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Nahuel Pennisi reveló los insólitos nombres de sus amigos imaginarios de la infancia: “Se quedaban conmigo constantemente”

El cantante sorprendió al relatar un episodio íntimo de su niñez, cuando inventó cinco compañeros invisibles que lo acompañaban al explorar lugares solo

“No me hablaban, pero yo sentía lo que tenía que hacer”, reveló el artista sobre la extraña experiencia que vivió
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Nahuel Pennisi compartió un episodio poco conocido de su infancia durante su participación en el programa Es mi sueño. El cantante relató que, desde muy pequeño, experimentó la presencia constante de cinco amigos imaginarios, a quienes llegó a otorgarles nombres propios: Barató, Alelush, Azul, Pelotín y Plecá. Según explicó, cada uno de estos nombres surgió de manera espontánea y cobraron un significado especial para él durante su niñez.

Pennisi describió que, aunque nunca escuchó voces ni mantuvo diálogos concretos con ellos, percibía una guía silenciosa que le indicaba cómo actuar en diferentes situaciones. “No me hablaban, pero yo sentía lo que tenía que hacer. Te juro que me pasaba”, afirmó el músico, al recordar la profunda influencia que esos amigos tuvieron en su vida cotidiana.

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El artista añadió que disfrutaba explorar lugares desconocidos en soledad, pero siempre sentía la compañía invisible de esas figuras imaginarias. Esa presencia le brindaba tranquilidad y una sensación de protección durante sus recorridos. Pennisi remarcó que la relación con sus amigos imaginarios era tan íntima que sentía que le pedían mantener su existencia en secreto. “Ellos se quedaban conmigo constantemente. Yo sentí que me pidieron que no le diga a nadie de su existencia”, expresó.

Este vínculo, según Pennisi, marcó un periodo significativo de su infancia y contribuyó a su desarrollo personal. La compañía de estos amigos imaginarios le permitió transitar momentos de soledad con una sensación de pertenencia y resguardo, elementos que, con el paso del tiempo, recuerda con afecto y asombro.

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Entrevista a Nahuel Pennisi
Nahuel Pennisi revela que creció acompañado por cinco amigos imaginarios (Franco Pettinari)

No es la primera vez que Nahuel abre esta puerta a su infancia. Tiempo atrás, cuando el músico visitó el programa Podemos Hablar, compartió detalles sobre su infancia que lo conmovieron visiblemente. Consultado por Andy Kusnetzoff sobre la existencia de amigos imaginarios en su niñez, el músico respondió afirmativamente y precisó que eran cinco. “Fue muy fuerte”, expresó Pennisi, y relató cómo inició una experiencia que calificó casi como espiritual, guiado por estos seres a los que definió como de luz.

Pennisi relató que estos guías comenzaron a aparecer en sus sueños de manera progresiva. A los dos años, soñó con una carretilla similar a las que usan los albañiles, de la que emergió una figura llamada Barató. Según Pennisi, este personaje se acercó y le dijo: “Yo te voy a acompañar, voy a ser un amigo tuyo”. El músico recordó que despertó asustado y que, con el tiempo, se sumaron más amigos: Barató, Azul, Pelotín, Alelush y Pleká. Estos cinco guías lo acompañaron desde los dos hasta los nueve años.

A estos amigos, Pennisi los describió como “ángeles” o “duendes”. Sostuvo que lo guiaron y lo impulsaron a realizar acciones que de otro modo no habría hecho. “Recuerdo haberme subido a techos de casas desconocidas. No me hablaban con voz humana, pero sentía que debía hacer eso, como si la indicación viniera de otro lugar”, explicó.

Entrevista a Nahuel Pennisi
Nahuel Pennisi y un secreto de infancia que recién ahora se anima a contar (Franco Pettinari)

Kusnetzoff le preguntó si al recordar esas experiencias no pensaba que pudo haberse puesto en peligro, pero Pennisi fue claro: “Sentí que me cuidaron. Lo que vinieron a enseñarme fue a confiar, a tomar riesgos, porque quien arriesga puede ganar. Si confiás en vos, es más fácil. Era algo que venía de otro plano”.

Según el músico, sus amigos imaginarios se despidieron cuando consideraron que él ya estaba preparado para enfrentar la vida de manera autónoma. Cuando desaparecieron, Pennisi le contó lo ocurrido a sus padres. Tiempo después, una amiga de su madre les mostró la foto de una niña fallecida por meningitis en 1992, cuyo nombre era Barató, igual que el primer guía que Pennisi había soñado. “En 1992 fue cuando aparecieron los duendes. Me emociona mucho, Andy. Creo que el alma de esa nena estuvo conmigo. Hoy, esos guías seguramente acompañan a alguien más”, sostuvo.

En febrero pasado, Pennisi anunció el fallecimiento de su abuelo a través de sus redes sociales. En una publicación, expresó el dolor por la pérdida y destacó el papel fundamental que su abuelo tuvo en su vida desde la infancia. “Anoche se fue mi abuelo, después de varios días de lucha y entrega, está descansando en paz”, escribió. Añadió que “decirle abuelo es poco; se fue mi guía, mi referente, mi mayor ejemplo de vida”. Lo describió como un hombre humilde, sencillo y valiente, y acompañó el mensaje con dos fotografías juntos en un camarín.

Pennisi recordó que su abuelo le obsequió su primer bajo y lo alentó a dedicarse a la música, además de criarlo con afecto y generosidad. Extendió su agradecimiento por el amor demostrado a toda la familia y, en especial, por el cariño recibido por su esposa e hijos.

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