San Pablo anunció un acuerdo para comprar 46 millones de dosis de la vacuna china Sinovac: buscan comenzar a aplicarla en diciembre

El compromiso celebrado con el estado paulista implica la transferencia de tecnología al Instituto Butantán para la fabricación del inmunizador. La inversión de la administración de Joao Doria alcanza los 90 millones de dólares

El gobernador de San Pablo, Joao Doria, sostiene una dosis de la vacuna contra el Covid-19 del laboratorio chino Sinovac
El gobernador de San Pablo, Joao Doria, sostiene una dosis de la vacuna contra el Covid-19 del laboratorio chino Sinovac

Desde San Pablo .- El gobernador de San Pablo, Joao Doria, y el vicepresidente mundial del laboratorio chino Sinovac, Weining Meng, firmaron el miércoles un contrato para la provisión de 46 millones de dosis de sus vacunas contra el Covid-19, denominadas Coronavac. De cumplir con todos los requerimientos, las autoridades buscan comenzar a aplicarla a partir del 15 de diciembre.

Parado al lado del gobernador, el ejecutivo de la empresa asiática confirmó que el compromiso celebrado implica la transferencia de tecnología al Instituto Butantán para la fabricación del inmunizador. La inversión del estado paulista alcanza los 90 millones de dólares.

El acuerdo celebrado prevé el embarque inicial de 6 millones de dosis producidas en China que saldrán Beijing rumbo a la capital paulista, así como el envío de materia prima para procesar otras 40 millones en el instituto Butantán, el mayor centro latinoamericano de producción de vacunas.

El programa prevé la entrega de un total de 60 millones de vacunas al sistema brasileño de salud pública. El CEO de Sinovac explicó las razones que por las cuáles el laboratorio privado de China puso su foco en Brasil: “Es un país grande, con más de 200 millones de habitantes, y precisa de la vacuna. Con la producción en el Butantán conseguiremos un gran alcance de la inmunización en Brasil”.

El primer embarque desde la sede central del laboratorio en Beijing está planeado para la segunda quincena de octubre, cuando la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) debe aprobar la vacuna; una condición sine qua non para su distribución en los servicios de salud del país.

El gobernador de San Pablo, Joao Doria.
El gobernador de San Pablo, Joao Doria.

El gobernador paulista remarcó sus expectativas: “Vamos a respetar los procedimientos de testeo requeridos por Anvisa, que deben concluir a mediados del mes próximo (participaron 13.500 voluntarios). Estamos seguros que en los primeros días de diciembre podremos empezar a vacunar a los profesionales de la salud”, agregó. El gobernador no ocultó sus emoción: “Con esperanza en el corazón, creemos que será una de las más promisorias vacunas contra el Covid-19”.

Doria aspira a que las 60 millones de dosis puedan servir para inmunizara ciudadanos brasileños de otros estados provinciales, a través del Sistema Unico de Salud (SUS). Para facilitar ese proyecto, el gobernador del Partido Social Demócrata de Brasil, PSDB, ya activó sus contactos con el ministro de Salud del gobierno federal, general Eduardo Pazuello. 

En San Pablo no desconocen la posibilidad de que Brasilia rechace el producto chino. El presidente Jair Bolsonaro lanzó un programa nacional, que incluye la institución científica Fio Cruz, para fabricar el inmunizante de Oxford-AstraZeneca. Doria dijo que, en ese caso, el total de dosis que manejará el estado de San Pablo permitirá finalizar a principios de marzo la inmunización de toda la población paulista, de 46 millones de habitantes.

El director del Butantan, Dimas Covas, informó que los ensayos de la vacuna de Sinovac en la población brasileña terminarán el 15 de octubre. Informó, también, que su aprobación por parte de la agencia federal Anvisa “va a depender de la incidencia de Covid-19 entre los 13.000 voluntarios que se ofrecieron para testearlo. Si en ese universo comprobamos al menos 61 casos de Covid-19, podremos entonces defender la eficacia de la vacuna”. En los medios científicos paulistas admiten que el procedimiento de aprobación podrá extenderse hasta los primeros días de noviembre.

Un trabajador en la planta empacadora del laboratorio chino Sinovac. Foto: REUTERS/Thomas Peter
Un trabajador en la planta empacadora del laboratorio chino Sinovac. Foto: REUTERS/Thomas Peter

El gobernador espera que, una vez sea aprobada por las autoridades sanitarias brasileñas, la campaña de vacunación empiece el próximo 15 de diciembre con una primera fase en la que serán inmunizados los profesionales de salud del estado.

“Será uno de los primeros lugares del mundo en vacunar a la población”, pero “vamos a respetar todos los procedimientos” clínicos y “esperar la aprobación” de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), expresó.

En la Argentina el proceso de testeo de la vacuna china está más atrasado. Comenzó en la práctica los primeros días de septiembre con 3.000 voluntarios elegidos por la Fundación Huésped. Y los primeros resultados se conocerán recién a partir de segunda quincena de octubre. La vacuna contiene solo fragmentos inactivos del virus. Al ser aplicada, el sistema inmunológico pasa a producir anticuerpos. Como es de rigor en estos testes, la mitad de los voluntarios recibe solo un placebo. Nadie sabe si, en efecto, quedó inmunizado. Todo transcurre  en “secreto” y los resultados, asociados a una clave que indica al receptor, son manejadas directamente desde Beijing.

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