El cambio silencioso que ocurre cuando se ordena el armario, según expertos

Al reservar el área más accesible para las piezas esenciales y mover lo ocasional a zonas altas o cajas, se libera el espacio principal, se agiliza la rutina y se refuerza un entorno más sereno

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Ilustración en acuarela de un armario abierto con ropa colgada en perchas, prendas dobladas en estantes, zapatos, un bolso y accesorios, todo ordenado.
El orden del armario reduce la carga mental y agiliza la rutina diaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Organizar el armario puede impactar de forma directa en la paz mental y la eficiencia diaria, señalan diversos expertos en organización consultados por Vogue. El desorden en los espacios personales no solo resta minutos cada mañana, sino que, según estudios citados, también se vincula con incrementos en los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Cómo iniciar la organización del armario

Vista detallada de un armario organizado con estantes llenos de ropa en bolsas herméticas y doblada, junto a bloques de madera, y prendas colgadas en perchas.
Vaciar el espacio por completo facilita decisiones más rápidas sobre cada prenda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El primer paso implica decisión: sacar todas las prendas, observar el total acumulado y clasificarlas según su estado y frecuencia de uso. Meaghan Kessman, organizadora profesional citada por el medio, recomienda formar tres montones: para conservar, donar o reciclar, y desechar lo que esté dañado.

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La utilización de cajas, cestas y perchas adecuadas resulta esencial. Las perchas delgadas, ya sean de fieltro o madera, contribuyen a ahorrar espacio, proteger las prendas y evitar marcas.

Dividir accesorios y ropa en categorías independientes ayuda a mantener visibles los grupos y previene acumulaciones ocultas. De esta forma, el proceso de selección se realiza con mayor honestidad y eficacia.

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Un clóset de color verde oliva con estantes, ropa colgada y doblada, cestas, una isla con mármol y un asiento de ventana con cojines y vista al exterior.
Clasificar por categorías mantiene visibles las prendas y limita compras repetidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Métodos para decidir qué conservar y cómo distribuir el espacio

Una vez clasificada la ropa, llega el momento de decidir qué debe permanecer en el armario. Tina Priestly, de Ready, Set, Refresh!, recomienda la “regla de los cinco conjuntos”: toda prenda que permita crear al menos cinco combinaciones distintas y tenga verdadero valor de uso merece quedarse.

Shira Gill, experta internacional en organización, propone el método de la percha al revés: se colocan las perchas en sentido invertido al iniciar la temporada y, al concluir, aquellas cuya posición no ha cambiado revelan piezas que no se han utilizado y que pueden retirarse.

Una persona con camisa blanca dobla y coloca ropa en dos cajas de cartón sobre una mesa. Las cajas están etiquetadas con 'DONAR' e 'INVIERNO' en mayúsculas negras.
Separar para conservar, donar o reciclar evita que el desorden vuelva a acumularse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Priestly también sugiere cuestionarse si la prenda se ha usado en los últimos 90 días o si se prevé su uso en los siguientes 90. Si la respuesta es negativa, y no se trata de ropa de temporada, lo adecuado es apartarla. Como destaca Vogue, mantener una evaluación realista y evitar el autoengaño son claves para lograr un armario funcional y sostenible.

Sistemas de organización recomendados por expertos

El reparto del espacio puede abordarse de diferentes maneras. Courtney Cummings, de The Stylish Organizer, aconseja acomodar las prendas por categorías, como camisetas con camisetas o botas con botas, para facilitar la búsqueda.

Un armario blanco organizado con ropa colgando en perchas, bolsos en estantes y zapatos en el suelo. Predominan los colores negro, blanco, beige y marrón.
Ordenar por color dentro de cada grupo aporta claridad y una estética tipo boutique. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Shira Gill añade que, dentro de cada categoría, ordenar por color —de claro a oscuro— ayuda a identificar rápidamente carencias o excesos y aporta un efecto visual tipo boutique.

Otra alternativa es agrupar la ropa en función de su uso: las prendas que se usan a diario deben colocarse a la altura de los ojos, mientras que las de uso ocasional pueden guardarse en zonas más altas o bajas. Priestly recomienda reservar el 30% de las prendas más utilizadas en la zona más accesible.

La combinación de criterios ergonómicos y estéticos resulta esencial para mantener el orden a largo plazo, destaca el medio citado.

Vista de cerca de una mujer doblando ropa deportiva gris en un armario iluminado, con pilas de ropa doblada, botellas de agua y zapatillas.
Ubicar lo más usado a la altura de los ojos mejora la eficiencia al vestirse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Soluciones de almacenamiento inteligentes

Para potenciar el espacio disponible, es conveniente emplear organizadores como cajas apilables, cestas y barras adicionales en la parte baja o alta del armario. Lauren Ashley, diseñadora de interiores, recomienda instalar barras ajustables para duplicar la capacidad útil.

Se destaca la utilidad de soluciones modulables y aconseja añadir organizadores detrás de las puertas o en rincones poco utilizados para almacenar zapatos y accesorios. Las perchas delgadas permiten colgar un mayor número de prendas ocupando menos espacio, y los jerséis o ropa delicada se conservan mejor doblados y guardados en cajas.

Un armario de madera clara muestra ropa colgada, siete bolsos de diseño en ganchos dorados, y accesorios como gafas de sol y cajas sobre cajones.
Los accesorios separados por tipo evitan rincones ocultos y facilitan el mantenimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para los accesorios pequeños o joyas, bandejas y platos decorativos en los cajones o sobre la cómoda resultan efectivos para mantener el orden y tener a la vista los objetos de uso frecuente. Al guardar bolsos, Gill recomienda situarlos en estanterías de forma vertical y separados para preservar su estructura.

La ropa de temporada o aquella reservada para ocasiones especiales debe almacenarse en cajas o bolsas al vacío bajo la cama o en armarios auxiliares, liberando así el espacio principal para la ropa de uso actual. Así, según Vogue, se reduce el desorden y se facilita la selección diaria de prendas.

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