Fernando Soler, el dueño de "Señor Tango", defendió la caza de animales

Luego de la polémica generada a partir de la difusión de imágenes de varios famosos cazando, el empresario expresó su apoyo a la actividad

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Fernando Soler, dueño de Señor Tango, defendió la caza legal de animales tras la polémica generada por la aparición de las fotos de él y varios otros personajes públicos cazando, como Lucho Avilés, Matías Garfunkel y Victoria Vannucci.

El empresario, en diálogo con Intrusos, defendió la actividad y diferenció la caza legal de la furtiva, para lo cual ejemplificó: "En Botswana se prohibió la caza de elefantes, cuando lo prohibieron, a los seis meses había 35 mil elefantes muertos por los furtivos. A los cazadores se los usa para controlar las zonas, ahí no entra ningún furtivo, cuando se prohíbe la caza, quedan liberadas las zonas y llegan los furtivos y generan un desastre".

"La caza legal es una herramienta que hay que utilizarla. Con ella se puede controlar a los furtivos. Pagamos las licencias, el Gobierno nos controla, hay muchos espacios que están ocupados por los reglamentos en cada país, se ha trabajado en muchísimas áreas", aseguró y dijo además que "hay una línea de producción de animales".

Para Soler, la actividad sirve para "cuidar" a las especies de los cazadores furtivos y abolir la actividad sería peor: "Todos los animales que están prohibidos, más que protegidos, están olvidados".

Respecto a las críticas, reconoció que desde hace 40 años los cazadores no dan la cara: "Tenemos que ponernos de acuerdo, trato de entender que alguien diga que lo hago por placer y en vano trato de explicar que no, pero a veces me da la sensación que el que está del otro lado cree que la vaca nace de la góndola del supermercado".

Al ser consultado por Jorge Rial sobre si cazar para él era una diversión, dijo que en realidad no era tan así y que la caza de montaña tenía su parte sacrificada: "Más de una vez digo 'acá termina la historia' porque no me da el físico".

Sobre qué sensación tiene cuando está frente a un animal que está muriendo, dijo: "Se hace difícil acostumbrarse al grito de un animal, pero con los años fui perdiendo sensibilidad. Se me fue limando la capacidad de asombro. Nadie me llama la atención, la actividad no está prohibida, se ejerce en el mundo entero".

Renee Cormillot, una proteccionista y defensora de los animales que se encontraba en el piso de Intrusos le peguntó que sentía cuando le daba un tiro a un animal y se armó un pequeño cruce entre ambos:

– ¿Qué te gustaría escuchar Renee? ¿Vos que sentís cuando cortas un bife de chorizo?

– No corto bife de chorizo, corto acelga.

– Pobre acelga. Esto de qué sentís, es eterno, es la pregunta de los últimos cien años. Hay gente fundamentalista como vos. En estos tiempos, necesitamos ir contra los que tienen dos patitas y atentan contra el país.

Al cerrar el móvil con Soler, Renee dio su opinión sobre el testimonio del empresario: "Parece un caso perdido, dejarlo hablar en público es lo mejor que le puede pasar al los defensores de los animales, porque es indefendible lo que dice. Se siente impotencia cuando dice que es un deporte o que se cansó porque subió una montaña".