
Salvador Romero y María Angélica Ruiz Vaca han sido elegidos como presidente y vicepresidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia.
Romero es el vocal representante del actual Gobierno de Bolivia, y fue designado por la presidenta interina del país, Jeanine Áñez, el 26 de noviembre, según ha recogido el diario local 'Página Siete'. Fue vocal y presidente en la extinta Corte Nacional Electoral (CNE) y también director del Instituto Nacional Demócrata en Honduras.

Por su parte, Ruiz Vaca es abogada especialista en Derechos Humanos de la mujer y en Derecho Administrativo y Regulatorio. Trabajó en la Corte Departamental Electal de Beni en 2005 y en la CNE desde 2002 hasta 2008.

Después de elegir a los líderes del TSE, cuyos 12 vocales titulares y suplentes tomaron posesión de mano de los presidentes de las cámaras de Senadores y Diputados de Bolivia, Eva Copa y Sergio Choque, respectivamente, el ente ha iniciado el proceso electoral de 2020 de cara a las nuevas elecciones presidenciales.
La crisis política en Bolivia se desató tras las elecciones presidenciales del 20 de octubre, en las que el ahora expresidente Evo Morales proclamó su victoria pero la oposición denunció un "fraude gigantesco".
La Organización de Estados Americanos (OEA) ha concluido en su informe final que en los comicios hubo "manipulación dolosa" y "parcialidad", así como "irregularidades graves", tales como la "falta de resguardo de las actas" y la pérdida de "material sensible".
Morales dimitió el pasado 10 de noviembre y huyó a México. Jeanine Áñez, segunda vicepresidenta del Senado, se proclamó presidenta interina para llenar el vacío de poder dejado por el antiguo mandatario y la renuncia de otros altos cargos.

Bolivia se prepara ahora para celebrar unas nuevas en las que ni Morales ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, podrán participar, conforme al acuerdo al que su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), y el Gobierno de Áñez han llegado en el Congreso.
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, también aprobó este viernes una ley que prorroga el plazo que tiene el Tribunal Supremo Electoral para convocar elecciones en el país. En concreto, ahora el TSE tiene diez días para lanzar la convocatoria a los comicios, en lugar del plazo inicial de 48 horas que tenía el organismo desde que los nuevos vocales tomaran posesión.
"La ley que hoy día estamos promulgando es el resultado de la coordinación entre la Asamblea, el Tribunal Supremo Electoral y el Ejecutivo (...) estamos trabajando para la realización de elecciones limpias, justas y transparentes", ha indicado Áñez, según ha recogido la agencia de noticias boliviana ABI.
“Todo esto lo hacemos porque queremos que las elecciones nacionales y subnacionales se conviertan en una fiesta democrática y recuperación del valor de nuestro voto, y no en una pesadilla, como nos ha pasado en octubre con el fraude monumental del Gobierno anterior de Evo Morales”, ha agregado.
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