República Dominicana convocó al alto mando militar y cerró su frontera con Haití tras el asesinato del presidente Jovenel Moise

El mandatario dominicano, Luis Abinader, dispuso además el refuerzo de la vigilancia en la zona limítrofe. Según el primer ministro haitiano, los atacantes “hablaban en español”

En la imagen un registro del presidente de República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader (EFE/Santiago Fernández/Archivo)
En la imagen un registro del presidente de República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader (EFE/Santiago Fernández/Archivo)

República Dominicana cerró este miércoles su frontera con Haití después del asesinato del presidente de ese país, Jovenel Moise, informó a la agencia de noticias EFE una fuente militar.

El presidente Luis Abinader ordenó el cierre de los cuatro pasos fronterizos con Haití y dispuso el refuerzo de la vigilancia en la zona, según dijo un responsable del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront).

República Dominicana y Haití cuentan con cuatro pasos fronterizos oficiales, aunque la mayor parte de la frontera, de cerca de 380 kilómetros de extensión, no cuenta con vallas divisorias.

“Lamentamos y condenamos el magnicidio del presidente haitiano, Jovenel Moïse y la primera dama, Martine Moïse. Este crimen atenta contra el orden democrático de Haití y de la región. Nuestras condolencias a sus familiares y al pueblo Haitiano” expresó Abinader en su cuenta de Twitter.

Posteriormente, el gobierno haitiano indicó que la esposa de Moise todavía lucha por su vida y agradeció las muestras de solidaridad del país vecino.

Jovenel Moise fue asesinado este miércoles por hombres armados al parecer extranjeros que perpetraron un asalto a su residencia de madrugada en el barrio de Pelerin de Puerto Príncipe, según anunció el primer ministro interino, Claude Joseph.

Tras el asesinato, el aeropuerto de Puerto Príncipe fue clausurado y las aerolíneas que vuelan a la capital haitiana suspendieron o desviaron sus vuelos.

Jovenel Moise (REUTERS/Andres Martinez Casares)
Jovenel Moise (REUTERS/Andres Martinez Casares)

Esta mañana mismo, a la una de la mañana, 7 de julio, un grupo de personas no identificadas, que hablaban en español e inglés, asesinaron al presidente de la República. El presidente ha muerto a causa de sus heridas”, dijo el primer ministro interino.

Joseph llamó a la calma de la población, aseguró que la “situación de seguridad del país está bajo control” y condenó el magnicidio, que calificó como “un acto de barbarie”.

El asesinato se produce dos meses antes de las elecciones presidenciales y legislativas convocadas para el próximo 26 de septiembre, unos comicios en los que Moise no podía ser candidato.

Moise había convocado para la misma fecha un referéndum para aprobar una nueva Constitución, un proyecto que no contaba con el apoyo de la oposición ni de la comunidad internacional.

Haití atraviesa una fuerte crisis política desde mediados de 2018 y vivió su momento más grave el pasado 7 de febrero, fecha en la que Moise denunció que la oposición, con el apoyo de jueces, tramaban un golpe de Estado.

De forma paralela, Haití atraviesa una honda crisis de seguridad, que se ha agravado en especial desde comienzos de junio por luchas territoriales entre las bandas armadas que se disputan el control de los barrios más pobres de Puerto Príncipe.

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