El director general de Carabineros, Mario Rozas, informó este viernes que la fuerza de seguridad chilena ha instruido más de 400 sumarios respecto de posibles lesiones por perdigones inflingidas durante las protestas en el país andino. “Somos los más interesados en que esto se pueda establecer jurídica y administrativamente”, expresó Rozas en un contacto con la prensa.

Y agregó: “Cada vez que hemos recibido denuncias, lo enviamos al Ministerio Público y ordenamos sumario administrativo. Aquellos que están alcanzados han sido apartados de la parte operativa y en labores administrativas, siguiendo el debido proceso para determinar la vinculación en cuanto al hecho que se acusa”.

Aunque las fuerzas de seguridad chilenas indican que 480 personas resultaron heridas por impactos de perdigones, organizaciones como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos aseguran que la cifra es sustancialmente mayor.

En este caso, el director de HRW para las Américas ha hecho hincapié en que “nuestro informe siempre sostuvo que un manifestante murió después de una brutal paliza por Carabineros”, pero que no atribuyeron a Carabineros ninguno de los 26 muertos en las protestas que cifra la Fiscalía.

HRW denunció que 1.051 personas fueron heridas por los disparos de pelotas de goma y perdigones. En relación a los fallecidos, Carabineros sólo mencionó el caso de Álex Núñez Sandoval, que murió tras una recibir una paliza cometida supuestamente por miembros de esa fuerza policial, frente a las 26 que cifra la ONG.

Y la cantidad de gente atendida por servicios médicos también difiere según el documento que se consulte. Según la ONG, fueron 11.564; para las fuerzas del orden chileno, 1.195; mientras que los carabineros heridos fueron 64.

En un documento de 32 páginas entregado al Gobierno de Chile, el cuerpo policial ha condenado cualquier conducta por parte de algunos de sus integrantes que implicara “un uso excesivo de la fuerza en las calles”. No obstante, ha negado las acusaciones más graves, como los hechos de torturas o abusos sexuales, pues “no hay elementos que permitan sostener que tales relatos se produjeron”.

Ante ello, el director de HRW para las Américas, José Miguel Vivanco, calificó de “sorprendentes” los cuestionamientos.

La Fiscalía Nacional de Chile ofreció la semana pasada un informe en el cual se recopilaban hasta 2.670 casos en los que Carabineros y otras fuerzas policiales y militares del país habrían incurrido en delitos contra los Derechos Humanos.

El balance publicado especificó que 422 de las víctimas eran menores de edad y 41, extranjeras. También fueron denunciados 116 delitos que atentaban contra la dignidad y la integridad sexual. Asimismo, se recogieron 720 casos de lesiones por arma de fuego y 44 de tortura.

En tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este viernes su "condena al uso excesivo de la fuerza" y los graves desmanes durante las protestas sociales en Chile y subrayó su preocupación por el elevado número de denuncias de violaciones a los derechos humanos.

En un comunicado, la CIDH pidió, además, a las autoridades chilenas que ordenen “el cese inmediato del uso desproporcionado de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad del Estado”. El organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos coincide con la cantidad de muertos reportados por HRW.

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