
El Gobierno de Australia anunció este miércoles que levantará a partir del próximo lunes para las personas vacunadas con la pauta completa contra el covid-19, las duras restricciones que no permitían a australianos ni residentes salir del país, salvo por un puñado de excepciones.
Mientras aquellos que tengan una o ninguna dosis deberán acreditar que cumplen con esas excepciones, entre ellas por motivos humanitarios o seguridad nacional, o no podrán todavía abandonar el territorio australianos.
Australia aplicó una férrea política de cierre de fronteras desde marzo de 2020 con el objetivo de frenar la pandemia y que incluía la prohibición a la población de viajar al extranjero.
La ministra de Interior, Karen Andrews, indicó en un comunicado que las autoridades prevén relajar más las restricciones a medida que aumente el número de vacunados completamente y comenzar gradualmente a recibir a trabajadores cualificados extranjeros y estudiantes internacionales totalmente vacunados.

La reapertura progresiva de las fronteras internacionales, que aún no incluye a los turistas, se da en virtud de un plan nacional basado en la inmunización del 80 por ciento de la población objetivo de Australia, donde las diferentes regiones que conforman el país avanzan a distintas velocidades.
Según las previsiones oficiales solamente los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria, que aglutinan más del 40 por ciento de la población de Australia, y el Territorio de la Capital superarán para esa fecha la meta del 80 por ciento de inmunización.
Por lo que, de momento, los desplazamientos al extranjero se podrán realizar solo desde Sídney, Melbourne y Camberra y a su regreso los vacunados con la pauta completa no deberán guardar cuarentena.
Australia, que mantiene una burbuja de viajes con Nueva Zelanda sin cuarentena para las personas con las dosis completa del fármaco, pondrán en marcha el 8 desde el noviembre otro corredor aéreo con Singapur sin periodo de aislamiento a la ida o vuelta para los viajeros vacunados con la pauta completa.

El país oceánico, que ha vacunado al 74% de la población objetivo con la pauta completa, acumula más de 162.000 infecciones de la covid-19 y más de 1.650 fallecidos desde el inicio de la pandemia.
Hace dos semanas, la ciudad australiana de Sídney, la mayor del país, celebró la vuelta a la normalidad al poner fin a un confinamiento de más 100 días tras haber superado la barrera establecida por las autoridades del 70% de la población completamente vacunada.
“Este es el día que muchos han estado esperando, el día en que las cosas que damos por sentado las celebramos. Estar con la familia y los amigos, cortarse el pelo, comer juntos, ir al bar y tomar una cerveza con los compañeros”, dijo el primer ministro australiano, Scott Morrison, a periodistas en Camberra.
Algunos australianos esperaron con euforia frente a bares y peluquerías la cuenta regresiva hasta la medianoche del domingo, cuando de manera puntual algunos establecimientos reabrieron sus puertas para marcar el desconfinamiento, que impone restricciones mínimas a las personas que tienen la pauta completa de la vacuna.
(Con información de EFE)
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