Escándalo en una boda en Uruguay: la prohibición de bailar por protocolo covid terminó en un intento de soborno, robos y amenazas

Como la pareja que se casaba y 22 de los invitados no presentaron certificado de vacunación, no se habilitó el baile en la fiesta

Veintidós de los invitados al casamiento, además de los novios, no estaban vacunados y por eso el salón de fiestas prohibió el baile, como indica el protocolo avalado por el Ministerio de Salud Pública en Uruguay
Veintidós de los invitados al casamiento, además de los novios, no estaban vacunados y por eso el salón de fiestas prohibió el baile, como indica el protocolo avalado por el Ministerio de Salud Pública en Uruguay

La Cámara Uruguaya de Salones de Fiesta y Eventos (Cusfe) distribuyó un comunicado en el que relató los disturbios e incidentes generados en un casamiento realizada el último sábado.

Los propios novios, algunos familiares y amigos no estaban vacunados. En total, eran 22 de los presentes en la fiesta. Por eso, el salón donde festejaron, en la ciudad de Montevideo, les informó que no se podría realizar el baile para respetar el protocolo vigente por la emergencia sanitaria.

Pero, según la denuncia, “el novio intentó sobornar con $8.000″ (un poco menos de 200 dólares) al propietario del local para que permitiera que los invitados bailaran. El comunicado declara que, además del novio, algunos otros invitados lo amenazaron con el mismo propósito.

“Más de una decena de personas invitadas comenzaron a exigir baile de manera inapropiada y bajo amenazas de realizar escraches en las redes sociales y algunos haciendo gala de pertenecer a la policía, comenzaron los golpes en las mesas, saltos y cánticos, al peor estilo barra brava”, dice el comunicado.

Cusfe señaló que “luego de comenzada la fiesta, el novio y algunos invitados rodearon al responsable del salón para pedir bajo amenazas que se los dejara bailar, cosa que le fue negada ya que se había sido muy claro con los novios que con gente sin vacunar no podía haber baile ya que había que respetar los protocolos”.

Cusfe señaló que luego de comenzada la fiesta, el novio y algunos invitados rodearon al responsable del salón para pedir bajo amenazas que se los dejara bailar (foto ilustrativa: Getty)
Cusfe señaló que luego de comenzada la fiesta, el novio y algunos invitados rodearon al responsable del salón para pedir bajo amenazas que se los dejara bailar (foto ilustrativa: Getty)

El dueño del local llamó al Departamento de Espectáculos Públicos de la Intendencia de Montevideo para pedir personal de inspección y estos le indicaron que debía llamar a la Policía. Según cuenta el comunicado, “minutos después llegó un patrullero con dos policías quienes también de manera muy amable nos manifestaron que ellos no podían hacer nada, que era un tema de la IMM (Intendencia de Montevideo) y MSP (Ministerio de Salud Pública)”.

Declaró, además, que algunos de los invitados dijeron pertenecer a la policía y presionaron a los agentes policiales tratando “en todo momento obstaculizar su actuación manifestando que ya se habían contactado con sus superiores”.

El comunicado también aclaró que, además de los agravios al personal de salón hubo faltante de objetos de decoración, desorden, roturas y desperdicio de comida y bebida de manera inusual y mal intencionada. Al finalizar la fiesta, “los novios se negaron a pagar un saldo adeudado de la fiesta, esto generó nuevos incidentes que terminaron con un nuevo llamado a la Policía” y por ello se realizó la denuncia correspondiente, informó Montevideo Portal.

A partir de los eventos ocurridos, Cusfe comentó que como organizadores de fiestas y eventos, los dueños de los locales se encuentran “desamparados ante las autoridades nacionales y departamentales”, lo que implica que tienen que ser ellos mismos los “fiscalizadores de disposiciones redactadas tanto por el MSP e IMM, quienes a la hora de solicitarles intervención”. La Cámara agregó que se exponen a “personas como éstas, quienes no se quieren hacer cargo de las decisiones que toman cuando deciden no quererse vacunar”.

Getty
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Firmado por Daniel Serrato, director de Casfu, se informa que será solicitado a las autoridades de la Intendencia de Montevideo, del Ministerio del Interior y del Ministerio de Salud Pública una “reunión de carácter urgente”.

Por qué no se puede bailar

El pasado 26 de marzo, el Ministerio de Salud Pública actualizó sus restricciones para la realización de fiestas y eventos en el marco de la presencia del covid-19 en Uruguay.

Los aforos permiten un 100% del público permitido en espacios abiertos y un máximo de un 80 % en espacios cerrados para aquellos lugares a los cuales asistan solo personas inmunizadas. Si hay asistencia mixta, personas vacunadas y no vacunadas, se permite hasta un 70 % en espacios abiertos y hasta 65 % en los cerrados.

La modificación más importante fue respecto a la duración de los eventos. Previo a la actualización, los eventos de más de dos horas eran consideradas de alto o muy alto riesgo sanitario. Se sugería, entones, eventos con una duración de entre una y dos horas, de riesgo moderado. El mejor escenario eran los de una hora, donde el riesgo era bajo. Actualmente, se considera apropiado extender los eventos hasta siete horas.

En las instancias con baile, “sigue vigente lo establecido en cuanto a que sólo podrán desarrollarse en las fiestas o eventos con concurrencia exclusiva de personas totalmente inmunizadas. Asimismo, se considera apropiado extenderlas, en aquellos recintos que cuentan con medidor de los niveles del gas dióxido de carbono (CO2) en aire, hasta 120 minutos corridos, con pausas entre bloques que deben ser de 20 minutos como mínimo, no limitando la extensión de estas últimas”, declaró el Ministerio de Salud Pública.

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