A través de una rueda de prensa, el dirigente opositor boliviano Luis Fernando Camacho dejó en claro este jueves que no viajó a La Paz para dejar en una ventanilla la carta de renuncia que quiere hacer firmar a Evo Morales y que, en cambio, está dispuesto a esperar el tiempo necesario para encontrarse cara a cara con el presidente de Bolivia en el Palacio de Gobierno.

“El día de ayer, el ministro de Gobierno dejó habilitada hasta horas de la noche una ventanilla para que deje la carta. Quiero decirle al señor Morales y al ministro de Gobierno que esta carta no va a ser entregada en ninguna ventanilla cuando se trata de la voz del pueblo boliviano aprobada en el Cabildo cruceño y respaldada por el pueblo boliviano en diferentes cabildos”, declaró el presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz y principal impulsor de la huelga por tiempo indeterminado en repudio a las recientes elecciones con denuncias de fraude.

“La carta será entregada, por decisión de aquellos que nos unieron y de manera pública con los medios de comunicación y a puertas abiertas, al señor Morales para que pueda el pueblo expresar su sentimiento”, afirmó.

Camacho también expresó su solidaridad con las víctimas de la represión de las fuerzas de seguridad de Evo Morales, que ya ha dejado al menos tres muertos desde el inicio de las manifestaciones opositoras en el país hace 16 días. “Quiero pedirle al pueblo cruceño que no se preocupe por mí, que yo voy a estar bien. Que le agradezco esa preocupación pero estamos con Dios y estamos unidos, que es lo que más importa”, agregó.

Y anunció que este jueves tendrá una reunión con líderes de otros comités cívicos “que están llegando de todo el país” y organizaciones sociales “para resolver acciones conjuntas y que no sean decisión de una sola persona”.

El mandatario boliviano Evo Morales se reunió con mineros y líderes aborígenes en el Palacio de Gobierno en La Paz este 7 de noviembre de 2019 (REUTERS/Manuel Claure)
El mandatario boliviano Evo Morales se reunió con mineros y líderes aborígenes en el Palacio de Gobierno en La Paz este 7 de noviembre de 2019 (REUTERS/Manuel Claure)

El Gobierno boliviano descartó este jueves que el presidente Evo Morales vaya a renunciar antes de concluir su actual mandato y menos aún habiéndole proclamado el órgano electoral ganador de las recientes elecciones generales, pese a lo que piden sus detractores que le acusan de un fraude electoral.

“¿Por qué tendríamos que renunciar, si acabamos de ganar las elecciones?”, sostuvo el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, en una comparecencia ante los medios en La Paz. La autoridad consideró que preguntar si Evo Morales va a renunciar es como preguntar: "¿Enterramos la democracia?”.

“El presidente Evo y su vicepresidente hemos sido elegidos para gobernar del 22 de enero del 2015 al 22 de enero de 2020. Es nuestra gestión, lo dice la Constitución, lo dice el voto popular”, señaló. Para García Linera, renunciar antes del 22 de enero “sería un desconocimiento a la Constitución” boliviana.

El vicepresidente respondió de esta forma a los sectores opositores y ciudadanos que piden la renuncia de Morales al denunciar que hubo fraude a su favor por parte del órgano electoral en los comicios del 20 de octubre, en los que fue proclamando vencedor para un cuarto mandato consecutivo hasta 2025.

REUTERS/Kai Pfaffenbach
REUTERS/Kai Pfaffenbach

Desde los días posteriores a los comicios se producen violentas protestas y enfrentamientos en Bolivia entre quienes están a favor y en contra del mandatario, que ya se han cobrado tres muertes.

El detonante de las sospechas de manipulación del voto fue en el día después de la votación un repentino cambio de tendencia del cómputo provisional, que pasó de prever una segunda vuelta entre Morales y el opositor Carlos Mesa a augurar un triunfo en primera ronda del mandatario boliviano.

El Gobierno ha pedido pruebas del supuesto fraude y ha acusado a quienes protestan en su contra de intentar un "golpe de Estado", además de sindicarles de promover la violencia en el país, algo que reiteró el vicepresidente en su comparecencia.

En El Alto, ciudad vecina de La Paz, los partidarios de Morales cercaron el aeropuerto el lunes en la noche y buena parte del martes para evitar la llegada de Camacho, revisando a pasajeros y vehículos y decidiendo quién ingresaba y quién no.

Camacho finalmente pudo llegar a La Paz el miércoles, en medio de un fuerte operativo oficial que no impidió que después de que el líder cívico dejase la terminal los afines al mandatario cercaran durante horas a quienes habían llegado al lugar para expresarle su apoyo.

Con información de EFE

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