internacionales que llegaron a la conmemoración de los 50 años del Golpe.
Antes de que el músico Valentín Trujillo interpretara los acordes del himno nacional, se nombró uno por uno a los jefes de estado e invitados internacionales que acudieron a la ceremonia.
Los invitados recibieron con una ovación a Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, los dos ex presidentes que llegaron a la plaza de la Constitución, quienes se fundieron en un emotivo abrazo con el Presidente Boric.
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Con el listado de invitados completo, la ceremonia por los 50 años del Golpe está pronto a comenzar. Entre otros, llegaron Estela Barned de Carlotto, presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Buscaritta Roa, vicepresidenta. Artistas como Tom Morello, guitarrista de Roge Against the Machine, quien hasta se fotografió con el Presidente Boric o la escritora Mariana Enríquez.
Los presidentes de Uruguay, Luis Lacalle Pou; mientras que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, llegó recién a eso de las 10:50 AM.
Ambos se perdieron el desayuno, el que el Presidente Boric compartió con Luis Arce, presidente de Bolivia y el presidente de México Andrés Manuel López Obrador.
Al mismo tiempo que los invitados se iban ubicando en la carpa dispuesta en la plaza de la Constitución partidos políticos de izquierda homenajeaban a Allende en una puerta lateral de La Moneda.

La ex presidenta también llegó hasta el Palacio La Moneda para participar en los actos de la conmemoración por los 50 años del Golpe de Estado. Antes de entrar a la casa de gobierno, la ex presidenta criticó en Radio Cooperativa que los partidos de derecha se hayan restado de participar en los actos ni que hayan querido firmar el compromiso por la democracia propuesto por el presidente.
“Creo que es probable que no se haya querido darle un reconocimiento al presidente Boric al lograr este acuerdo... o a lo mejor se desnuda lo que realmente han pensado siempre”, dijo la ex mandataria, quien reflexionó que a los 30 o 40 años del golpe “había más consenso en condenar lo que había pasado”.
Agregó que “creo que los partidos de derecha no han estado a la altura de lo que hubiéramos querido todos: ponernos de acuerdo en ciertos conceptos básicos, como que los problemas de la democracia se corrigen con más democracia siempre”.
Los invitados internacionales ya se encuentran dentro del Palacio La Moneda, donde el presidente Gabriel Boric les ofrecerá un desayuno. Solo falta que llegue Luis Lacalle Por, el presidente de Uruguay, quien avisó que iba un poco atrasado.
Durante el desayuno se espera que Boric ponga a disposición el “Compromiso de Santiago” para que sea suscrito por los jefes de Estado y ex presidentes invitados. Poco después, los invitados tendrán la posibilidad de hacer un recorrido patrimonial por el palacio, divididos en dos grupos, uno lo encabezará el presidente Boric, y el otro lo liderará el canciller Alberto Van Klaveren.
Entre 10 y 13 horas, se espera que se desarrolle un acto ciudadano, con discursos de invitados, declamación de poemas y otros números artísticos.
A eso de las 16 horas habrá un acto por la defensa de la democracia.


A fines de abril de 1973, el embajador argentino en Chile invitó al presidente Allende, a algunos de sus ministros y al edecán de turno” (asistió el Edecán Naval y Jefe de la Casa Militar, Arturo Araya Peeters, asesinado el 27 de julio de 1973) a almorzar asado con cuero. Acompañaban al embajador miembros de la Embajada, entre otros los consejeros Gustavo Figueroa y César “Pipe” Márquez. Estaba por comenzar mayo de 1973 y Allende trasuntaba una tranquilidad que sorprendió a los comensales. Así lo reflejo el dueño de casa en su diario personal. La cronología de la tragedia indicaba que sólo en ese mes la Unidad Popular había denunciado una campaña para quebrantar la disciplina militar; habían dinamitado el monumento al “Che” Guevara; superado una huelga de empleados del Ministerio Público; intento de incendiar el diario Última Hora de la UP. En Santiago y otras ciudades se producían diariamente choques callejeros, a causa del proyecto gubernamental de la Escuela Nacional Unificada (ENU). Antes del almuerzo Allende bebió whisky, luego el vino tinto mendocino corrió con generosidad. En un principio la conversación versó sobre todo aquello que es normal tratar en un encuentro diplomático. Fue Allende quien rompió el fuego cuando mirando a los ojos al consejero político de la Embajada, le preguntó: “A ver qué opina nuestro amigo Figueroa: ¿Qué se dice en la calle?”.

En Francia, el golpe de Estado de Pinochet tuvo un profundo impacto, ya que las acciones del gobierno de Salvador Allende fueron seguidas con esperanza o preocupación, dependiendo de la postura política de cada uno, pero siempre con pasión. El golpe fue condenado unánimemente por todas las fuerzas políticas, pero esta condena se expresó en términos muy diferentes, según que la “experiencia chilena” (como se la conoció entonces) suscitara miedo o esperanza. La derecha en el poder con el Presidente Pompidou denunció inmediatamente el golpe al tiempo que expresaba sus reservas sobre la coalición gubernamental Unidad Popular: “El Presidente Allende había hecho una apuesta insostenible (…); quería respetar las libertades individuales y las libertades parlamentarias, y al mismo tiempo quería hacer una revolución. Allende era un aprendiz de brujo”, declaró un influyente ministro del gobierno, Alain Peyrefitte, resumiendo así el pensamiento de los conservadores franceses sobre la política de la izquierda chilena.

El presidente boliviano, Luis Arce, viajó este domingo a Chile para participar en los actos conmemorativos del golpe militar de Augusto Pinochet contra el Gobierno democrático del socialista Salvador Allende (1970-1973), del que este 11 de septiembre se cumplen 50 años.
“Viajamos a la República de #Chile para participar en el acto por los 50 años del sangriento golpe de Estado de 1973, que terminó con la vida del presidente #SalvadorAllende”, escribió Arce en la red social X (antes Twitter).
El mandatario boliviano adjuntó a su publicación una fotografía en la que entrega el bastón de mando, símbolo del poder presidencial, al vicepresidente David Choquehuanca.
Arce se sumará este lunes al acto que se realizará en el Palacio de La Moneda y al que asistirán varios líderes, como el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y su homólogo colombiano, Gustavo Petro.
También el mandatario de Argentina, Alberto Fernández, y de Uruguay, Luis Lacalle Pou, han anunciado su presencia.




