
No es ninguna novedad que las redes sociales forman parte de la vida de prácticamente todo el mundo. En distintas plataformas como Instagram, Facebook, Twitter, entre otras, son cada vez más los que ven a través de una pantalla lo que hace el otro, pero, por sobre todo, que se cuestionan lo que no están haciendo ellos mismos.
Con el nacimiento de las redes sociales surge el “lado b” de las mismas. El llamado síndrome FOMO, Fear Of Missing Out, el miedo a perderse las cosas, en español, se refiere a la necesidad de mostrar una y otra vez en las redes social algo que se considera interesante. Viajes, comidas, lugares que están de moda, fiestas, triunfos, un amor perfecto, entre otros, generan una especie de “mundo perfecto” del que nadie se quiere quedar afuera.
Para Cynthia Zaiatz, (MN 60105), jefa de Psicología del Sanatorio Modelo de Caseros, las redes sociales están presentes tanto en la vida de los adolescentes como en la de adultos que hasta invitan a cuestionar la vida de uno mismo tras encontrarse del otro lado de la pantalla con aquello que desean.

Lo cierto es que el síndrome FOMO nació con el avance de las nuevas tecnologías que exponen socialmente la vida personal de cada uno al mundo. “Es algo que veo mucho en mis pacientes. El miedo a no subir una foto o no mostrar en dónde están. Se da mucho con el tema viajes. Siempre ronda la figura económica como un yate, una foto de un pasaje, entre otros. La persona que mira eso se empieza a replantear su vida y lo que esta haciendo con ella a diferencia de ese otro”, enfatizó Zaiatz a este medio.
Y es que con la llegada de las redes sociales se vio modificada la realidad para hacerla más atractiva e inalcanzable. Esto tiene como consecuencia que al fin del día las personas no se conforman con su vida cotidiana sino que quieren crear una realidad alternativa que distorsiona lo que realmente sucede.
En otros términos, de acuerdo a la especialista, las redes sociales parecen ser la manera de pertenecer al mundo hoy: "Podríamos considerar a este síndrome FOMO como una fobia a quedarse afuera. Lo cierto es que la persona piensa que esa imagen es la vida real de esa persona, pero no es cierto. Hay todo un detrás de esa foto, que en resumen es la vida de la persona".

Otra de las cualidades de este síndrome es realizar o asistir a eventos que no le gustan a la persona pero que tiene como único fin mostrarlo en sus redes sociales. “Un bar que es furor, una clase de gimnasia que realmente no me gusta, una fiesta donde la imagen vale más que cuestionarse ¿para esto vine acá? Estos ejemplos y más se dan con mayor frecuencia hasta un punto donde la persona empieza vivir únicamente para sus redes sociales”, confesó la profesional.
“Es muy tóxico vivir de las redes y de la apariencia. Hay una realidad, las personas quieren pertenecer, pero es importante que al querer formar parte no olviden lo que le hace bien a cada uno”, enfatizó Zaiatz.
En este contexto, la profesional invita a sus pacientes a que intenten la terapia de mindfulness, que es la atención plena en uno mismo: "Lo único que hace esta terapia es ejercitar la conciencia de uno mismo y dejar de lado todas las cosas que no suman. Y de este modo, se podrá desterrar cada vez más la idea de que si no voy al lugar de moda, no tengo la foto para subir, no me voy a quedar afuera de nada".

La práctica del mindfulness es una terapia donde la persona se centra intencionalmente en el momento actual, de un modo activo, procurando no juzgar ni valorar lo que siente o percibe en cada momento.
De la mano de enfocarse únicamente en el momento actual y en lo que verdaderamente importa, surge un nuevo concepto llamado JOMO, Joy Of Missing Out, el placer de perderse las cosas, en español, y que invita a vivir distintas experiencias sin pensar en la cantidad de likes que tendrá o siquiera en compartir algo relacionado al tema.
Una de las primeras personas en acuñar este término fue la escritora y oradora Christina Crook. En el año 2014 publicó su libro The Joy of Missing Out: Finding Balance in a Wired World (La alegría de perderse: encontrar el equilibrio en un mundo conectado, en español). En su escrito, la autora plantea que estar siempre conectado puede traer efectos negativos y que en cambio, vivir con opciones alternativas puede traer recompensas y actitudes positivas en nuestro día a día.
“Siempre les digo a las personas que deben superar esto de sentir que su vida es aburrida por una publicación de una persona. Hay que ir a un lugar porque realmente quiero ir, no porque está de moda en redes sociales, quiero comprar algo porque me encanta no porque lo usan todas en su Instagram. Lo importante es no verse envueltos en un mundo de mentira”, concluyó Zaiatz.
SEGUÍ LEYENDO
Últimas Noticias
“El océano no puede seguir el ritmo”: el nuevo factor que podría desestabilizar una gran corriente del Atlántico y acercarla al colapso
Un estudio de la Universidad de Utrecht indica que la velocidad del aumento de la temperatura global puede impedir la adaptación. En simulaciones, el sistema perdió estabilidad cerca de los 2 °C por encima de los niveles preindustriales

Qué es el baby blues y por qué la angustia puede aparecer al final del día tras el parto
En una nueva edición de El Puente, la psicóloga clínica y perinatal Sofía Stajcer explicó cuáles son las causas del malestar emocional durante los primeros días del puerperio y cuándo conviene buscar apoyo

Día Mundial del Aperitivo: de los bares de barrio a casa, el ritual que conquista nuevas generaciones
Cada 19 de septiembre se celebra la costumbre de reunirse antes del almuerzo o la cena para compartir bebidas y bocados ligeros. El regreso del vermut y la coctelería llevó esta tradición de los mostradores a los hogares

Cómo hizo Alexander Zverev para llegar a la élite del tenis con diabetes desde niño: las claves psicológicas para convivir con una enfermedad crónica
El reciente campeón del US Open destacó el papel de su madre tras conocer su diagnóstico. Cuatro especialistas explican a Infobae qué recursos emocionales, familiares y médicos contribuyen a sostener proyectos y calidad de vida ante esta condición
Los 15 aperitivos a base de vermut más pedidos: del clásico italiano a las etiquetas locales
En la última década, esta clásica bebida universal recuperó protagonismo en la Argentina de la mano de marcas globales, nuevas propuestas y productores artesanales, conformando una oferta muy variada para disfrutar en casa, bares y restaurantes


