La profunda reflexión de Nacho de Gran Hermano: cómo el reality cambió su vida

El participante reveló sus sentimientos al cumplirse casi cinco meses de encierro

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La reflexión de Nacho (Video: "Gran Hermano", Telefe)

Las instancias finales de Gran Hermano son el momento donde más se desnudan los sentimientos, los miedos y las intrigas por el que vendrá, no solo en lo que respecta a la fama y el futuro en los medios de cada uno de los participantes, sino también cómo esta experiencia repercutió en cada uno y en cómo podría influir en su futuro. Así, las conversaciones de estas últimas jornadas se están volviendo más descarnadas y con sentimientos a flor de piel.

Uno de los participantes que se refirió a eso fue Nacho, quien en medio de una charla en el parque de la que también eran partícipes su padre Rodolfo, Camila y Marcos, comenzó a reflexionar sobre lo que se vivió en la casa más famosa del país. “No puedo creer todo el tiempo que pasamos acá adentro. Si nos ponemos a pensar, si yo me pongo a pensar, siento que estoy hace una eternidad. Tengo muchas ganas de saber sobre el afuera y todo, pero tengo la sensación de que no existe el afuera, ¿entendés?”.

Por su parte, su padre agregó: “Son unos cinco meses que parecen dos años, además por el movimiento de gente y todo lo que pasó, ¿no? Yo tengo la sensación de que no estoy en la Argentina, que estoy en otro planeta”. Y el hijo le respondió: “Me estoy como acostumbrando a que mi vida sea así a partir de ahora. Esto, la rutina del no contacto y todo eso, es como que no... ya no me acuerdo lo que era mandar un mensaje, abrir el celular, escribir, tener la libertad de hacer todas esas cosas. Tampoco lo siento como que salgo y va a pasar”.

La advertencia de a Rodolfo y a los participantes (Video: "Gran Hermano", Telefe)

A la vez, el padre le consultó si no siente que realmente era un adicto al teléfono, a lo que el joven, sin dudarlo, detalló que “sí, obvio”, y admitió que usaba el celular 12 horas al día. “Es bueno para que hagas un pensamiento de decir vale, pues, 12 horas, y ahora ya que pudiste desconectar totalmente, ahora lo vas a utilizar seis horas por día, de 2 de la tarde a 8 de la noche”, consideró Rodo.

Tras ello, llegaría el momento en que el padre de Nacho les explicó que tengan mucho cuidado ya que al salir sentirían la fama: “Se los digo de corazón, no al nivel de Messi, pero tengan cuidado con quién se relacionan, con quién los ven. No es para meterles miedo”. Pero esa última advertencia no pasó inadvertida por la producción del certamen y al aire de la noche del jueves, la voz inconfundible de Gran Hermano los convocó a todos al sector del living.

Una vez reunidos allí, en los sillones frente al televisor, les habló: “Ustedes saben que dejé entrar a mi casa a algunos familiares para que los contengan. Pero no está permitido, bajo ningún concepto, que se revelen datos del afuera. Rodolfo, vos esta madrugada incumpliste las reglas del juego que impiden que se comenten cosas de la vida exterior, así que ahora doy una advertencia, pero la próxima procederé a sancionar o directamente a expulsar. Muchas gracias”.

Después de estas palabras, todos se quedaron en silencio, en especial el peluquero que actualmente vive en España, quien se mostró muy compungido ante el llamado de atención de Gran Hermano. Casi a punto de llorar, no dijo una sola palabra. Los hermanitos lo abrazaron y trataton de sacarlo de ese estado de malestar. Por su parte, Nacho también se quedó cabizbajo, sin poder contener a su papá. Acto seguido, Santiago Del Moro comentó desde el estudio lo mal que se habían quedado todos los participantes.

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